Uno puede tener mas o menos recuerdos de sus abuelos y haber tenido mas o menos relación con ellos, pero me parece que recién te das cuenta de hasta donde puede llegar “el abuelazgo” cuando te convertís de hijo a padre.
Esa transformación que marca nuestras vidas a fuego es, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva etapa en nuestros padres. Es cuando al viejo y a la vieja les sale ese “mostro” interior que había estado guardado durante muchs años. Es cuando explota el “ser interior” paterno y se convierte en “el abuelo”.
En la película “el abrazo partido”, Norma Briski le dice al protagonista algo así como que “Los nietos son el premio que te da Dios por haber soportado a tus hijos” Y creo yo que algo de razón debe haber en la frase, visto y considerando la increíble metamorfosis a la que nuestros padres se someten llegado el momento. Miman a tus hijos, les regalan boludeces, los tratan como nunca te trataron a vos. Los consienten hasta el límite de lo imaginable. Los malcrían a potencias desconocidas. Y claro… tu hijo lo disfruta! Cómo no?
Pero que pasa el día que con tu cónyuge decidís irte a vivir a otro lugar? Qué pasa cuando decidís que es el momento de continuar tu vida en otro lado? En ese momento se produce un quiebre que no se arregla nunca más. Es que no sos vos, el “hijo”, el que se va. Son los nietos que te llevas el gran problema. Y cada día que hables a Medellín, DF, Santiago o Buenos Aires para saludar a tus viejos se van a encargar de facturarte. “Vos, que me robaste a mis nietos”, “Lo que pasa es que no estoy bien de salud, por que extraño mucho a los nenes” y otras frases más por el estilo serán parte de la conversación semanal con tus padres.
Se los puede culpar? Podemos enojarnos con ellos por eso? No. En absoluto. Los nietos son, ya en el ocaso de su vida, la razón para seguir adelante que nuestros padres tienen. Podrán coincidir con nosotros en las razones por las que quisimos irnos, podrán decir que nos entienden, podrán abrazarnos y desearnos suerte en el aeropuerto… pero el habernos llevado a los nietos es y va a ser siempre el punto de ruptura que nunca se va a arreglar.
Cómo lo viven los niños? Depende… En nuestro caso el que más afectado se ha visto y se ve por este tema es Santiago, nuestro hijo mayor. El vivió allá hasta pasados los 7 años y pasaba muchas horas con mis viejos y mi hermano. Santi, aunque no lo diga, los extraña mucho. Facundo se fue de muy chiquitín y no guarda muchos recuerdos de allá. Claro, su vida no sería la misma teniendo a los abuelos cerca. Tendrían otra figura familiar, un “contrapeso” de los padres, alguien con quien charlar o entretenerse o pasear. La figura del abuelo siempre es interesante y deseable… Pero si no está, para los chicos no creo que sea nada que los marque negativamente. Creo que los mas afectados son los abuelos en este caso.
Yo lamento que los abuelos no estén cerca, que tengan que conformarse con verlos por “la camarita” cada tanto, que las cosas no sean como todos queremos… Pero lamentablemente cuando se toman decisiones como estas todos resignamos cosas. En este caso hemos tenido que resignar la figura del abuelo cercano por la del abuelo “virtual” que los verá por Internet y, con algo de suerte, alguien podrá viajar cada tanto a visitarse. Y ellos deberán resignarse a entender que, en cierto momento de la vida, para bien o para mal, los pájaros vuelan del nido.
Cómo visite la separación de tus padres ante la migración? Y el tema de lso abuelos. Como lo manejaste? Tus hijos lo están sufriendo. Cómo estás manejando la cosa antes de partir?



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Guillermo, post complejo éste… y más cuando ya a 3 días de nuestra partida, veo a mis hijos en este tiempo que tenemos de “refugiados” en casa de mis padres y pienso exactamente sobre todo lo que tu planteas. Siendo optimistas, ellos vivirán su relación con los abuelos de una forma distinta a como fue
la nuestra. Creo, como escribe Mariana, que un punto importante será el que podremos aprovechar mucho más esos momentos cuando estemos todos juntos, y cosas que hoy parecen “tontas”, es esos instantes serán muy apreciadas (si son buenas) y olvidadas (si son malas o problemáticas). La relación se vivirá “corta” pero más intensa.
No todas las intensidades son buenas… lo vas a ver con el tiempo.
Guillermo, vos siempre dando en el punto, el dedo en la llaga, y es que los que encaramos este proceso tenemos respuesta para casi todo, y esta es una de las cosas que no tienen solucion, ni con la camarita ni con visitas una vez al año. De entre todas las cosas que uno resigna creo que esta es una de las mas fuertes porque no hay reemplazo, se hacen nuevos amigos pero no podemos hacer nuevos abuelos!
