7 lecciones aprendidas en estas vacaciones y como aplicarlas a tu proyecto migratorio

by Guillermo on July 19, 2010 · 24 comments

in Rumbo a Canada

Y aquí estamos de vuelta… Domingo por la tarde, las vacaciones se van terminando, los viejos están mirando “Vientos de Agua” en la tele y mientras Patri prepara a los chicos yo me siento a componer las notas de esta semana. Tengo algunas ideas en la cabeza sobre diferentes temas pero preferí arrancar con un nuevo “lessons learned”. El de hoy lo voy a dedicar a mis vacaciones y, de rebote, voy a tratar de aplicar estas lecciones a lo que ustedes les interesa…. El proceo migratorio

A ver que les parece…

Así en las vacaciones como en la inmigración

Recorrer dos ciudades como Montreal y Quebec en 5 días, dedicándole alrededor de 48 horas completas a cada una, y encima hacerlo con 3 chicos y 2 abuelos… da mucha tela para cortar. O, mejor dicho, permite aprender muchas cosas. Se me ocurren estas…

  1. La organización de antemano es clave. Tener planeado que se quiere hacer cada día, donde está cada cosa y como se llega es lo mejor que se puede hacer. De esta forma, se evita el tiempo ocioso. Con el proceso migratorio no es muy diferente: tener un plan de trabajo de antemano ayuda a maximizar el esfuerzo y minimizar los contratiempos.
  2. Preguntar a los que saben para no reinventar la rueda: Haberle preguntado a nuestros lectores sobre que cosas se debían visitar en un tiempo tan corto nos dejó organizarnos mejor. Aprender de los que saben es clave. ¿Hace falta decir que en el proceso migratorio es esencial aprender de los que saben… y ya se equivocaron antes que uno?
  3. El grupo es uno solo. El ritmo lo impone el más lento. Caminar por la Ville de Québec es alucinante. Con 35 grados de calor es complicado. Con mi vieja que tiene cerca de 80, puede ser lento. Donde mamá necesitaba parar, parábamos todos. En el proceso migratorio, especialmente cuando se viene en pareja, puede suceder que uno de los dos logre ciertas metas antes que el otro. Si el que se adelanta se corta solo y pierde de vista al que quedó atrás… se pierde el trabajo en equipo y solo se logra un proceso migratorio en el que dos personas que vinieron juntas evolucionan de manera diferente. El proceso migratorio es un trabajo en equipo. Nunca lo pierdan de vista.
  4. Contar con las herramientas correctas para el trabajo correcto. Si bien siempre las mejores memorias te quedan en la retina y en el cerebro… vas a querer compartir los recuerdos con aquella gente que querés y no pudo estar allí contigo. En ese caso, es mejor asegurarse que se cuenta con la cámara de fotos correcta y que se la sabe usar como corresponde. Durante nuestra inmigración debemos estar seguros que estamos usando las herramientas correctas en el momento adecuado. ¿Es este el sitio web correcto para lo que necesito ahora? ¿Qué blog, foro o lo que sea debo leer para saber que tendré la información y las respuestas necesarias? ¿Dónde encuentro las respuestas a mis preguntas?
  5. Saber comunicarse facilita las cosas. Mi viejo, en sus setenta y tantos largos, nunca deja de sorprenderme. De alguna forma, con su inglés limitado, siempre se las ingenia para entablar una comunicación o lograr lo que necesita: comprar algo, averiguar una información… lo que sea.  Saber comunicarse facilita mucho las cosas. Durante nuestro proceso migratorio la comunicación será el arma número uno para alcanzar el éxito. El idioma debe estar al tope de nuestras prioridades.
  6. Mejor viejo conocido… Durante la semana hubo algo que teníamos en claro: siempre hay un Tim Hortons a mano para sacarte del apuro. Un refresco rápido , una parada para comer algo liviano o tomar un café. Allí por donde anduviéramos sabíamos que Tim no podía faltar (o, eventualmente, un Couché Tard!) Cuando llegamos a Canadá sabíamos que había dos o tres cosas esenciales que  no podían faltarnos y que a los demás les había funcionado bien. Arrancar con esas cosas fórmulas que a otros les dieron resultado nunca está de más: una cuenta de celular prepago con Virgin, una cuenta bancaria en RBC, un auto usado de 5 mil dólares o menos…  Siempre hay tiempo para cambiar por que después de todo, es mejor viejo conocido…
  7. Disfrutar no cuesta nada. Aprender tampoco. No es fácil, a veces tener que lidiar con los pequeños desgasta y nos hace olvidar que andamos de vacaciones… pero en lo posible se disfrutó. Son momentos que se van y ya no vuelven. De casa cosa, siempre es bueno aprender y guardarnos una lección. Quizás ahora te parezca que no, pero tu proceso migratorio se puede disfrutar. El primer año está repleto de experiencias y se pasa muy rápido… hay que disfrutarlo pero al mismo tiempo aprender de todo eso que nos va pasando!

¿Y ustedes? ¿Tienen alguna analogía para agregar entre sus vacaciones y el proceso migratorio?

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1 patricia July 20, 2010 at 10:57 pm

Y cada dia escribe mejor!!

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