Segundo Día de Viaje.
Se nota que todos necesitábamos un descanso. Terminamos desayunando bastante pasadas las 10, casi cerca de las 11 si se quiere. El itinerario de hoy fue el Viejo Montreal.
A name to a face I: Old Montreal.
Del desayuno partimos los 7 hacia la zona del viejo puerto. Estacionamos por allí y comenzamos la peregrinación. Luego caminata por las callecitas empedradas que nos recordaron a nuestro San Telmo. Los edificios de estilo francés evocaban los recuerdos de muchos lugares de Buenos Aires. Pase Colon, Av. Libertador, el Bajo. Primera estación: Notre-Dame. Fascinante basílica. Terrible el calor ahí dentro. Recorrida, fotos de rigor, folletos y a respirar afuera.
Siguiendo la calle, vistas del Palais de Justice, el City Hall de Montreal hasta la Plaza Jacques-Cartier y bajada por esa callecita encantadora que te transporta al 1800… Hasta que te encontrás con el trío de las canciones incaicas y te transfieren de un tiro a Diagonal Norte y Florida (lo siento, es una referencia muy porteña)
Luego al mercado de Bonsecours con la idea de retomar por el paseo paralelo al río mientas volvemos al parking. El problema fue que el plan quedo trunco cuando saliendo del mercado se largó la tormenta.
Sin embargo, parece que fue designio divino. Escapando de la lluvia terminamos en un pequeño pub francés, en una esquina que no recuerdo bien. Un lugar acogedor como pocos donde aprovechamos a recargar baterías mientras la lluvia cesaba. Si puedo recordar el nombre se los cuento mas tarde. Cerca de las 2:30/3pm parte de la tropa necesitaba continuar en horizontal. Era hora de volver al hotel y prepararse para ponerle cara a otro nombre. Ya le habíamos puesto cara al famoso “Vieux Montreal”… O media cara. Nos prometimos volver para seguir recorriendo.
A name to a face II: El Pereirano.
El Pereirano llego a Canadá un año después que nosotros. Como algunos bloggers del nicho, primero fue lector y comentarista de Los Ziegler. Llevo manteniendo contacto con Juan Diego, el autor del blog “Pereiranos…” creo que por no menos de 4 años. Pero como sucede también con muchos lectores del blog y bloggers del nicho… Nunca lo había conocido personalmente ni por foto.
Cuando Juan Diego supo que veníamos para Montreal enseguida se puso en contacto para invitarme a la casa. Nos invito a los 7! Y nos invito unas riquísimas arepas.
Los niños la pasaron de maravilla. Nosotros hemos tenido el placer de conocerlo a él y su hermosa familia. Le pusimos una cara a otro nombre tan familiar. Enhorabuena!
Apago la BlackBerry y me voy a dormir. Mañana tenemos unas horas mas en Montreal y salida hacia Quebec Ville… Allí donde comenzó todo.



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