Hace algunas semanas me contactó una periodista de una publicación de la Ciudad de Rosario en Argentina. La periodista en cuestión estaba recorriendo blogs buscando historias de argentinos en el exterior y, en la búsqueda, dió con “Los Ziegler“. A pesar de haber recibido un cuestionario, yo ese día estaba con ganas de escribir y le mandé una nota bien extensa e interesante sobre nosotros, por que estábamos aquí y como nos había ido en este tiempo. Como parece que el centímetro cuadrado en estas publicaciones es muy valioso, lo que en principio fue una extensa nota, llena de colores y emociones hubo que reducirlo tanto que terminó siendo una breve reseña, gris y vulgar casi sin importancia. No la culpo a la señorita periodista, fui yo el que hizo los cambios para que se ajuste a lo que ellos necesitaban, así que no me quejo de nada!
Se supone que hoy, miércoles 28, debiera salir publicada la reseña de “Los Ziegler” en el sitio de “30 noticias” pero no tengo manera de saber si efectivamente es así todavía. Esta nota se está terminando de escribir el martes 27 por la noche, cosa que salga publicada a eso de las 4am “Eastern Time” del 28 y que todos los lectores la tengan en su compu para leer con el desayuno. En todo caso, da lo mismo.
Al que quiera leer la nota tal como la terminó publicando “30 noticias“, puede pasar por el sitio de nuestros amigos rosarinos. El que tenga ganas de leer la nota original, la nota que no fue, puede seguir leyendo. Y el que quiere saber por que “Canadagasá”, va atener que aprender “Gasó”.
Update: Efectivamente la nota salió hoy. Les regalo la edición en PDF, pueden encontrarnos en la Página 8. 30noticias – Edición del 30 de Octubre de 2009 (PDF)
Los Ziegler en Canadagasá
Cuando me contactaron para pedirme esta nota y me dijeron que era para un medio rosarino, no pude menos que aceptar enseguida y sin condicionamientos. Si hay una ciudad del país a la que le debo anécdotas notables de mi vida en Argentina es a Rosario, sin dudas. Guardo de Rosario gratísimos recuerdos de un pasado que marcó el punto más alto de mi vida profesional y, como todo punto más alto… fue el principio del declive! (pero en eso Rosario no tuvo nada que ver… creo)
Contarle a otro la historia de los últimos 5 años de tu vida sin ni siquiera ponerlo en contexto de los antecedentes es injusto para el relator y para quien escucha el relato. El primero porque no encuentra de donde agarrarse para sostener partes de la narración que necesitan esa historia anterior. El segundo, por que quedará con una impresión incorrecta o poco entendible de algunos acontecimientos. Ensayemos, entonces, una pequeña introducción a la historia de “Los Ziegler en Canadá” que satisfaga a ambas partes.
Los Ziegler contra los fantasmas
Yo fui un porteño con suerte: nací en una familia que no me privó de nada, que me bancó educación, vivienda y alimentación como la ley y Dios mandan, fui al club, jugué al rugby, me divertí, salí de joda, tuve amigos, tuve estudios universitarios y, cuando me pareció que era el momento, conseguí trabajo y comencé una carrera profesional. Aparte, tuve la suerte de conseguir una linda chica para enamorarme, casarme y tener hijos. Mi mujer también fue una chica con suerte: su familia le dio los cuidados y atenciones que merecía, le bancaron los estudios, se divirtió, salió de joda y, encima, consiguió un rico pibe con el cual casarse y tener hijos.
Ambos tuvimos siempre nuestros trabajos. No siempre fueron en los mejores lugares o con los mejores puestos, pero siempre el trabajo que venía era, en algo, mejor al anterior. En mi caso, en algún momento, allá a fines de los 90 cuando “El Carlo” buscaba la “ye-yelección”, tuve la suerte de caer bien parado en una empresa de primera línea, en un muy buen puesto… hasta que la “ye-yelección” no caminó, la mentira del 1 a 1 se terminó, “El Carlo” también y todo lo que vino detrás ya lo conocemos (y si no preguntale a tu papá nene!)
