Santi, Santi… 11 años ya… Que bárbaro. Todavía me acuerdo como le cambiaba los pañales allá en el depto. de la calle Blanco Encalada y como se reía cuando le agarraba los piecitos para hacerle cosquillas mientras le decía que esos piecitos parecían “empanaditas” Y ahora, usa unas zapatillas de un tamaño que me cuesta determinar si son mías o de él. También me acuerdo que ese domingo a la noche dejamos la película de HBO por la mitad para hacer ese control en el Sanatorio que terminó transformándose en nacimiento.
Santiago llevará toda su vida el estigma del “hijo mayor”. Ha sido y seguirá siendo por algún tiempo más el hijo que nos muestre el camino con el que estamos aprendiendo a ser padres, con el que nos equivocamos y “experimentamos”. Santiago es el primero en todo! Y lo que hagamos con él luego se corrige para tratar de no hacer lo mismo con sus hermanos. Los que somos “hijos mayores” sabemos como es esto. Lo lamento flaco… a alguno le tenía que tocar!
Santito es el mimado de su familia. Aparte de primer hijo ha sido el primer nieto y el primer sobrino. Es al que la abuela llama especialmente para saber como está. Es el que extraña horrores su tierra, su familia y los amigos que le quedaron. Al que le tuve que explicar mientras lloraba el sentido de la muerte. Ha sido el que sufrió mas el destierro y el que sufre mas los cambios. Al que puse en la colonia de vacaciones en francés para tener que sacarlo al poco tiempo por todo lo que sufrió. Es el que mandé a la escuela francófona en Waterloo solo para que no padeciera tanto el cambio… cuando lo que tendría que haber hecho era precisamente cambiarlo! A Santi le debo tantas disculpas! Mi querido hijo… corrijo y vuelvo a maniobrar “on the fly” a medida que los dos crecemos! Que más puedo hacer?
Con Santiago trato de ser el padre que no tuve. Trato de hacer con él todo lo que me hubiera gustado que mi viejo haga conmigo y no hizo quizás por falta de tiempo, o quizás por desidia o por que simplemente estaría ocupado con sus “otras cosas”. Así que con él hago “salida de machitos” y lo llevo a comer donde sé que le gusta, o nos quedamos charlando de cosas que sé que a él lo entusiasman, o simplemente lo invito a ver una peli conmigo, de esas que vamos a disfrutar los dos. Cuando puedo, jugamos juntos al PlayStation o algún juego de algo. Es cuestión de tener ganas nada más. Si a la larga ese “quality time” es lo mejor que te puede pasar como padre. Me gusta preguntarle por sus cosas, saber como se siente, que piensa… Y yo sé que a él le gusta eso… Es que a veces es tan hermético Santi… Ojalá pudiera expresar mejor sus emociones!
A Santi siempre le gustó la lectura. Siempre lo inquietó el conocimiento. Tiene esas cosas que lo van trazando como un chico algo “geek” si se quiere… Le gustan los libros de ciencia, la historia, la naturaleza. Se leyó la colección completa de “Mis primeros Conocimientos” Unos libros del año del pedo, de cuando los televisores eran a válvula. Todas las semanas venía de la escuela con 3 o 4 libros de temas diferentes. Hay que avisarle a la noche que es hora de apagar la luz y dormir para que deje de leer! Tiene inquietudes algo diferentes a las de los demás chicos. Que se yo… Quizás sea para compensar con el cerebro la falta de habilidad deportiva, su manejo algo tosco del cuerpo… Madre natura sabrá lo que hace. Alguna vez un pelotudo me dijo que Santiago le causaba gracia por que hablaba como un viejo de 50 años. Y bueh… Se llama cultura general eso, pero es un concepto complicado de entender.
Está grandote Santi. Creció un montón.. Ya casi nos alcanza en altura. En el colectivo le quieren hacer pagar el ticket como a un chico de 12 años! Algunas veces que lo miro y me cuesta creer que es el mismo al que matábamos a fotos allá en el 97. Tan diferente. Tan varoncito ya… Hasta pelos en las piernas tiene!
A Santi le deseo lo mejor. Pero se lo deseo algo más que a mis otros hijos por que sé que a él las cosas le cuestan más. Le deseo que en el futuro se parezca a mí nada más que en la pinta (modesto el tipo, eh?), que lo demás lo deje de lado. Le deseo que se saque algo de esa vergüenza de encima. Que no sea tan tímido. Que siga queriendo a sus hermanos y a su madre como hasta ahora. Le deseo que algún día pueda decidir si Canadá es el lugar que quiere o no… que pueda encontrar su lugar en el mundo. Que sea feliz. Y que cada tanto me diga “Te quiero”.
Feliz Cumple flaco.
Archivo de Audio Original: santi-11.mp3
















