La confianza en el otro como base del desarrollo de un país.

by Guillermo on February 25, 2010 · 20 comments

in Desde el Terruño de Los Ziegler en Canada

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Entre los cientos de blogs que tengo en mi agregador de RSS, hay unos pocos dedicados a Argentina. De todos esos, hay uno que es en inglés y al cual sigo con particular interés. Se llama “The Argentine Post” y es un blog, escrito por el corresponsal de Dow Jones en Buenos Aires, quien suele ofrecer una muy interesante mirada sobre mi Patria Chica. Es siempre interesante saber como nos ven los demás, no?

Esta semana, “The Argentine Post” editó una nota que, aunque algo extensa, es muy pero muy interesante. La nota se titula “Trust, Friendship & Development In Argentina” (podríamos traducirlo como “Confianza, amistad y desarrollo en Argentina”) y quería compartir con ustedes algunas reflexiones que me ha disparado.

Un disparador de sensaciones

El autor (que no está claro quien es, por que no hay firma en la nota… asumiremos que es la misma persona que se presenta en el “About”) se ha tomado la molestia de leer, investigar, preguntar y, luego, equivocado o no, escribir una nota de una longitud importante, que me llevó cerca de dos días leer. Se puede leer en mucho menos, pero lo quise leer con mucho detenimiento y me tomé mi tiempo. Digamos que no es un post de “digestión rápida” les debo admitir, pero deja traslucir la capacidad de un tipo, que por lo menos, se ha tomado el tiempo de informarse, leer y preguntar… y ante eso me saco el sombrero por que no muchos bloggers lo hacen.

Para mí, que hace cinco años que me fui de Argentina, debo decir que leer la nota me fue provocando una serie de sensaciones, pensamientos y recuerdos sobre cosas que pensé estaban olvidadas o que al menos ya no las tenía tan presentes. Formas de ser, hablar y hacer que ya no recordaba pero de las que fui testigo y “co-autor” durante más de 35 años. Sin embargo, con sólo meros 5 años en Canadá no pude evitar realizar un constante paralelismo con la sociedad que ahora me contiene y de la que formo parte.

Sé que hemos hablado muchas veces de las comparaciones, de que se debe, que no se debe, que esto y que lo otro pero les juro que no pude dejar de hacerlo. Necesitaba, ante cada línea, procesar las diferencias que me venían a la mente y empujaban por salir.

Sería muy complejo detenerme sobre cada punto en particular, por lo que prefiero enfocar mi nota sobre las partes del post de “The Argentine Post” que más me impactaron… que supongo que son aquellas que me van viniendo a la mente primero.

La sociedad ventajera

El autor toma como base de la nota una teoría que, para los que hemos vivido bastante tiempo por allá, puede sonar conocida y que podríamos resumir con la frase

En Argentina, no hay que confiar en nadie por que en la primera que te descuidaste te pasan como alambre caído.

El no lo cita exactamente así, pero me pareció entender que la idea de fondo es esa: la desconfianza constante entre la gente, entre las clases sociales, entre los dirigentes y los dirigidos… les cabe a todos. Pero, al mismo tiempo, el autor destaca (no sin sorpresa) el gran sentido y valor que en la sociedad argentina se le da a la amistad.

¿No parece un contrasentido que una sociedad que no puede confiar en el prójimo encuentre en la amistad un valor tan fuerte y bien ponderado? ¿O será que ese tan arraigado sentimiento de amistad se utiliza como una “coraza protectora” y ese sentimiento de “tribu” da la sensación de refugio frente al de afuera que me la va a mandar a guardar en cuanto pueda?