De ahí en adelante nuestra vida fue un sube y baja profesional, económico y personal del cual nunca nos pudimos recuperar. Era como esas montañas rusas que suben y bajan pero donde la subida que viene siempre será menos alta que la anterior y, la caída, algo más abrupta. Semana a semana, mes a mes, año a año luchamos contra fantasmas propios y ajenos en pos de lograr una recuperación que nos pusiera nuevamente en el lugar que pensábamos debíamos estar, que sabíamos que podíamos estar y, sobre todo, que nos permitiera una luz de esperanza hacia el futuro. Pero no. Lejos estábamos de tener esa sensación de progreso y bienestar.
Eso, sumado a decenas de problemas coyunturales, crecimiento de la delincuencia, “sensación de inseguridad”, y demás eventos que me voy a ahorrar describir, hicieron que nos pusiéramos a pensar seriamente en hacer las valijas. O sea, no estábamos felices con lo que pasaba a nuestro alrededor y con lo que se proyectaba para el futuro.
Les Ziegler et le Québec
El tema era dónde. Quién nos ofrecía las condiciones mínimas y necesarias que aspirábamos para nosotros dos y nuestros dos hijos? Y quién, al mismo tiempo, estaba interesado en llevarnos a nosotros dos y nuestros dos hijos?
El ganador fue Quebec, la provincia francófona de Canadá, una sociedad en la que la gente se jubila a un ritmo mayor al que logra tener hijos para sostener a esos jubilados. Una provincia donde las estadísticas le indican cuanto trabajo y en qué campo va a haber demanda en los próximos 5 años. Fue Quebec la que nos dijo “Si estudias francés, yo te traigo Ziegler”. Nosotros dijimos, “Trato hecho!”
Para Febrero de 2004, luego de casi 14 meses, teníamos la documentación lista, las valijas hechas, los muebles en el barco y cuatro abuelos enojados. Nos subimos al avión para comenzar el vuelo más largo del mundo hacia Gatineau, la ciudad de Quebec que forma parte de la región de la capital nacional, con la ilusión de quien se sabe ganador y con las ganas de comerse a Quebec y Canadá bien crudos. Esa misma energía que debe haber sentido Bielsa en el 90 cuando agarró la primera de Newell’s, o Poy al tirarse de cabeza en el 71. Quien sabe… es una mezcla de sensaciones muy complicada de explicar. Te vas, dejás todo atrás y decidís quemar las naves en otro lado donde pensás que está tu futuro y el de tus hijos y donde sólo te espera… nada. Porque amigos… cuando llegás no te espera nada más que la certeza de que está todo por hacerse.
El haber contado una vez allí con una red de compatriotas que nos ayude con las primeras instancias de nuestra adaptación fue realmente invaluable. Es en ese momento que uno necesita que le agarren la mano y lo guíen… como cuando le enseñas a caminar a tus hijos o aprendés a andar en bici. Esos primeros meses forjaron los lazos con amigos que se han convertido hoy en nuestra familia en el exilio, nuestros compadres, nuestros nuevos hermanos para nosotros y los nuevos tíos para los hijos.
Así fue entonces que comenzamos a andar, metidos en un nuevo mundo extraño, donde la gente hablaba un francés raro que no era el que nos habían enseñado, donde el inglés no siempre era socialmente aceptado y, en algunos casos, hasta te podía cerrar algunas puertas. De a poco, muy de a poco, tuvimos que ir aprendiendo a matar la ansiedad y a lidiar con otros tiempos. De la sociedad de las urgencias y el “para ayer” llegábamos a la sociedad del “cuando corresponda, como corresponda”. De la sociedad “de la medicina prepaga con atención casi inmediata para los que puedan pagarla”, llegamos a la sociedad “de la medicina social, para todos y del Estado, donde te atiendo cuando puedo, como puedo… pero te atiendo” Del país donde sabían de donde venía y que había hecho en mi vida para que me den ese trabajo, llegaba a la sociedad de “no sé quien sos, ni cuáles son tus credenciales por que a todos tus empleadores de antes no los conozco” Había que empezar de vuelta, cambiaba nuestro paradigma. Tenía sentido.
