A la misma hora, en el mismo lugar

by Guillermo on November 12, 2009 · 37 comments

in Usos y Costumbres de Canada

Este país tiene esas cosas pequeñas, detalles quizás tontos de la vida diaria pero que al mismo tiempo lo hacen grande. Les comparto una pequeña anécdota que vivimos hoy por la mañana con Patricia pero que, al mismo tiempo, dice y enseña muchas cosas.

La Fábula de los Guantes Perdidos

El fin de semana Pato se compró un par de guantes muy bonitos en L’Aubainerie. Como ayer por la mañana ya estuvo algo fresquito (parece que el verano indio se terminó rápido!) decidió estrenarlos. Como siempre, a la mañana, camino a la guardería, la dejo en la parada del OC Transpo, donde se bajó con sus guantes nuevos. Como siempre también, por la tarde y luego de buscar a los chicos en la guardería, la espero en el “Park & Ride”.

Cuando se sube al auto me pregunta… “Viste mis guantes? Creo que me los olvidé aquí!” En el auto, no estaban… Que gran misterio! Dónde han ido a parar los guantes nuevos de mi mujer que no pudo estrenar ayer por la mañana mientras participaba del Remembrance Day en Ottawa? Eh?

Hoy, al repetir la rutina matinal, Patricia grita “Allí están! Allí están!” Tirados en la vereda, a metros de donde se había bajado ayer, estaban los guantes nuevos. Con algo de hielo, pero allí… intactos…. luego de 24 hs.

Nadie toca, nadie mueve, nadie nada. No es tuyo? Se deja ahí… Quizás lo corra a un costadito y lo deje a la vista para que el dueño pase mas tarde y lo vea. Son esas cosas pequeñas de la vida diaria que hacen a un país grande a través de los años. Es una tontería, si quieren… pero el respeto por lo ajeno es una de las diferencias claves con la mayoría de nuestros países de procedencia. No digo que en Buenos Aires/Santiago/Montevideo/Lima/Bogotá/DF te los hubieran robado sí o sí… pero las chances de que hayan quedado en el mismo lugar por 24hs creo que eran mas bajas.

Tenés una historia de “Lost & Found” similar a esta para compartir?

Pic from http://www.claremontmckenna.edu/

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1 Pato November 12, 2009 at 12:19 pm

Hola Guillermo,
No me parece una experiencia menor, para nada, habla muy bioen de la sociedad aunque no sean eventos que pasen siempre. Mi experiencia es: el año de los atentados a las torres, en un subte de Londres, me deje una bolsita al lado de un banco con una prenda de ropa y un cuadernito, tipo cinco horas despues me doy cuenta, llamo a una amiga que tenia que ir a esa estación, la mando a ese banco y guess what….la bolsa estaba ahi, intacta. Raro porque en esa epoca y con los controles y demas bien podría haber pasado por bulto sospechoso. Nunca sabremos si lo revisaron o no pero como esa en Londres tengo varias (no todas con happy ending) porque suelo olvidarme paraguas, telefonos, etc. :(
Me da alegria ver que se respetan las cosas ajenas.
Un beso,
Pato

2 Juan Diego (pereirano) November 12, 2009 at 1:32 pm

Un día, al regreso, encontramos el saco de una de las niñas amarrado en la señal de pare de la esquina. Era el sitio más visible (y el probablemente el más adecuado) para permitir que el propietario (nosotros) lo encontráramos.

3 Jaz November 12, 2009 at 1:33 pm

Huy esos guantes en MX jamás los hubieras recuperado :( Mi anécdota: hace casi un año visitamos a un amigo que radica en Laussane (Suiza); en una de esas pasamos por un café a Starbucks y olvidé mi gorro de invierno en el sanitario… me di cuenta ya que estábamos en el tren rumbo a Alemania (no me pregunten cómo si tenía los oídos congelados!). Hace una semana vino el amigo a visitarnos y se me ocurrió comentarle que había dejado mi gorro en el baño y me dijo “ah no te apures, generalmente se guardan las cosas un año”… apenas llegó a Laussane fue a reclamar mi gorro ¡y se lo dieron!