Así las cosas, y continuando esa línea de pensamiento parece fácil intuir por que en la sociedad argentina parece no haber lugar para el desacuerdo y la discusión de ideas. Al que no piensa como yo, lo agredo… las ideas no se discuten! Los que no están de mi lado, son necesariamente la contra y lo único que quieren es joderme (gorilas, fachos, zurdos, etc.)  Profundizando un poco más aparece el poco respeto por las leyes y las ordenanzas de todo tipo: la ley no es para mí, no la cumplo porque no se me da la gana, porque no me gusta, porque me parece injusto, porque… El ejemplo (el “mal ejemplo”) arranca desde arriba, desde la misma clase política, desde los dirigentes, y se va replicando hacia abajo en la escala social de diferentes formas. Y eso, sin hablar de las diferencias entre los estratos sociales (cada vez mas amplia) y la desconfianza en el que “no es como yo”: “Este tiene plata… ¿a cuántos habrá cagado?”, “Mirá este morocho… seguro que nos quiere afanar!” por citar un par de ejemplos lastimosos pero reales.

Desde los Kirchner y su manía de encontrar a cada paso un demonio que los justifique, pasando por los anteriores presidentes que han roto la ley (o sus promesas) como se les cantaba (“El que depositó dólares, recibirá dolares”, recuerda el autor en su nota, o la misteriosa compra de dos millones de dólares de Néstor K hace poco) El empleador que te abusa a diestra y siniestra… Estoy seguro que cada lector debe tener ahora uno o más recuerdos propios que se ajusten a este concepto.

La falta de confianza entre los miembros de la sociedad y desde ellos hacia sus instituciones (y desde las instituciones hacia ellos) parece ser, según el autor, una de las claves por las cuales Argentina ha pasado de ser el décimo país más rico del mundo en 1913 a lo que es hoy.

La sociedad basada en la confianza

En contraposición con lo de arriba, no debiera sorprendernos que las estadísticas de baja corrupción y alto nivel de desarrollo suelen ser comunes en países donde la gente y sus instituciones cuentan con el don de la confianza en el prójimo. Suecia, Finlandia, Dinamarca… ¿Hace falta mostrar los números de estas sociedades? Y vengamos más cerca y hablemos de Canadá donde muchos de nosotros vivimos. ¿Cuántas veces hemos hablado aquí sobre como esta sociedad se basa en la confianza? ¿Se acuerdan de la anécdota de la llave en el buzón? ¿O de cuándo hablábamos sobre “la sociedad ordenada” y la confianza en la clase dirigente en nuestra nota de Junio de 2009? Estoy seguro que hemos nombrado el tema más veces aún.

El autor de la nota en cuestión expone, al mismo tiempo que habla acerca de algunas de estas sociedades, que en estos países el sentimiento de amistad no toma el carácter que sí se le da en Argentina. ¿Significa esto que en Dinamarca o Canadá la gente no tiene amigos? No! ¿Significa entonces que no valoran la amistad? Tampoco. Significa que la amistad es, simplemente, diferente. Al tener confianza en los demás, no necesito formar la “tribu” en la que me encerraré para protegerme del malvado “alienígena” que solo piensa en joderme.

Y creo que, al menos en lo que he vivido por aquí, debe haber algo de cierto en eso. ¿Quizás sea por eso que muchos piensan que “son fríos”? Es que simplemente la amistad se mide y “se usa” (perdón por el término, pero no encontré uno mejor) de manera diferente. Nuestro trato diario es con t0dos igual de satisfactorio y amigable. Le brindaré mi sonrisa y mi saludo al extraño que se cruce sin importar la circunstancia. La sociedad operará en un sistema basado en la confianza en el otro y las instituciones. Podríamos decir que se opera en función de “El Bien Común”. Las ideas, por lo general y si al Primer Ministro de turno no se le ocurre cerrar el Parlamento, se debaten. Si el gobierno de turno no obtiene “el voto de confianza” de la mayoría, hay que elegir otro y el país sigue adelante. Elijo a un señor o señora en particular (y no a una lista de 50 tipos de los que solo conozco a los 2 primeros) para que me represente en el Parlamento por que sus ideas son como las mías y confío en que me representará como corresponde. Y si así o lo hiciere, sé donde llamarlo o escribirle para pedirle explicaciones. ¿Se imaginan un Parlamento en nuestro país donde haya que cambiar el Gobierno por que perdió el voto de confianza? ¿Cuántas elecciones por año habría en nuestros países hasta que alguno logre acomodarse?