Eligiendo la orilla del río
Los primeros meses en Quebec fueron pasando lenta y paulatinamente del entusiasmo, del “te como crudo” a la decepción, el desencanto y el “no te trago”. El tiempo pasaba, el trabajo que permitiera generar un ingreso para evitar la constante salida de ahorros del banco no llegaba y, la verdad, con el francés (y los quebecos) no terminaba de llevarme bien… hasta que, del otro lado del río, de la provincia de enfrente, llegó la oportunidad que cambiaría todo.
Luego de 9 meses que realmente fueron como parir (de la alegría a los dolores!), una compañía de Ontario, la Provincia mas grande del país, se interesó en mi experiencia y nos llevó a vivir “tierra adentro”. De vivir frente a Ottawa, la capital de Canadá con un millón de habitantes, pasamos a vivir en una ciudad con el 10% de la población, en el medio del campo, donde las granjas eran cultivadas y mantenidas por los menonitas que andaban en carreta por las calles y se vestían como los de la película de Harrison Ford, a 550 kilómetros de nuestra “nueva familia”… pero esta vez con trabajo asegurado… y el ingreso aseguraba frenar la “gotera” de la cuenta bancaria, como un “poxipol” altamente necesario.
Los dos años en esa ciudad no sólo nos permitieron afianzarnos en lo profesional y vivir ya de manera más parecida a la que estábamos acostumbrados en Buenos Aires, nos permitió también acercarnos más y mejor a las costumbres locales y comenzar a integrarnos a Canadá con sus cosas buenas, malas y feas… pero sus cosas al fin. Tanto nos acomodamos que, en ese tiempo, tuvimos nuestro tercer hijo. Un bombonazo de ojos azules que nos hizo salir al hospital una madrugada de Enero, a las 3 de la mañana, en medio de la nieve y el frío.
Pero, como siempre hay un pero, nos faltaba algo. La felicidad no era completa… sería posible caramba? Qué era ahora? Eran ellos, los amigos, los que nos habían agarrado la mano y enseñado a andar en bicicleta. Se hacía sentir esa falta. Había que mudarse una vez más, o arriesgarse a morir de pena. Y así fue como dijimos “una mas y no jodemos más”, encaramos nuevamente la vuelta hacia la región que nos había visto llegar pero, esta vez, nos quedamos de “este” lado del río. O sea, del lado anglófono.
Y aquí estamos, disfrutando de las delicias de la vida a -20 grados en invierno y a +30 en verano…
Altas y Bajas
Haber inmigrado a Canadá fue, hasta ahora, una decisión acertada. En cuatro años pudimos obtener un estándar de vida similar al que teníamos en Argentina entre fines de los 90 y principios de los dos mil y que nos había costado muchos años de esfuerzo conseguir y solo un par de devaluaciones perder. Pero no es eso lo más importante, lo importante es que nos podemos olvidar el auto abierto y saber que mañana estará en la puerta de casa. Que podemos dormir con la puerta abierta y saber que mañana estará mi casa (enterita). Que todo lo que logramos hoy estará mañana. Todo! Completo! Y no se irá por algún decreto de necesidad y urgencia… Hasta nuestros ahorros y la jubilación! Parece increíble… pero es así.
Podemos darnos el gusto de vivir en una sociedad ordenada donde existe el respeto por el otro, su persona y la propiedad privada. Podemos trabajar en empresas donde nos respetan y donde no solo nos sentimos recursos, sino también humanos. Podemos criar a nuestros hijos sin miedos. Caminar por la calle sin miedos. Divertirnos sin miedos. Disfrutar de la vida sin miedos.
