En Buenos Aires le llamamos “pinta†a lo que se ve de alguien, su aspecto físico. Es un término algo anticuado pero es parte del vocabulario popular, así que si alguien te dice “Que pinta tenés hoy!†te está halagando por lo bien que te ves y no te está pidiendo una cerveza. Cuando preguntamos por alguien que no conocemos y queremos saber si es alguien de buen aspecto o no generalmente preguntamos “Y que pinta tiene?†A lo que te podrán contestar con “Y… tiene pinta de cagador (mala persona)†o “Tiene pinta de buen tipo†También se usa para las situaciones. Si algo “huele mal†podemos decir “Esto pinta feoâ€
El asunto es que, desde mi humilde punto de vista, los argentinos (o los porteños en particular para no generalizar) solemos apoyarnos mucho en el aspecto físico de la gente para juzgar. La cara, el aspecto físico, la vestimenta lo dicen todo. Somos tipos complicados y muchas veces se nos va la mano con eso. Alguna gente, muchos más de lo que uno quisiera, suele hacer muchos juicios de valor solamente por el aspecto físico de la gente. Y es así como suelen esgrimirse términos despectivos hacia mucha gente y los apelativos “bolita†(por los Bolivianos), “paragua†(por los Paraguayos) y “cabecita†(en alusión a los “Cabecitas Negrasâ€, como solía dirigirse Evita a los humildes que la seguían) son moneda corriente entre los comentarios despectivos al momento de hablar de la “pinta†de alguien. Claro, a cada napoleón le llega su Waterloo y en Europa, España en particular, muchos argentinos han tenido que soportar ser tratados de esta misma forma al darse cuenta que su “pinta†era diferente a al del “estandar†local.
Toda esta introducción viene a cuento del chat que hicimos hace unos días con los lectores. Algunos de ellos me preguntaban insistentemente y con preocupación acerca de la discriminación en Canadá. En particular les preocupaba, me parece, ser tratados como “bolitas†o “paraguas†en estas tierras. Que si los iban a tratar mal o si su inserción en Quebec o Canadá iba a verse dificultada por su aspecto físico.
No puedo negar que me incomodó un poco el tema. Ya había dejado de lado en mi vocabulario corriente esos términos y, después de dos años y medio creo que ya me despojé de gran parte de eso. Pero intenté contestarles que en Canadá, como en todos lados, hay gente idiota. Que seguramente vayan a cruzarse con alguien que los trate mal por verlos “diferentes†al estandar local, pero que eso no quería decir que vayan a tener problemas en su integración. 
Desde mi experiencia de casi tres años en este país puedo decir que la mayoría de la gente se muestra abierta a la inmigración y a lso colores, razas, aspectos, olores e idiomas diferentes. Y saben qué? Aunque no les guste, no les queda otra! Viven en un país abierto a la inmigración y, aunque no los viví, te puedo asegurar que en los viajes en Metro que hagas en Montreal te vas a encontrar chinos, peruanos, paquistaníes, con turbante, sin turbante, con barba, sin barba, con velo, sin velo, con olor a curri, sin olor a curri, negros muy negros y blancos muy blancos y, ente todos esos, seguro algún canadiense alto, rubio y de ojos claros como los de las películas. Vas a escuchar los idiomas más extraños que hayas escuchado alguna vez. Vas a oler los olores más fuertes que alguna vez hayas imaginado en un ser humano. Vas a ver las costumbres más extrañas y asquerosas que puedas pensar.
Pero todo eso es parte de la sociedad multicultural. Y vos les resultarás a ellos tan oloroso, tan negro, tan blanco, tan extraño, tan común, tan simpático como cualquiera de los demás. Nadie te va a dejar de dar un trabajo por eso. Nadie se va a levantar del asiento en el metro por que no quiere sentarse con vos. Y de última, si no les gustas, los canadienses son tan correctos que no se van a animar a hacértelo saber.
Finalmente, en este país “la pinta es lo de menosâ€. Hay muchas otras cosas por las cuales preocuparse, como por ejemplo por haber dormido anoche con la puerta abierta sin que nadie te haya robado.
Fuente de las Fotos: Malas Palabras >> Cara de Argentino