La sociedad basada en la confianza en su gente y sus instituciones hace que el país avance. Y no es que sean “naives” y crean en todos. Es que simplemente las cosas funcionan. Aquel que no sea merecedor de la confianza de sus pares y de las instituciones será severamente castigado. Perderá su capacidad de crédito. Perderá la posibilidad de encontrar un mejor trabajo. Perderá. Y cuando en estos países se pierde… se pierde feo.

¿Y entonces?

Y entonces… nada. La nota que escribieron en ese blog me gustó mucho y me disparó algunas ideas. Sé que no todos van a estar de acuerdo. Que el tema de la amistad y la confianza en el otro es un tema jodido… pero para eso estamos, no? Para debatir, pensar ideas juntos, sacar conclusiones y ver como podemos lograr hacer una vida mejor sin enloquecer en el intento. El que quiera leer la nota completa, puede utilizar este enlace.

Confío en que la discusión en los comentarios sea interesante. No me defrauden… como aquel caudillo riojano. ¿Qué piensan? ¿Hemos perdido en Argentina (y quien sabe, en Latinoamérica) la capacidad de confiar en el otro? ¿Puede ser la confianza un valor necesario para construir un país? ¿El grado de sentimiento de la amistad es proporcional o está relacionado con la confianza o desconfianza en el entorno?

Terminé de leer, ¿Qué puedo hacer ahora?

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1 Fernando February 25, 2010 at 12:50 am

Desgraciadamente todas esas caracteristicas negativas se pueden aplicar a la mayoria de los paises de latinoamerica. Aqui en Mexico es lo mismo, nadie respeta las leyes, los politicos tranzan a mas no poder, el lema de batalla es: el que no tranza no avanza. Y esto es lo que estan aprendiendo los niños, por lo que es el cuento de nunca acabar.

2 ChivCan February 25, 2010 at 6:00 am

Cuanto mas sé sobre el imperio romano, mas entiendo a nuestros paises latinoamericanos. Es lo mismo, salvando los siglos de diferencia.

3 Ceci February 25, 2010 at 6:29 am

Guillermo que bueno contactarnos. Hace tiempo que no estaba recibiendo tus mails.
Con respecto al comentario del dia de hoy, creo que el tema de la desconfianza en los demas, la falsedad en las relaciones de parentesco y/o amistad, la falta de valores es cada vez mas frecuente, no solo en Argentina. En Uruguay (que culturalmente somos muy parecidos), desde hace algunos años se esta acentuando cada dia mas este comportamiento. A mi realmente, este estilo de vida me provoca sentimientos muy negativos (tristeza, mal humor, soledad, desconfianza y hasta stress). Por otro lado, con respecto al sistema politico, creo que Uruguay no es tan corrupto como algunos otros paises de Latinoamerica, pero tambien es cierto que en este pais las cosas nunca se terminan de conocer a fondo y otras veces ni siquiera salen a la luz del publico.
Obviamente, la diferencia cultural que existe entre los paises del sur y Canada son enormes, por algo estamos como estamos! Sin lugar a dudas hacen al progreso de una sociedad, no solo en lo politico sino en la calidad de vida de sus habitantes.
Estas son algunas de las razones por las cuales queremos irnos cuanto antes de este pais. No queremos que nuestros hijos (que todavia son chicos y por tanto inocentes) crezcan en esta jungla. Saludos.

4 ChivCan February 25, 2010 at 6:34 am

Hola Ceci. Me gustaría contactarte contigo. Saludos.

5 Ceci February 25, 2010 at 6:38 am

ChivCan, con mucho gusto. Se que tu tenes un blog. Si te parece me contacto directamente atraves de ese medio, o de lo contrario no tengo problemas en que Guillermo te pase por privado mi direccion de email. Saludos.

6 ChivCan February 25, 2010 at 6:56 am

Buena idea. Dejame un comentario con tus datos y no lo publico. . Gracias. Perdon Guille. Fee free to delete this.