4 Mauricio Vancouver November 12, 2009 at 2:02 pm

pues algo asi le sucedio a un amigo en Victoria, B.C. Perdio su telefono celular, y la persona que lo encontro mando un text message a los contactos que tenia en su telefono para que le avisaran que tenia su telefono. Lo contacto y le regreso el telefono.

Como dices, es un gran detalle, su celular no era de ultima tecnologia, pero sigue siendo bastante agradable el que haya tenido la amabilidad de buscar a su dueno.

5 Guillermo November 12, 2009 at 2:22 pm

El último que supe que había perdido el celular, cuando lo dió de baja le comentaron que tenía llamadas al exterior… No te digo a que país por que voy a ofender a más de uno! jajaja

6 PaulyS November 12, 2009 at 2:08 pm

A mi me pasó en el arenero del parque, olvidé un camioncito volcador de Agus. A los 3 o 4 días vuelvo y estaba allí con un montón de otros juguetes olvidados. Claro me daba verguenza reclamarlo, cómo probaba que era mío? Le cuento lo que me pasaba a una de las mamas que ibamos siempre y me dice: Agarralo, quien va a reclamar lo que no es suyo?. Casi cuarenta años de vivir en Argentina dejaron su marca.

7 Guillermo November 12, 2009 at 2:23 pm

Agarralo, quien va a reclamar lo que no es suyo?

No te sentiste una tontita? A mi me pasó mas de una vez! Es como el “shock” de realidad! jajaja

8 Giovanni November 12, 2009 at 3:25 pm

A mi se me quedo el paraguas en la parada del bus , era uno de esos del dolarama .baratito no mas , me di cuenta cuando abri mi bolso y no estaba , a esto habian pasado como 4 horas pero fui a la parada y estaba ahi mismito, a lo mejor no se lo llevaron por lo barato , jajajajajaj, Saludos a Todos

9 Adri November 12, 2009 at 4:37 pm

Hola Chicos, yo tuve la oportunidad de viajar este año con mi novio para allá y visitando El Estadio Olimpico vi una bufanda en el suelo, me llamo la atención ver que todo el mundo le pasaba por al lado y nadie la agarraba, pues en mi país si es necesario te la arrancan del cuello :s
es impresionante el respeto por lo ajeno :) Qué bien!!!

10 Guillermo November 12, 2009 at 4:40 pm

Una aclaración… tampoco vayan a pensar que nadie afana, que no hay ladrones o carteristas, no? El paraíso existe en los libros nomás! Lo que comento es una buena costumbre que la mayoría de la población tiene, sin contar a los amigos de lo ajeno que siempre tienen un representante.

11 "F" November 12, 2009 at 4:53 pm

Hola

Van varias veces que mis hijos dejan sus juguetes en el parque Lafleche (en Gatineau), y al regresar al otro día, ahí están. No siempre, aclaro, pero es de lo más frecuente.

En el mismo parque una tarde llegué con mis hijos, y en una banca había una chamarra olvidada. En la noche que nos fuimos se quedó ahí mismo y al otro día que fuimos por la tarde, la chamarra ahí seguía, intacta, exactamente en la misma posición que tenía la tarde anterior…

Saludos.

F

12 Tito (de Balvanera) November 12, 2009 at 9:22 pm

Me robaron 2 bicis, la primera, al poco tiempo de haber llegado, digamos, porque no le pusimos candado, pensando que todo el mundo respetaba, y un dia no la vimos mas.
Con esa experiencia, cuando compramos una bicicleta muy bonita, pues le pusimos candado, y cadena, de esas que vienen forradas de plastico, y un dia, o mejor dicho, una noche, escuchamos unos ruidos afuera, pero, que … gente que pasa.
A la maniana vimos que la bicicleta no estaba, y quedaba un pedazo de cadena, que habian cortado, con esas pinzas especiales.

Tambien me ha pasado de que se me caiga algo, y una persona te avisa, sin siquiera tocar el objeto, digamos, el guante, que se te cayô.

En general creo que hay menos “hambre” de cosas y por eso es que la gente te devuelve o deja las cosas donde estaban, pero tampoco creo que te vayan a devolver un rolex de oro, si lo dejas en una plaza.

