Allá por Diciembre de 2007 les contaba en “El Juego de las Evasivas” todo lo que nos había costado encontrar alguien que se hiciera cargo de darle una inyección a Patricia. Las evasivas y frases “Cover Your Ass” (un estigma de este país) con las que hemos dado durante ese día creo que no encontraron su par en los años posteriores.
Les transmito una experiencia de la semana pasada y, de paso, les dejo un par de preguntas para la discusión del tema…
Cómo funciona la cosa
Hace pocos días atrás me encontré con algo similar que me hizo recordar mucho aquella situación de fines de 2007. Esta vez el damnificado fue Santiago. La cosa es mas o menos así: según el reglamento del Board Católico (al que pertenece el Colegio de Santi), los chicos que vivan a determinada cantidad de kilómetros como mínimo contarán con el servicio de colectivos gratuito. El servicio del famoso “colectivo amarillo”, como el que se ve en las pelis, está gerenciado y administrado por la “OSTA” (Ottawa Student Transportation Authority). Según reza su sitio web…
The Ottawa Student Transportation Authority (OSTA) is responsible for the management and administration of all home to school transportation of eligible students of the Ottawa-Carleton District and the Ottawa Catholic School Boards.
La OSTA a su vez trabaja con un conjunto de de empresas que son las que tienen los colectivos y los choferes. Al principio de cada año, y con suerte unos días antes también, la OSTA y la escuela reparten el diagrama del transporte para que cada cual sepa en que esquina lo pasan a buscar por la mañana y a que hora llega a la casa por la tarde. Y así funcionó las primeras dos semanas de clase, por lo que nuestra rutina, y la de mucha gente, es salir para el trabajo, dejar al chico en la esquina que le corresponde para el colectivo y seguir viaje. Algunos puede que se queden, otros no.
El cuento de la buena pipa
La semana pasada a eso de las 8 me llaman al celular desde el número de casa. Era Santiago que, luego de haber esperado media hora, me pedía que lo pase a buscar por casa para llevarlo a la escuela. El colectivo nunca había pasado… Así las cosas, salí de la oficina (a la que había llegado hacía unos quince minutos), volví a manejar hasta casa, lo levanté a Santi, manejé hasta la escuela y baje, pueden adivinar, con mi hermoso carácter a flor de piel y dispuesto a pedir alguna explicación sobre lo que había sucedido.
La hago corta… La Escuela me dice “Ah! NO! Yo no sé nada! De eso se encarga la OSTA… Por que no llama ahí?” Llamo a la OSTA y le digo a la telefonista… “Señora, quiero hablar con alguien que me dé una explicación sobre por qué el colectivo hoy no pasó” A lo que me contestan “Ah! Pero usted ya habló con la escuela?” WTF?! “Espere” me dice la buena dama y me pasa a otro interno. El dichoso interno me deja con el disquito de “Su llamado es importante las operadores están ocupadas” Luego de diez minutos corto y decido enviar un fax ventilando todo mi amor ala OSTA. Por supuesto nadie me llamó.
Al otro día por la mañana bien temprano llamo directamente a la empresa contratada por OSTA para hacer el recorrido que le toca a Santiago…. Me hacen pasar por cinco personas. Cada una que escuchaba “Quiero hablar con alguien que me explique lo que pasó ayer” me decía “Un minuto!” y me pasaba al siguiente. Finalmente alguien se apiadó de mí y me explicó lo que había pasado. Tarde y mal, pero lo explicaron. En realidad fue una tontería: una confusión entre choferes donde uno pensó que era el otro el que hacía la ruta.
La cosa es que la escuela se recuesta en un organismo externo (la OSTA) que se supone es responsable. El organismo externo no es responsable por que le importa un carajo (demostrado en la falta de respuesta) si tu hijo queda varado en el medio del desierto por la empresita medio pelo dueña de los colectivos. Y la empresita dueña del colectivo es un boliche de miércoles donde tampoco nadie sabe dar una respuesta a nada. O sea, mejor tener un Plan B.
El Plan B
Yo estoy a diez minutos en auto de mi casa. Que Santi me llame para ir a buscarlo y llevarlo a la Escuela puede ser una inconveniencia pero se puede hacer sin problemas. Pero que tal si trabajara en Nepean o en el downtown, o sea a varios kilómetros de casa? En ese caso creo que habría que munirlo al chico de unos tickets de colectivo y un papel con la ruta que tiene que hacer cosa que pueda llegar aunque sea por las suyas… o alguna otra cosa.
Ustedes tienen algún Plan B si el colectivo amarillo no pasa? Cómo hacen? Cómo harían?




Noy hay una defensa del consumidor o algo asi? Aca en mi ciudad, no se si en toda la Argentina, acudimos a defensa del consumidor, arrugan al toque, y se ve que funcionan porque ni bien amenazas los tipos quedan palidos.
Saludos!
That is completely unconscionable — to leavea child by the side of the road like that! And then there are no apologies and no one seems to give a shit? Unbelievable…and yet, not so unbelievable. This sort of nonsense seems to be uniquely an Ottawa thing. Yes, there is nonsense that goes on in other cities, but Ottawa particularly seems to be full of this sort of bullshit – everything is mired in layers of bureaucracy; no one has responsiblity for anything; and the average citizen is just SOL most of the time. Your plan B should be to call the police every time your son is not brought to school by the school bus the way he’s supposed to. Maybe that will get some action!
To be honest XUP, I was completely furious that morning (and the days after) but as the time passed and the answers failed to arrive I decided just to retreat and wait for the next battle. But it’s frustrating, really frustrating.
The news!!!! CTV, Global, anything!…letters, lo que sea……si uno hace ruido y habla de niños alguien deberia escuchar, no?
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