7 Ezequiel February 25, 2010 at 7:15 am

Creo que todos en general nos quejamos, pero en el día a dia siempre terminamos usando la famosa “viveza criolla” que no es más ni menos que cagarnos un poco en los demás. Desde “tengo que hacer el pasaporte, voy a llamar a un comisario conocido de m familia”, o la gente que se hace deducciones de más a fin de pagar menos impuestos, en fin, mil cosas diarias. Obviamente los politicos son un reflejo de la sociedad.
El problema es acá el que cumple las reglas es un gil, y siempre lo terminan cagando. Nadie respeta nada, pero despues nosotros mismos vamos afuera, y como sabemos que nos multan sino cumplimos ( o somos “condenados socialmente”), respetamos todas las reglas. Siempre recuerdo la anecdota de un amigo que me dice, cuando estamos de viaje afuera el avión aterriza y nadie se levanta de su asiento hasta que el comandante lo indica, en cambio cuando llegas a ezeiza, el avion apenas aterriza ya están todos parados buscando sus bolsos.
Pd: Guillermo perdón por la extensión…

8 Guillermo February 25, 2010 at 8:45 am

Nadie respeta nada, pero despues nosotros mismos vamos afuera, y como sabemos que nos multan sino cumplimos ( o somos “condenados socialmente”), respetamos todas las reglas

Es un punto interesante. Me suena que lo hemos hablado antes pero no puedo recordar en que nota.

“Anyway”… Yo veo esa afirmación de la siguiente manera: Por un lado cada uno sabe hasta donde puede tirar de la cuerda. Por el otro, el medio te condiciona. Si uno vive en una sociedad ordenada y respetuosa va a terminar ordenando y respetando por que el mismo medio lo va a llevar a eso, te diría que casi sin darte cuenta.

Si en nuestro país hicieran cumplir las reglas, no te hicieran ver como a un gil, te multaran y te condenaran socialmente por no hacer las cosas como debés… ¿Pensás que estarían así?

9 Carola (espaciotoronto) February 25, 2010 at 8:03 am

Estoy muy de acuerdo con lo que planteas, yo que viví en Suecia, Argentina y ahora Canadá te diria que las diferencias en ese aspecto son enormes. Yo porque vivo en Toronto alcanzo a percibir mucha menos confianza de la que vivi en Suecia y me parece que se debe a la multiculturalidad, hay tanta gente del “3r mundo” donde la corrupción es una constante (y un reflejo de la falta de confianza) que el otro día mi esposo y yo nos preguntabamos que tanto resistiria esta ciudad a la absorción de otras culturas, esos valores básicos se aprenden ó desaprenden por un par de generaciones no te levantas un día confiando.

La explicación de la tribu y la amistad en Argentina me pareció muy buena, allá veía lo de la amistad y lo sentía como una contradicción, no puedes ser tan amigo y tan familiero y tener la sociedad que se tiene porque ¿no son los otros amigos de amigos y familia de otros? Y claro, no es un tema de Argentina, por eso me parece tan interesante el indice de percepción de la corrupción, no explica nada y puede tener muchos errores pero es lo más cercano a medir lo inmedible:
http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8Dndice_de_percepci%C3%B3n_de_corrupci%C3%B3n#Ranking_2001-2008

10 Tamara February 25, 2010 at 8:03 am

Hola Guillermo! Esta clase de posts son los que me gustan!

Yo creo que el “antitrust model” o como quieran llamarlo, es un modelo muy exitoso para los paises corruptos, de gobiernos chupasangre… porque se basa en el “divide y vencerás”.

Si yo no puedo confiar en mi vecino, no hay manera que pueda yo aliarme con él y por lo tanto, el hecho de tener una población “ingobernable” lo hace más gobernable. Porque entonces implantan “un orden” dentro del caos. Pero por supuesto, a favor de los gobernantes o gente de poder e influencia. Para tener más poder y más dinero.

Qué sucede con los países que tienen el “trust model”? Bueno, requieren de otro tipo de estrategia y son poblaciones que cuestionan más las acciones del gobierno y aunque son más “gobernables” porque son más “civilizados” en realidad, requieren líderes más pensantes y transparentes, de otra forma… uno hace alianza con el vecino y el otro vecino y etc… hasta que tienes toda la población confrontando al gobierno!

