Diario de Viaje. Día 3: En el día de Francia…

by Guillermo on July 15, 2010 · 4 comments

in Vivir en Canada

Querido Diario,

Hoy tampoco fue la excepción y terminamos desayunando en Cora’s, nuestro nuevo preferido matinal (4/5 zieglercitos). La idea era volver al hotel, terminar las valijas, dar una pequeña vuelta por el Parque J.Drapeau y encarar la ruta hacia Quebec.

Así fue la cosa entonces, a eso de las 11 y algo ya estábamos cargando la camioneta y manejando hacia el Parque. Foto de rigor con la biósfera de fondo, pequeña caminata por el hermoso rosedal que tiene a un lado, par de vueltas al circuito de F1 y a buscar la autopista 20 para despedirnos de 48 hs lluviosas pero lindas en una ciudad en la que hasta mi viejo noto que la gente se arregla mas, las minas son mas lindas y se ven menos obesos…

La autopista 20 es una masa. Poco tránsito, bien fluido, buena señalización… En unas 3 horas (y breve pausa en lo de nuestro gran amigo Tim) estábamos entrando a la Ville de Quebec… con tanta mala suerte que nos topamos con el rush hour! Cuando me quise escapar del tránsito me metí en los lugares equivocados o a buscar salidas de autopista que estaban cerradas por construcción… Hombre, es verano! Que esperabas!

El asunto es que algo mas tarde de lo que hubiéramos querido llegamos a nuestro albergue a unos 5 minutos del viejo Quebec por la autopista 440, camino a la chute de Montmorency. Para las 6pm ya estábamos todos de vuelta en el auto camino a la Ville.

En el día de Francia…

…nos topamos con un pedacito de su historia.

Entrar al Viejo Quebec por uno de esos portales de piedra y ver hacia el horizonte esas calles angostas, multicolores y repletas de carteles, casa de madera y piedra… Es como sentirse transportado en el tiempo. Podría hablarles con cientos de palabras, podría mostrarles las mejores fotos… Pero creo que nada de lo que les muestre y les cuente le haría justicia a todo lo que hemos visto.

Recorrer esas calles hace que no sepas por donde comenzar a sacar fotos, que la cabeza te gire y los ojos traten de registrar cada detalle de cada pared, cada color, cada esquina, cada puerta, cada piedra. Para peor (o mejor!) llegamos en pleno Festival de Verano y las calles eran una fiesta! Gente, artistas, música, movimiento… Recorrimos lo que pudimos durante casi 4 horas y algo. Paramos a comer (Café Buadé, 4/5 zieglercitos). Nos quedamos mirando el show de unas gemelas súper graciosas frente al Frontenac y preguntamos a cuanto el paseo en mateo (80 CAD un paseo de 40 minutos!). Pegamos la vuelta cuando así como si nada se habían hecho las 11 de la noche .

En un momento me descubrí caminando de la mano con Martín, con la brisa del Río San Lorenzo pegándome en la cara y sonreí. Me di cuenta que estaba de vacaciones, que estaba disfrutando, que había encontrado un rato de felicidad perdido por ahí.

Termino de escribir estas lineas en mi BlackBerry cuando son casi las 12 de la noche, la brisa de verano sigue pegando suavecito y mi Stella Artois se termina. A la izquierda el St. Laurent y de fondo la Ville de Quebec iluminada que sigue de fiesta.

Salud Quebec! Le dedico el ultimo trago a tu capital!

Hasta mañana.

Terminé de leer, ¿Qué puedo hacer ahora?

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