13 Marcela November 13, 2009 at 1:00 am

Hola, soy lectora nueva. Igual comparto la admiración por las cosas chiquitas que en realidad reflejan mucho de lo grande. Vivo en Vancouver, Canadá y acá también pasan cosas así. Yo perdí una chamarra y ni cuenta me di cuando cayó de la carriola de mi hija, cuando regresé estaba colgada en el poste del semáforo… como 6 horas después.

Igual que ustedes, comparto en un blog mi experiencia de vivir en Canadá, aunque del lado oeste. Sobretodo he estado investigando información para compartir sobre las opciones para visitar o vivir en Canadá. Ojalá puedan visitar. Saludos
http://www.marceladelapena.blogspot.com

14 Guillermo November 13, 2009 at 7:18 am

Hola Marcela, bienvenida.

15 carlos guerrero November 13, 2009 at 2:27 am

mi historia es la siguiente….llegue a montreal canada perseguido y amenazado de muerte por grupos paramilitares de mi pais,mi colombia, pedi asilo politico,espere 2 años y 6 meses de mi vida,sin mi familia,sin desempeñarme en lo que yo sabia hacer,trabajando en otras cosas que eran dificiles para mi,extrañando mis hijos mi esposa mi familia…y durante esos dos años y medio,conoci bastante gente que con un monton de mentiras engañan el gobierno canadiense,,,quitandole la oportunidad a otras personas de vivir y salir adelante en ese pais,,,,finalmente decido regresar a colombia,porque ya no aguantaba mas,,,tanta soledad y angustia,,,ahora vivo feliz trabajo para un canal de television muy importante aqui en colombia y lo unico que puedo decir es que DIOS CONTINUE BENDICIENDO TAN GRAN PAIS COMO LO ES CANADA….fue una gran experiencia

16 Guillermo November 13, 2009 at 7:21 am

Guerrero, su historia tiene mas agujeros que el queso suizo. Cuando volvió ya no había más paramiliatres que lo quisieran matar? Que curioso!

Con el cuento de los paramilitares se vino a Canadá, ganó unos dolaritos mientras vivía comiendo arroz x con frijoles en un cuartito de 2×2 en Montreal y como no se aguantó mas esa vida de m… decidió volverse.

Larga vida a Canadá y su capacidad de soportar gente como usted!

17 Tito (de Balvanera) November 13, 2009 at 8:33 am

A mi lo que me sorprendio fue el apellido.

Lo de que haya vuelto, me lo banco,
ya que no es el primer caso que conozco de
gente que habiendo venido como refugiado,
vuelve (a veces de visita) a su pais.

18 Guillermo November 13, 2009 at 8:40 am

Entonces en que quedamos? Te quieren matar pero te vas a pasar unos días a la playa? Como es la cosa? No jodamos….

19 Cornflakegirl November 13, 2009 at 3:54 am

En Irlanda, en la mayoria de las veces encuentras lo que dejas, hay veces que no pero me gusta que sea así. Cuando llegamos a Dublín, lo que má me sorprendió fue que la gente dejaba en la mesa del restaurante o pub su móvil, su cartera o bolso y se iban a pedir o al baño y cuando volvían, todo seguía en su sitio. Desde luego no trates de hacer eso en Madrid porque no te da tiempo ni a levantarte de la mesa cuando ya te han robado.

Es lo que más me gusta de aquí.

Un saludo,
M.

20 luis November 13, 2009 at 7:17 am

Ey.
Por cierto, la otra vez fui a poner gasolina y deje mi cartera en el techo del carro.
Arranqué y por supuesto la cartera cayo en algun lugar entre Mont Tremblant y Montreal.
A las 2 semanas me la enviaron por correo expreso a mi casa. Estaba todo intacto, tarjetas de credito, de debito, etc.

Pero el invierno pasado, en la piscina comunitaria, deje mi cartera y celular en un locker que por pereza (creia que estaba en disneylandia) no le puse candado.
Al final llegue y no estaba ni cartera ni celular…
Nunca los recuperé de vuelta
Las llamadas hechas desde mi celular antes de que lo bloqueara fueron efectuadas a Nicaragua y a Peru.