Bueno, no sé si logré darme a entender. Pero básicamente es eso: Divide y vencerás.

Saludos!

11 Guillermo February 25, 2010 at 8:47 am

Se entendió muy bien! Gracias Tamara.

12 Santi February 25, 2010 at 9:08 am

Me parece, al pensarlo y repensarlo, y me diran pesimista, pero somos asi, culturalmente somos asi..si vemos España, Francia e Italia y tambien son asi..
Que Roma tenga estos tipos de problemas hace 1000 años es admirar al Imperio y habla bien de ellos, pero parece que entre El imperio Romano y el actual estado Italiano no hayan pasado mas que 1 mes, porque el comportamiento de Italia, sus sindicatos y gobernantes son muy parecidos a nosotros, menos evolucionados todavia, menos desarrolladores y aportan menos que los Romanos aportaron en su momento.
Tal vez quisimos ser algo que no es para nosotros..no esta en nuestros genes, no se..tal vez no y nada que ver..
Por eso hay gente que emigra y esta conforme, porque culturalmente esta forjado de distinta manera…

Creo firmente, pero no quiero generalizar, que hay diferencias entre los Anglosajones y los latinos,diferencias que hasta en Europa se denota.

Saludos

13 Guillermo February 25, 2010 at 9:36 am

Pero no todo es “por que somos descendientes de España, Francia e Italia” Hay mucho de nuestra propia historia desde la época del Virreinato que nos hace así.

14 Santi February 25, 2010 at 11:00 am

El virreynato era Español guille, los criollos eran la mezcla entre españoles e indios…y ahi si que los indios creo que eran diferentes…

No digo que todos sea por ellos…porque este pais hace 200 años no es de ellos..es nuestro..no hay q delegar responsabilidades..es por nuestra culpa y la cultura que hemos adquirido y que si queremos cambiarlas…ni nuestros nietos creeria que podrian verlo..

No es que sea pesimista..para nada..hasta estuve en Politica..y hay habitos muy pero muy arraigados por lo menos en nuestro pais.

Saludos

15 Roberto February 25, 2010 at 11:12 am

Hola Guillermo,

Estoy casi completamente de acuerdo contigo. En la sola cosa que no comparto plenamente es en el hecho de decir que los malos ejemplos vienen de arriba para abajo.

Yo creo que el problema es al revés.
Yo creo que el problema va de abajo para arriba.

Primero porque creo que los gobiernos son un reflejo de las sociedades que libremente los elijen. En Argentina creo que la sociedad sigue eligiendo a sus gobernantes sin fraudes. Sino, mirá que los Kirchner perdieron el control de las cámaras en estas elecciones.

Y segundo, porque si solo fuera un ejemplo de arriba, los de abajo que son más, simplemente los cambiarian para el proximo turno de lecciones y elegirian a otro que no de esos malos ejemplos otra vez. Pero, los “malos ejemplos” se siguen repitiendo y repitiendo.

Por eso creo que el problema va mas alla que solo malos ejemplos.

Gracias.

16 luis February 25, 2010 at 11:40 pm

Es muy interesante tu comentario se lo puede encasillar en lo que los economistas llaman la etno-economia que no es otra cosa que el cumulo de factores dentro de la conducta de una sociedad que contribuyen o prejudican el desarrollo de una sociedad, evidentemente ese conjunto de conductas en latinoamerica perjudican su desarrollo, no obstante la migración, la nueva era de las telecomunicaciones son considerados factores que pueden hacer que cambien estas realidades ya que a diferencia del nacizmo que atribuia la superioridad de la sociedad a causas raciales el analisis et-noeconomico lo atribuye a dichas costumbres que por fortuna son suceptibles a cambios y talvez los migrantes en un futuro podamos contribuir en gran forma a ello.

