Hace pocos días atrás leía en “Número Tr3s“, el blog de nuestra lectora Paulys, una muy linda nota llamada “La canción de Emma” De esa entrada me impactó especialmente un párrafo que les transcribo aquí:
…Tus amigos conocen tu canción, y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que a veces muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo, tu totalidad cuando estás quebrado, tu inocencia cuando te sientes culpable, tu propósito cuando estás confundido…
La frase (y si quieren toda la entrada, que es muy linda y la pueden leer en el enlace que les dejé arriba), guarda un significado muy especial no sólo por que en la época de las fiestas uno tiene una sensibilidad especial con ciertos temas sino también por que se relaciona con algo por lo que muchos inmigrantes pasamos: el descubrimiento de nuevas amistades y el redescubrimiento de las viejas.
Cuando van asomando las fiestas también asoman viejos fantasmas. Esos que pensábamos que habíamos logrado dejar atrás pero que, en realidad, siempre nos acompañan escondidos y “se dignan” a aparecer en épocas especiales. Las amistades tienen sus fantasmas también, claro. Algunos aparecen antes, otros después… pero aparecen.
A mi me acompañan los fantasmas de las amistades que quedaron allá y se truncaron casi al mismo tiempo que pusimos los papeles en la Delegación de Quebec. Me acompañan los fantasmas de las amistades que se fueron rompiendo de a poquito con la distancia, por que al final no eran tan sólidas como parecían cuando el hilo de la distancia no lo tensaba. Me acompañan los fantasmas de las amistades destrozadas por mis propios errores… o los ajenos.
Cada vez que esos fantasmas aparecen, y no sólo es para las fiestas aunque parece que para esta época adquieren características especiales, me agarra ese frío por la espalda, ese sentimiento de bronca y remordimiento y me sale ese chistido que rompe el silencio o ese gesto extraño o un movimiento de cabeza que le hace preguntarse al que está a mi lado en que pensaba.
Por suerte, a los fantasmas parece que se los puede combatir con esa canción del cuento del blog de Paulys. En ese ratito que me vino esa cosa de impotencia, bronca y resentimiento también sale a flote el sonido de mi canción. Es una canción rara, mezcla de cordobés con porteños de Villa Celina y Barrio Norte. Con algo de mexicano en el fondo, para ponerle el estilo de las mañanitas. Y la canta un coro raro y algo desperdigado con voces que vienen de Seattle, de Aylmer, de Toronto, de Palermo y del Centro de Buenos Aires.
Estoy seguro que debe haber otros más por ahí que, despacito, casi susurrando, se prenden al coro que canta y le da el sonido a mi canción. Son todos aquellos que me quieren de verdad y que no se han dejado engañar por mis errores o por aquella imagen tan de mierda que a veces suelo dejar sin realmente quererlo. Son los que me quieren igual y me perdonan, que saben cuando estoy quebrado y cuando me siento culpable… Son los que decidieron quedarse a mi lado a pesar de todo y preguntarme que me pasaba y que necesitaba cuando notaron que algo andaba mal.
Releía los párrafos de arriba y me preguntaba si yo cantaré en algún coro, cuales son las canciones que canto y las que no quise cantar. Me preguntaba por las canciones que todavía están por venir y las que, espero, otros me dejen cantarle. La amistad es especial y maravillosa. Tiene una cosa única e irrepetible con cada persona que nos cruzamos y al que le dejamos usar esa palabra como si fuera un premio especial. La amistad es dar y recibir. Es cantar y que te canten. A veces nos sale bien, a veces no sale mal.
Vos sabés cuál es tu canción y quienes la cantan? Cómo es el sonido de tu canción?
Pic by Fran Villena (villano)



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Es un blues!….con esa armonica desgarradora y ese piano lento y quebrador…….y una voz femenina algo agreste y rasgada que hiere el silencio con unas letras que solamente quienes me conocen entienden………
Me alegro que te haya gustado. Tu blog a veces es como el director del coro de los inmigrantes. Gracias!
mi canción tiene que ver con las risas de mis hijos cuando eran más chicos y el sonido es armonioso y sumamente alegre.
A veces el sonido se diluye y se pone un poco distante por el paso del tiempo, pero sigue latente en algun lugar de mi cerebro para acompañarme en las horas tristes
beso
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