50 días con mis viejos

by Guillermo on August 23, 2010 · 32 comments

in Vivir en Canada

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Es jueves por la mañana. Luego de unos 50 días, mis viejos se vuelven esta noche a Buenos Aires. Vaya uno a saber cuando y en que circunstancias nos volveremos a ver.

Tengo la cabeza repleta de cosas que me gustaría compartir. Voy a hacer el intento de ordenarlas…

Un Shock de Realidad

A los viejos no los veía “en vivo y en directo” desde mediados de 2007, cuando habían andado por Waterloo a los pocos meses del nacimiento de Martín. Aquella vez, la pausa había sido de poco más de dos años y los había encontrado casi tan bien como cuando me había ido de Buenos Aires en Mayo de 2005. Sin embargo, esta vuelta, me encontré con un panorama diferente.

Los dos personajes que veía bajar por la escalera mecánica del aeropuerto de Ottawa estaban muy diferentes. Eran dos abuelos, con muchas mas canas de las que uno podía ver por Skype, más débiles de lo que uno suponía, más avejentados de lo que uno quisiera haber visto. La visita de mis papás vino con un agregado de shock de realidad, en el que uno finalmente tiene que asumir que los años pasan para todos, que los achaques de la edad también le están pasando a tus viejos y que, a asumirlo, están en tiempo de descuento. Los tiempos que vienen no van a ser simples. Vivirlos desde la distancia va a ser complicado.

Hola, esta es nuestra vida.

Por supuesto no nos podemos tomar 50 días de vacaciones en el trabajo para acompañar a Papá y Mamá, así que se imaginarán que hemos debido combinar días de paseos turísticos con días de trabajo normal donde han debido quedarse en casa o estar “por las suyas” mientras Patricia y yo cumplíamos con nuestros compromisos de rutina. Sin embargo, eso no es tan malo: les permite a ellos compartir más tiempo con los chicos y, sobre todo, tener una mejor visión de como es nuestra verdadera vida por aquí fuera de las percepciones que los llamados telefónicos, los mails o el skype les pueden generar a diez mil kilómetros de distancia.

A veces, para los que no viven por aquí, tener una real percepción de nuestra vida diaria se hace difícil. No viene mal que puedan ver que las cosas a veces no son tan simples, que hay muchas obligaciones, que hay que ir de aquí para allá y que si bien es lindo ganar en dólares… también se gasta en dólares, no? Los chapuzones de realidad son para ambos.

Vivir la palabra “Abuelos”

Para Santiago, el mayor de nuestros hijos, sus abuelos no eran “novedad” Estuvo con ellos hasta los 8 años, casi que se crió con ellos y habiendo sido el primero de los nietos, ha sido “el preferido” durante todos estos años. Santiago supo siempre como era tener un abuelo y lo disfrutó como algo casi “de rutina”.

Sin embargo, para los dos más pequeños debo admitir que el concepto era algo más vago. Sí, Martín y Facundo sabían que existía la palabra “Abuelos” pero… la habían “vivido” verdaderamente? No, no creo. Facundo se fue con menos de 2 años de Argentina y los había visto por última vez cuando tenía unos 4 añitos. Ahora, con 7, su percepción de las cosas y las personas ha aumentado notablemente. Para Martín, el concepto es totalmente nuevo! Con poco más de 3 años se ha encontrado con un par de personas “casi nuevas” para él.

La buena noticia es que ambos han aprendido lo que es un abuelo y una abuela. Han incorporado en estos días la palabra a su vocabulario, los han disfrutado, han sido mimados y consentidos a más no poder y, como broche de oro, se han visto forzados a tener que hablar español para hacerse entender. Vieran ustedes como aprendieron un montón de palabras nuevas! Facundo ha demostrado que el español lo habla cuando el tiene ganas… con el que tienen ganas. Un personaje!

Comenzar tarde

Hoy siento la tristeza que no sentí en 2005 o en 2007. Es esa melancolía de saber que alguien querido se va lejos y que preferirías tenerlos por más tiempo. Es como un desgarro que te hace comenzar a extrañar mucho antes de la cuenta. A veces creo que comencé a disfrutar a mis viejos cuando era tarde. Que perdí mucho tiempo en peleas y rencores que debían haberse claudicado mucho antes. Siento pena por mí por que sospecho que no hay mucho tiempo por delante para los próximos abrazos. Los viejos ya están grandes y el tiempo corre, los momentos se van terminando y uno comenzó tarde a darse cuenta.  Son esas cosas de la distancia.

Me quedo con los abrazos y con los recuerdos frescos que nos vamos a llevar. Quizás sea mejor así después de todo.

Terminé de leer, ¿Qué puedo hacer ahora?

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1 victor alan gloria perez August 23, 2010 at 12:20 pm

me da mucha alegria saber el respeto y el amor que le tienes a tus padres GUILLERMO yo vivo en mexico D.F y la juventud por aca a perdido el respeto por las personas mayores,son para ellos un estorbo.. en fin algo que para nuestra generacion fue diferente quisiera que tu experiencia siviera para que aquellos que no los tienen los valoren “NADIE SABE LO QUE TIENE HASTA QUE LO VE PERDIDO” vive conel recuerdo feliz de haberlos tenido y no dejes de tener contacto con ellos que dios te los guarde siempre con salud.

2 Miguel August 23, 2010 at 3:15 pm

Es un tema muy dificil, yo que estoy por partir se que lo voy a sufrir, sobre todo con mi mamá. Tengo la experiencia de ya alguna vez haberlo vivido (no con distancias tan largas, claro), así que espero que eso me ayude.

Tal vez es tema para otro post, pero me gustaría saber un poco más sobre como les va con eso del idioma y los hijos. Ese es otro tema que, sin tener hijos todavía, de repente me preocupa un poco.

Saludos.

3 Jesús August 23, 2010 at 4:25 pm

Asi es Guillermo, ver que la vida pasa en la gente y en uno es a veces un acto de nostalgia. Que bueno que viste a tus padres, que bueno que tus hijos los vieron y convivieron con ellos. Ojala los veas de nuevo pronto. Díos los bendiga por muchos años más.Haz del recuerdo algo dulce, asi tu estaras mejor al quedarte a la distacia.Saludos!.

4 Santi August 23, 2010 at 5:46 pm

Tema delicado Guille, por mas que uno diga lo que diga hay que estar ahi para vivirlo…

Hay que tratar de vivir en el presente…pero es facil decirlo cuando a uno todavia no le ha tocado.

Saludos.

5 nico August 23, 2010 at 8:50 pm

hola Guillermo
Estoy hace poco en canada todo lo que escribiste parece copiado de mi mente me sacastes algunas lagrimas te felicito por lo que escribes
saludos
NICO

6 isabelre August 23, 2010 at 9:42 pm

Wow! Qué nota más bonita… del corazón!!!

Pues ese sentimiento de que quién sabe cuándo, o si vas a volver a ver a tus papás, creo que es algo que sentimos todos por acá. Yo también lo pienso cada día con mi mamá. Cuando me vine no sé si era la última vez que la abrazaba pero toca seguir adelante porque ese tipo de cosas no pueden frenar nuestra vida, por más que nos duelan.

Creo que si te sentís así deberías mostrarles esta nota a tus “viejos” y que ellos sepan lo que está pasando por tu cabeza. Será lindo para ellos sentir este fuerte “abrazo” desde la distancia. Aunque no sea físico, ellos van a sentir el enorme amor con que escribiste eso.

Y esperemos que todos tengan mucha más vida por delante para verse una y mil veces más!!!

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