17 Norma February 26, 2010 at 1:25 am

Primero que nada, hola a todos los escritores y a su vez lectores de este espacio…..
Quiero compartir la resonancia que me deja el comentario de Carola ya que ahora vivo confrontada por esta realidad ” La falta de este conocimiento o principios en la forma de actuar de las personas que fuimos educados en algun pais de Latinoamerica, me refiero a las reglas minimas de cortesia, y esto de alguna manera nos encuadra en el respeto, la honestidad, la confianza en el otro etc., me lleva a un cuestionamiento personal : Y yo estoy clara en el tema?, lo domino en mis acciones diarias? en mi comportamiento? en fin, fue tal la confrontacion que fui a buscar un libro que me oriente al respecto, porque si, es muy palpable nuesstra fragilidad en este aspecto, pero creo que ya es tiempo de tomar la responsabilidad personal y el compromiso x alcanzar los estandares que las personas de primer mundo logran en el mantenimiento de una sociedad sana, pues sabemos que la recompenza de actuar bien, es mucha y se proyecta de inmediato en la calidad de vida……..
Gracias por compartir el espacio, y que tengan un excelente dia.

18 squirrel February 26, 2010 at 11:16 am

Leí la nota hace unos días y coincido en gran parte con el análisis; lo interesante es que está hecho por un extranjero (corresponsal de Dow Jones) y la visión que uno tiene de si mismo es muy diferente muchas veces de la que tiene alguien de afuera; uno tiende a no ver sus defectos o a agrandar sus virtudes y de ahí la creencia que, por ejemplo, “Argentina es el mejor pais del mundo” que he escuchado tantas veces cuando vivía allá (proviniendo de argentinos, por supuesto). La visión externa es muchas veces más realista y más cruda.

Es importante también ver uno de los efectos secundarios, o tal vez el corolario de la falta de confianza, y cómo esto se traduce en una “pseudo-virtud”: varias veces he escuchado que “los argentinos son tan cultos, tan informados, conocen de tantos temas, se puede hablar con ellos de cualquier cosa”. La realidad es que esto es así porque como siempre a uno lo cagan, en vez de dejar una cierta tarea para el profesional capacitado, se ve forzado a aprender de abogacía, medicina, plomería, mecánica automotor, electricidad, economía, fútbol, patinaje sobre hielo, caza submarina y lo que se te ocurra para poder sobrevivir, no porque uno sea culto o instruido; esto también lleva a encontrarse con los típicos chantas (incluyo en esta lista a mandatarios y representantes del país) que en vez de callarse la boca, comenta y hace cualquier cosa cuando se encuentra en el extranjero reforzando la imagen lamentable que se tiene de Argentina y sus ciudadanos. Hay que ver hasta donde se extiende y el impacto profundo de tanta falta de confianza, creada y alimentada en muchos casos por uno mismo al votar a inútiles que no hacen más que representar lo inútil que uno es.