A cambio, debemos saber que de vez en cuando las cosas no son tan ideales ni perfectas. Que enfermarse puede no ser buena idea y ver un médico me puede costar un día de laburo. Que el invierno se puede hacer más largo de lo que uno quisiera y el verano más corto de lo que nos gustaría que fuera. Que estamos lejos de los afectos. Que las cosas de todos los días ya no serán las mismas aunque nos traigan dulce de leche. Que las reglas de convivencia son diferentes. Que la educación es diferente y que… que bueno… si uno quiere celeste, que le cueste!
Quizás algún día…
No pierdo las esperanzas. Mi mujer tampoco. Quién sabe, quizás algún día, las cosas cambien por allá, a diez mil kilómetros de distancia. Quizás algún día alguno se disponga a darle fin a la caída para lograr tener una nación en serio de una vez y para siempre. Yo, mientras tanto, aprovecharé que existe Internet para leer los diarios y ver cómo va todo. Prenderé la compu para chatear con mi viejo, que a los setenta y algo finalmente se decidió a usar la camarita web y el Skype para ver a los nietos, y que me cuente como está la cosa. Si, por si acaso yo no estoy más y son mis hijos los que quieren volver, ya me encargué de anotar al más chico como argentino.
Mientras tanto, Los Ziegler seguirán en Canadagasá.
Terminé de leer, ¿Qué puedo hacer ahora?
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Espectacular la nota, creo que los lectores fieles van a coincidir conmigo en que logra hacer una muy buena síntesis de tu experiencia Canadiense.
Gracias. Saludos desde Montevideo.
Me pareció muy emeocionante tu nota….gracias por compartirla !!!!
Gracias… a mi también me gustó escribirla. A veces se vuelve a repasar una y otra vez las cosas y cuando las volvés a contar por enésima vez le encontrás otros detalles.
Relato completito Guille..excelente! yo no tengo 4 abuelos pero 2 seguro que estan madiciendo jaja ahora faltan mis viejos..que hasta no tener algunos papeles definidos he adopatado la postura de no decir nada..pero ahi van mis futuros 4!
Tal cual…el que quiere celeste…
Santi.
Yo te diría que hasta que no tengas la visa en la mano y te falten 3 meses para irte, no digas nada…. Podés llegar a tener un infierno durante muchos meses!
Mi mujer cometio el error de comentarles a los padres, dios mio! y eso que tomo muy en serio tus recomendaciones ya que me parecen muy sensatas, pero en un momento de confesion largo la bomba…ahora la tan volviendo loca..esta hecha un 8 de nervios muy parecido a lo que contaste vos en tus principios cuando comentaste de la decision.
Es como decis..hasta los papeles en manos, boquita cerrada…ya pasaria de ser una recomendacion a una orden jaja
Saludos y muy buen post.
Excelente nota Guillermo…. Me acuerdo cuando a comienzos de este año estabas pasando por un mal momento, a tal punto que decidiste dejar de escribir en el blog, tus palabras eran diferentes y se notaba que algo no andaba bien; pero hoy, 9 meses después el cambio es total, lo que escribes refleja tranquilidad y alegría.
Me alegra, me alegra mucho Guillermo que estés pasando por éste momento, y con toda seguridad lo que viene sera mejor.
Saludos…
Ese fue un momento de stress del que aprendí mucho, debo ser sincero. Cuando sé que “me vuelve la locura” ya por lo menos tengo aprendido como frenarla!
Gracias Guillermo por esta nota, realmente se ven reflejadas muchas de las situaciones que en común tenemos los inmigrantes y futuros. Muchas gracias por las demás notas que día a día nos permiten abrir la mente para lo que se viene.
Muchas gracias!
Por nada Carlos, es un placer.
No estoy de acuerdo con tu juicio de que la nota en 30 noticias haya terminado siendo “luna breve reseña, gris y vulgar casi sin importancia”.
De 1955 palabras de la nota original,quedaron 991 (dato obtenido del Word Count de Word), pero la esencia es la misma.
Hay, si, algunos errores de edicion, como : ” nos podemos olvidar la puerta abierta y saber que mañana estará completa” que no es lo escrito en la nota original.
