Lo bueno, lo malo y lo feo

En estos dí­as daba vueltas por chemontreal un mail llamado “Ensayo filosófico sobre Montreal” donde, mitad en broma, mitad en serio (supongo) el autor comentaba cuales eran las cosas que menos y más le gustaban sobre Montreal. Por supuesto, ese mail derivó en un montón más llenos de acusaciones cruzadas, puteadas, etc., etc. fiel a la costumbre de la lista. Aún así­, algunas cosas me parecieron interesantes y me motivaron a pensar que cosas me gustaban y me disgustaban de Canadá luego de un año.

Conseguir un primer laburo medianamente bueno no es fácil. No es que falte trabajo, trabajo hay. El tema es encontrar “ese”” laburo que vos querés. Y mientras tanto, te vas a tener que conformar con lo que venga. Pero es obvio… tenés que pagar tu derecho de piso. Si llegaste con una billetera medianamente holgada, te podrás dar el gusto de quedarte en tu casa buscando el trabajo que te interese 8 horas por dí­a. En cuanto a la vida social… si tenes la suerte de conectarte rápidamente con tu comunidad vas a andar bien sino se te va a hacer la cosa un poco cuesta arriba. El tema de las guarderí­as para los chicos es una cagada, realmente. En Quebec si no te conseguis la subsidiada de 7 USD por dí­a estás jodido y vas a tener que pagar el standard canadiense de 25/30 dólares por dí­a… que te van a hacer decidir por dejar al chico en casa y sacrificar uno para salir a laburar. La medicina… yo no sé muy bien donde estará lo brillante del sistema canadiense, pero prefiero la prepaga argentina. No me cabe en la cabeza que encontrar un médico clí­nico para vos y tu flia sea un dolor de huevos. O que un médico se dé el gusto de decirte que no te va abrir un dossier así­ que hacete atender en otro lado (si tenés suerte) Y si no, anda al hospital. Y bancate 8 horas de espera por cualquier boludez. Igual nadie te va a dejar muriendote en la calle… pero te lo hacen un poco cuesta arriba. La educación? La escuela primaria todaví­a tengo dudas que sea tan buena como la nuestra, pero no tengo muchas armas aún para hacer un comentario. Santiago todaví­a no tuvo un año de escuela regular seguido. La Universidad? Hasta donde sé es cara, así­ que si querés que tu hijo siga una carrera universitaria mejor empezá a juntar la guita ahora. No vas a encontrar la UBA donde podí­as recibirte a los 45 y pasar 20 años de tu vida adentro de la Facultad con la excusa de la FUBA. El retirement? Yo creo que debe ser tan choto como el de Argentina y todo el mundo te habla del RRSP y que se yo. Es un pending que tengo. Hasta donde sé el asunto es que junto con el canuto de la Universidad de tu hijo tenés que tener el canuto de tu jubilación, pero eso era igual allá. La comida? No es la misma. Obvio. Olvidate de tu dieta en base a carne de vaca, a no ser que puedas pagar 12 dólares el kilo por un bife. El queso es extraordinariamente caro. Las frutas y las verduras, no son muy baratas. Ir al super es complicado. Tenés que aprender todo de vuelta y reestructurar tu dieta. O ponerte gordo como un chancho en base a Corn Flakes, tocino, huevos, pizza y café livianito con gusto a nada. Con los impuestos te co… a más no poder. El otro dí­a me llegó una carta de QC diciendo que les debo 560 dólares de mi declaración de impuestos de 2005… perdón? No era que ellos me tení­an que pagar 130 a mí­? Por supuesto, el contador que me hizo la declaración “ausente con aviso”‘ Pero se supone que si uno hace los deberes antes de venir deberí­a saber que el clima es una joda, que la medicina esto , que las guarderí­as aquello… No son secretos. Nadie los esconde (excepto QC) Son cosas que podés saber de antemano.

Pero, como contrapeso, encontrás que los sistemas funcionan. Que los índices de inseguridad en gral no son muy altos. Que el sacrificio da sus frutos y que el canutito de ayer sigue estando hoy y nadie te va a cambiar las reglas del juego de un dí­a para el otro. Que, por más que a veces la vida parezca algo aburrida y chata, no es mala… Que los chicos pueden jugar tranquilos en la calle. Que a veces podés olvidarte la puerta de calle sin llave y no va a ser un problema. Que los bienes de consumo son accesibles a todos. Que lo que pagas en impuestos de alguna manera vuelve y no queda en el camino.

El asunto es, en realidad, que viniste a buscar. O mejor, para que te fuiste de allá y a que viniste aquí­. No importa si viniste a vivir igual o peor que antes. El tema pasa por lo que viniste a buscar y hacia donde querés llegar y que cosas hicieron que te vayas. Creo que nosotros encontramos muchas cosas aquí­ que estábamos buscando y en la balanza pesan tanto o más que las cosas que nos resignamos a perder.

Update: Y a medida que pasa el tiempo me voy acordando de más cosas de las buenas, las malas y las feas. Me acordé de la tolerancia y el respeto, por lo menos en la mayorí­a de la gente.

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