19 oskar florez February 27, 2010 at 10:12 am

Estimado Guillermo
En los 90 Francis Fukuyama escribio Confianza, libro en el que se concluye que mientras mayor es el indice de confianza en un país mayor es el nivel de desarrollo social del mismo. Sin embargo, mi experiencia me dice que desconfianza hay en todos lados y que rateros y corruptos hay en todos lados. Desde Alaska hasta la tierra del fuego. Como tu dijiste una vez, en Canada puedes bajar la guardia pero solo un poquito nomás. A mi un turco en Montreal me gano con el tipo de cambio y a una amiga le hicieron firmar un contrato engañoso. O sea que igual tienes que tener cuidado y sin embargo, hay desarrollo.
Por otro lado, por mi trabajo he viajado mucho en el interior del Perú y confianza es lo que abunda. Le digo al taxista que me espere que voy a cambiar dinero en un lugar y el taxista me espera. Salgo y le pago, el taxista esta tranquilo como seguro de que voy a pagar, yo soy uno mas que hace lo mismo. En el interior del Perú, en los pueblos, tu palabra es suficiente y donde hay delincuencia los delincuentes generalmente vienen de la capital. Sin embargo, no son sociedades desarrolladas como las entendemos. Que es lo que falla entonces, si hay confianza por que no hay desarrollo social?
Mi conclusión es que la confianza es un resultado del desarrollo algo que viene como consecuencia no es condición para. Entonces, cuáles son las condiciones para el desarrollo, si no es la confianza. Pienso que son:
1) La clase dirigente: Si la cabeza no indica a donde ir el cuerpo no lo hará. Si los que gobiernan no son ejemplo a seguir nadie lo hará. Somos sociedades muy jóvenes de 200 años que no terminan de integrarse. En Perú existe un libro que se llama Peru: Retrato de un país adolescente. Somos chicos de 14 años que tratamos de encontrar quienes somos. Al igual que un adolescente necesita un padre que lo guie y al igual que este nos podemos dedicar al relajo y a las drogas o a estudiar y esforzarnos por lo que queremos. Con el acné y las depresiones que acompañan.
2) Castigos que se cumplen. En nuestros paises la ley es laxa, por que nosotros somos laxos. Somos buena gente es decir, querendondes, permisivos. Siempre hay prorrogas, excepciones, disculpas, la cosa es que la ley no se aplica. Al que bota basura no se le sanciona, al que paga una coima a un policia no se le sanciona y asi sucesivamente. Por que para nosotros son pecadillos y no faltas que se castigan con multazas, trabajos comunicales, o la prisión.
3) Las exigencias del clima
La vida en los paises latinoamericanos es relativamente fácil, no tengo que planificar por que lo más probable es que el día será soleado y habrá mucha agua para beber y las plantas crecerán. No tengo un invierno que me obligue a planificar.
4) El estilo de vida.
El Sr gordito, maltrajeado, sudado, te saluda y te dice su nombre piensas que es un trabajador del campo pero es el dueño de la azucarera. El joven en sandalias y polo(playera) viejo que piensas que te va a cargar la maleta es el dueño de la cadena hotel 4 estrellas donde te alojas. El viejito sentado en su casa sin terminar, mira el periódico bajo el sol. Que leerá? Esta monitoreando sus acciones. La casa está viejita pero el vive de las rentas que el dejan sus acciones. Es el estilo de vida. Con lo que tengo es suficiente te dicen, pero si tu no tienes nada, responde,….es lo que te parece, lo que tu cerebro hace ver. No digo que no exista pobreza es solo que debemos ver más allá.
5) LA estabilidad.
Nuestros paises, al igual que un adolescente un dia quiere A y otro día quiere B. Nuestros paises se debaten entre la izquierda y la derecha. Como un pendulo. Alli esta Chavez en Venezuela con un modelo casi copiado de Velasco en Perú. Eso ya fracasó, sin embargo, allí está embarcado en su quimera caudillista. Y dentro de 20 años vendrá otro inspirado y dirá no era por allá era por acá.
Si tu trazas la ruta y manejas sin parar tarde o temprano vas a llegar. Un canadiense de Vancouver me decía que en 1975 era una ciudad sin edificios. 35 años de seguir un modelo (estable) los ha llevado a desarrollar la BC.
Este señor estuvo en Perú de viaje y le pregunte cuál era la clave del desarrollo canadiense, el me dijo que era la estabilidad. Que si Perú mantenia su política económica durante 30 años se verían los frutos.
Saludos

20 Virginia February 27, 2010 at 5:16 pm

Hola Guillermo, aún no leí el artículo, pero pienso hacerlo. Hace tiempo que sostengo que el gran problema en argentina es la falta de confianza, la poca solidaridad, el “sàlvese quien pueda”, el egoismo, etc. No hay conciencia de que vivimos en comunidad, y que si el otro está mejor, todos estaremos mejor. Cada uno tira para su lado. El resultado: corrupción, racismo, indiferencia, individualidad, violencia. Creo que mientras que no cambiemos las bases de ideas y valores de nuestra sociedad, no podremos salir adelante. EJ: Uno se queda de como maneja el otro, pero después encontramos todas las excusas para quebrar la ley de transito sin culpa (si, me metí en contramano, pero voy despacio…paso en rojo porque es muy tarde, por aca no pasa nadie a esta hora). Asi en todos los campos de la vida… es triste, triste. Con paciencia y educación, el tiempo podría cambiar la tendencia… pero bueno, somos argentinos…

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