En sintesis, creo que no mutilaron/mutilaste tanto la nota, y, parafraseandote, no hay que hacerlo muy largo, sino concreto,
Efectivamente la terminé de mutilar yo por que la primera edición que habían hecho no me convencía… Pero no me gustó el resultado final…
Pero si al lector le gusta! Pues me alegro entonces!
By the way, veo por tu comentario que la nota salió. Voy a verla y vuelvo.
Excelente nota Guillermo! como siempre…
Todos los dias me despierto pensando que diablos hemos hecho para tener gobiernos como los que tenemos, al final del dia me doy cuenta que tenemos los gobiernos que merecemos. Pero después viene mi duda Pero?: Yo sí pago impuestos, no tiro basura en las calles, no soy corrupto, trato con respeto a todas las personas y obviamente trabajo. Entonces que pasa?. De repente encuentro blogs como el tuyo y me vuelvo a preguntar Porque toda America Latina esta igual, más aún porque México teniendo todo esta tan mal (Orgullosamente campeones en corrupción, mafia, vandalismo, gobernantes que solo les interesa su bienestar, etc……… En lo personal me da gusto leer de ustedes, creo que es muy noble y servicial de tu parte,. darte el tiempo de escribir algunas líneas todos los días. Por mi parte no me voy a quedar con las manos cruzadas, y a estudiar para aplicar. Les envío un cordial saludo de la tristemente celebre Republica Mexicana.
Gracias por el comentario Luis…
Si Luis es lamentable ver el país que heredaran los niños, es doloroso, pero la buena noticia es que hay opciones de mejores paises para emigrar e integrarse a mejores condiciones de vida.
Hoy no puedo pasar por aqui y quedarme en silencio como siempre lo hago, hoy si me quito el sombrero ante esta nota Guille!!!
es el reflejo de todos los q decidimos por los mismos motivos emprender un proyecto de vida en Canada.
Excelente nota!!!!
Saludos desde Medellín, Colombia.
Gracias Jhon!
no te rías de mí pero me emocionó muchísimo tu nota
se me cae una lágrima que lo parió!
será porque en el 2001 mi marido, hijos, hijastros y yo hicimos algo similar en miami, FL, donde mi marido había sido contratado por una empresa.
Aprendí mucho allá aunque nunca sentí el desarraigo y me incorporé como una más a una sociedad diferente a la que conocía pero enriquecedera para todos nosotros.
lamentablemente y con muchas lágrimas tuvimos que volver, el contrato laboral terminó y acá estamos ( aunque vamos seguido de visita a ver al mayor de los chicos que se quedó allá estudiando y trabajando)
me encantó la nota y escribís realmente muy bien
te mando a vos y a tu familia un beso enorme
Se nota que hay muchos puntos en común entre nuestras historias entonces… No podemos negar nuestros orígenes!
Saludos y gracias!
Buen post Guillermo!, muy motivacional.
Hey, Guillermo
Tiempo sin escribirte, pero no sin leerte.
Muy bueno tu escrito de hoy, muy bien contada tu historia, interesante y motivadora para otros, con seguridad que si.
Como siempre, te deseo Exito, y que estas tierras bondadosas te sigan dando lo que has venido buscando.
saludos
me encanto la nota. me llego al alma y me conmovio, yo estoy por aca tambien, y no es facil.
gracias
Un gusto haberme leido tu historia, es muy buena.
Pido disculpas si estoy borrado, la verdad es que me gustaría poder participar como lo hacia el año pasado, pero el problema es que tengo el doble de laburo! Con crisis y todo, la gente viaja a Europa y China que da calambre! Yo no entiendo nada.
Un saludo grande de tu incondicional seguidor y amigo desde Bs. As,
Juan Ignacio Iadanza
Sabemos que sos un tipo ocupado Juani, no te preocupes!
Gracias por pasar amigo!