Que podemos asumir? No quiero juzgar a nadie pero al parecer nosotros mismos nos jodemos a veces y nos hacemos mala fama.

Alli tienes una historia buena y una mala

Saludos!

21 Guillermo November 13, 2009 at 7:22 am

Algún canadiense abusador llamando a la novia seguro. Estas prejuzgando!

22 Paola Matos November 13, 2009 at 8:43 am

Hola a todos, es muy bueno saber y tener la certeza que si dejaste olvidado algo lo encontraras donde lo dejaste o que incluso te lo vayan a enviar a tu casa. Mi padre hace unos 10 años viajo a Alemania y en el aeropuerto se alejo un rato de ellas para ir a hablar por telefono un señor muy buena onda las agarro y las llevo hasta donde estaba él, se quedo obviamente super sorprendido porque en Perú ya se las hubieran robado.
La semana pasada fui al cajero automatico y al tratar de introducir mi tarjeta me era imposible, la verdad no tenia ni idea de lo que pasaba, resulta que habia una tarjeta introducida que no se que despistado se la habia olvidado y parece que hacia unos minutitos nomas pues tenia la anotación de si QUIERE REALIZAR OTRA TRANSACCION, me llamo la atención ello y lo llame a mi papá que estaba en el auto esperandome, así es que sacamos la tarjeta le pusimos que NO y la lanzamos adentro del Banco para que cuando abrieran los funcionarios la vean, ojala este amigo despistado haya ido a reclarmarla y no vuelva a perderla, hoy por hoy le doy gracias a mis padres por haberme inculcado valores, además no me hubiera gustado ser yo la que me olvide esa tarjeta y que me la bubieran vaceado en una, así que no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Saludos

23 Mario Cadiz November 13, 2009 at 9:11 am

Hola a todos,

Si, realmente es admirable y envidiable este comportamiento. Acá les mando un link de un experimento que quiso dejar evidencias comprobables del comportamiento de gente normal frente a este tipo de situaciones. Quedé muy satisfecho con vuestra sociedad luego de esta lectura, pero de inmediato surge el cuestionamiento de los resultados obtenidos si eventualmente se repite la experiencia en los paises latinos.

Un saludo desde Santiago, Chile.

24 Natalia November 13, 2009 at 4:06 pm

En Uruguay existe la famosa “viveza criolla” y muchos se congratulan de tenerla!!!! viene a ser cuando haces algo que sabes que no es correcto pero que supuestamente no es taaan grave, saltearse una fila, cambiarle el precio a algun producto para pagar menos, y de ahi en mas… mas de una vez alguien me ha contado alguna anecdota de ese tipo creyendose muy vivo/a. Lo hacen y lo cuentaaaaan!!!!
Por mi parte no veo la hora de vivir en un sin viveza criolla!!!!
Saludos.
PD: el experimento de las billeteras me recordo la Teoria de las ventanas rotas.

25 Robe November 13, 2009 at 4:09 pm

Pues yo una vez estaba conversando con un amigo en el portal de mi casa aquí en Cuba. Sin darme cuenta cuelgo un paraguas que tenía en la mano en la reja de afuera de la casa mientras hablaba. Cuando termino entro en la casa y cuando voy a mediados de la sala recuerdo que dejé el paraguas fuera y cuando salgo a buscarlo (unos 10 segundos después de haber entrado) me encuentro con la maravillosa sorpresa de que ya no estaba. Tuve que correr una cuadra para quitárselo a la persona que se lo había “encontrado”.

Cosas que pasan.

26 Erick G. November 14, 2009 at 12:24 am

Comparto tu opinión Natalia. En Perú mucho viven de la llamada “viveza criolla”, creen que sacar ventaja rompiendo las reglas y no respetando el orden es algo para ser admirado y contado a los demás.
Ese es un factor por el cual buscamos un mejor lugar, un lugar donde nuestro hijos puedan crecer sin temor a salir a la calle y donde puedan jugar sin tener que supervisarlos constantemente por precaución a las personas que están cerca o que pasan por allí. Saludos.

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