Blogger invitado: Luego de una pausa volvemos a los Bloggers invitados. Hoy le cedemos el espacio a un viejo amigo de la casa. Enzo, ciudadano canadiense y residente en Toronto desde hace ya algunos años, es no solo un “bon vivant” sino también el prolífico autor de tres weblogs (”Cambalache“, “Política, fútbol y religión” y “Enzo en la Matrix“), donde con su aguda, desenfadada y sarcástica mirada nos regala su opinión sobre diferentes temas, no sin ahorrarle algo de espanto al lector desprevenido. A Enzo se lo ama o se lo odia, no tiene términos medios. Continuamos entonces la ronda de Bloggers Invitados en la que ya participaron Guillermo desde Australia, Ale Margenats desde Sherbooke, Gabriel desde Waterloo y Arturo desde Montreal.
A fines de noviembre estuve de viaje por Argentina. Fueron solo 10 días que me permitieron darme cuenta de algunas cosas. En general, el viaje fue bueno… con algunas excepciones.
Estuve un par de días en Buenos Aires y luego, el resto de la semana, la pase en Paraná. Para ser honor a la verdad, la zona en la que yo me muevo en Baires es la zona de Retiro (plaza San Martín, Florida, Esmeralda, Arroyo, Suipacha, Juncal) y en Paraná me muevo por las zonas “seguras”. Digo esto para que se entienda desde donde escribo esto, nada más.
La ultima vez que había estado en Argentina fue en el 2005, mas o menos para la misma época y la verdad es que en esta oportunidad me ha dejado con sentimientos encontrados. Por un lado, yo vi que el país esta mejor… pero por el otro lado, la gente comenta que la cosa esta extremadamente peor. En el 2005 la cantidad de cartoneros que yo vi en la calle fue impresionante, esta vez solo vi uno.
Lo que la gente comenta es que el mayor problema es la inseguridad. Te matan o te torturan por dos mangos; que hay lugares en los cuales no se puede entrar/salir después que cae el sol. Y que zonas que antes eran consideradas seguras, ahora son tan peligrosas como cualquier otra. Por suerte no me toco pasar por esa situación, me afanaron el celular pero lo hicieron sin violencia. Ahora tener que decir que “por suerte” me robaron y no me mataron es un síntoma que de una sociedad que evidentemente esta enferma.
Es que tampoco sé si allá hay una sociedad. En mi opinión no existe una sociedad, sino que son cuarenta millones de individuos reunidos en clanes compartiendo un territorio. Porque todos se cagan en el otro, el respeto por el prójimo NO EXISTE. A veces, y sólo a veces, se respetan entre los integrantes del clan (todos tenemos un garca en la familia!). Y es acá donde yo veo que no hay salida para Argentina.
El “estilo de vida” sigue siendo el mismo, pero creo que la gente esta como muy estresada y eso los lleva a ser violentos. Gritos, insultos, peleas en la calle, etc. no es saludable para nadie. Lo que pasa es que con ese trafico, respirar ese humo negro y el nivel de ruido (bocinas, escapes libres y autos hechos pelotas) es mas bien lógico que la gente ande con los cables pelado.
Para el anecdotario quiero contar cosas curiosas que me pasaron, las conclusiones se las dejo para Uds.:
Hechos violentos:
- Un dia tuve que ir hasta Rosario a hacer unos tramites. Fuimos con mi mama en bus, hicimos los tramites y teniamos dos horas hasta el proximo bus a Parana. Decidimos ir a la peatonal a comer algo y caminar un rato. Paramos un taxi en la calle, entonces mi vieja se sube del lado de la vereda y me destraba la otra puerta (la del lado de la calle) para que suba yo. Apenas me subo, LA taxista me increpa mal porque dice que le van a cobrar una multa por dejar que me suba del lado de la calle. Ahora, yo turista, debo saber las regulaciones de la ciudad. Insisto, me increpo mal.
- Me llamo la atencion como los mozos en los restaurantes y bares estaban, en su gran mayoria, de muy mal humor. Me paso en Parana, Rosario o en Baires. Desde tiempos de espera entre 10-15 minutos para que se acercaran a la mesa, hasta cara de haber desayunado con vinagre y limon.
- En la estacion terminal de omnibus de retiro me afanaron el celular que lo tenia en el cinto. Asumo mi responsabilidad de no estar acostumbrado a vivir en la selva.
Servicios deficientes:
- En mi viaje de Parana a Baires no se donde me pusieron la valija en el buche del bus. Cuando llegue a Baires, abro la valija y tenia la ropa mojada, los libros mojados y obviamente, la ropa de color me destinio la ropa blanca.
- En la terminal de omnibus de Rosario, el de la ventanilla del Rapido no levanto la vista de su celular ni dejo de tipear su mensaje de texto mientras nosotros (mi mama y yo) le preguntabamos por los horarios de colectivo a Parana.
Cosas que me molestan muchisimo:
- La gente preguntandome cuanto peso, mi edad y cuanto gano.
- La gente diciendome que tengo que hacer con el dinero que gano, como, cuando y donde invertir (obvio que todo en Argentina!)
- La imposibilidad de conseguir ropa de mi talle. La ropa sigue siendo muy buena, el cuero es INCREIBLE pero los talles son para Barbie y Kent.
Debo decir que a pesar de estos inconvientes, la pase muy bien. La comida sigue siendo excelente (especialmente la pasteleria!), la cerveza bien helada y los tostados de jamon y queso se llevaron todos los laureles. Los amigos (esos que se cuentan con los dedos de las manos) siguen estando y me siguen entendiendo, soportando y apoyando como siempre.
En conclusion, mi relacion con la Argentina sigue siendo la misma. No nos entendemos ni nos soportamos mutuamente pero nos queremos (hasta ahi nomas!).