Hola a todos, como lo escribió Jhon David, no puedo pasar hoy tampoco por aquí sin dejar por primera vez mi comentario y mi agradecimiento al Sr. Guillermo por sacrificar el tiempo con su familia, para que otros que estamos intentando este proceso de inmigración contemos con información para esta importante decisión. Yo estoy preparando mi propio manual de inducción (por llamarlo de alguna manera) y tomo información de este blog para consejos y también de la pagina del gobierno de Canadá que esta muy completa y ordenada, solo es de dedicar tiempo a la investigación , pero en lo que concernien a las emociones , consejos , y el pensamiento de los latinos , no se logra ver en esta información así que para todo lo demas esta http://loszieglerencanada.com aunque seamos de diferentes regiones, pues yo soy Centroamericana tenemos ese apego a la familia y a los valores que nuestros padremo y abuelitos no inculcaron. Esto de los blogs es nuevo para mi , pero me a servido muchísimo, así que gracias al Sr. Guillermo por su noble tarea , la cual espero le deje muchos frutos ya que lo que sembramos eso cosechamos y usted tiene una gran siembre con este blog. Gracias mil!!!!
Gracias Alice… Estate segura que cosecho lo que siembro!
Por cierto se me olvide decir que la historia esta muy bien redactada como todo en este blog y pareciera que fue escrita por un periodista o escritor de libros. muy profesional.
Ayer mi mamá me decía lo mismo!
Saludos…
Hola, no se xq estoy escribiendoles. Estaba ayer de viaje desde santa fe a bs as, me detuve en rosario para combinar los colectivos y tenia 40 min de espera, me fui a una especie de cyber y ahi estaba en una mesa un diario todo desordenado, justo cuando mi cabeza continuaba pensando en lo mismo IRME. En contratapa lo primero que vi fue la foto esa que publicas de tu flia, y comence a leerla, me anote la direccion de la pagina en el celu xq me parecio muy interesante. Hace tiempo que ando con una necesidad imperiosa de emigrar, no se hacia donde, ni cuando, ni que podría hacer; pero leer tu nota fue en cierto modo como un mensaje….se puede. La diferencia es que estoy sola, acostumbrada a vivir lejos de los afectos, mi flia esta en el sur y yo en santa fe, hace 9 años que vivo así, no tengo hijos ni marido, si tengo un titulo universitario y mucha decepcion de mi hermoso y mal administrado pais. Emprender mi retirada tal vez no sea tan complicado. Gracias por haber escrito la nota, ahora que encontre el blog voy a aprender mas sobre la vida afuera. Siento que haberla leido fue como una revelacion. Saludos y gracias otra vez!!!!!!
Crees en el destino?
Que historia, eh? Wow! Y después que me digan que uno no puede impactar la vida de las personas!
Me encantó la nota que sí fue.
El tema de los viejos no es menor, y de hecho da para un post aparte.
Nosotros estamos a 5 meses de partir.
Por el lado de mis viejos, es complicado porque son muy ancianos y mi papa esta enfermo.
Por el lado de mis suegros, el problema es que son cerrados. Tienen el concepto de que la familia debe estar toda “amontonada”, pase lo que pase. Y ademas para ellos no hay mejor lugar que Argentina. Y lo del infierno sospecho que seria tal cual dice Guillermo.
Por eso, y luego de mucho darle vueltas al asunto, hemos optado por decirles que nos vamos por un año con opcion a dos. Obviamente no saben nada ni del CSQ ni otros detalles de los tramites. Ellos creen que tengo una beca.
De este modo vamos adiestrandolos en el uso del Skype y otros medios de comunicacion virtuales, y que se vayan haciendo a la idea de a poco.
No es una solucion perfecta. Y no nos sentimos bien mintiendo. Cada situacion es distinta y tiene sus particularidades, sin duda habra casos muy distintos.
Pero incluso con la version “light” de nuestra historia, soportamos muchas presiones por parte de ellos. Y eso que creen que nos vamos por un año !!!
Lo sentimos. Los comentarios en esta entrada ya fueron cerrados!