Si bien vengo de una familia grande, con reuniones los fines de semana, cumpleaños, muchos tios y primos, maternalista y machista; he tenido dos mudanzas, un tanto lejos de amigos y familia. Al inicio se extrañó, aún sucede; pero se que en mi caso, algunas de las relaciones funcionan mejor de lejos, y la distancia también tiene su parte buena: valorar. Tomamos nuestra inmigración como una enseñanza, qué tanto podemos nosotros como pareja y adultos, hacernos cargo de nuestra familia. Nos da miedo, la neta nos atemoriza; pero no queremos enfrascarnos en eso, porque no nos moveriamos, y hay un pequeño que depende de nuestras decisiones (que miedo!!!!PD, pero no le digan a Darío hasta que crezca, jeje)
Se me pasó! Desde que Darío entró en la guardería, comenzamos a tener esas situaciones de “robarle a sus chiquitos” a las abuelas. Es complicado explicarles que es por su bien, porque al inicio de su adaptación a la guardería, además de las enfermedades normales del lugar; también comenzaron los berrinches. Nos llevamos cada susto cuando se privaba!
Creo que asi comienza nuestra adaptación al cambio, desde Mexico y antes de llegar a Montréal; pero todo pasa por algo, ante todo damos gracias que hayan pasado estas cosas para fortalecernos como pareja y como familia.
PD. Cualquier consejo para manejar estas situaciones de cambio y la tristeza de los chiquitos y la familia en general se agradecerá infinito
Hay, Guillermo, sabia que un dia pasaria por tu blog y veria algo de esto!!! Mi pobre vieja tiene su corazon con valijas, es que mi hermana vive en España y nosotros aca. Te cuento que cuando decidimos viajar a Canada nuestra hija mayor no quiso hacerlo y se fue a vivir con su novio, tienen una pequeñita que pronto cumple un año, yo estube en su nacimiento y solo hasta sus primeros meses, pero era la cosa mas linda poder MALCRIARLA, y verla crecer por internet es duro pero aprendimos, ALL MY FAMILY, que la vida es asi y uno debe elegir el camino y hacerse cargo. Mi flia y la de mi esposo, mi hija y nosotros vivimos con lo justo, Si señores en Canada tambien se vive con lo justo!! jajajaj es para los que creen que por vivir aca te llenas de plata; asi que no creo que los viajes sean tan frecuentes.
Mi mama, mi hija y mi familia cada vez que hablamos siempre lo primero que preguntan es como andan los nenes (Agustin de 2 y Emma dentro de la panza).
Mi sobrina, vive en España, en sus quince años pidio que la dejen viajar sola a Argentina, se fue por un mes y me dijo: Tia voy a buscar recuerdos, disfrutar de mis primos, conocer un poquito de Argentina, pero mas que nada a buscar recuerdos!! Hacia 10 años que no los veia! la paso barbaro, ella y mi flia. Eso me hace pensar que siempre en este tema nos cuesta mas a nosotros y a nuestros viejos, que a nuestros hijos!! Jajaja tu vieja re chocha con este post…!!!
Mi madre fué de las que reprochó el robo de nietos, aunque después se le pasó porque ya pudo venir dos veces, viene una tercera en diciembre y los chicos han ido para allí, pero comprendo que no es lo mismo que antes porque ella vivía al lado de nuestra casa!
Mi problema como Paula es que yo tengo un hijo casado en Arg y siempre pienso cuanto voy a sufrir cuando él y su esposa decidan tener un bebé, para mí va a ser duro.
Como suele suceder, algún día nos tocará estar (otra vez) en el lugar de nuestro padres y vivir en carne propia lo que ellos sufrieron para, una vez más, entenderlos y darles la razón. Lamentablemente, suele suceder mas tarde que temprano.
Besos…
Este es un tema terrible… y lo digo con lágrimas en los ojos… en nuestro caso, aún vivimos con mis padres y por obvias razones, son quienes comparten más con mi hijo de 3 años… ya familiares cercanos nos han advertido sobre las consecuencias en la salud de mi padre por esta decisión… ya se vé triste y tal vez resignado (¿o no?) porque ademas, el nacimiento de mi hijo rompio el matriarcado que se vivió en mi casa durante mas de 30 años… asunto triste y complicado… la verdad, no quiero tener remordimientos mas tarde, espero que mi viejo lo sepa manejar… gracias Guille… me dsahogué!
Me quedo con algo que mencionó Guillermo: las intensidades.
Vivo en Bcn, nos vemos (aquí o allá) mas o menos una vez al año y en general cuando vienen mis padres se quedan alrededor de un mes. Me gustaría vivir más cerca para que las visitas fueran más cortas pero más seguidas porque la “intensidad” de los encuentros es a veces difícil de sobrellevar.
Luego de pasar la “luna de miel” de los primeros días, empiezan los roces. No entre los adultos, sino entre nietos y abuelos. Me explico, mis hijos (casi 4 y casi 2 años) nacieron aquí por lo que no crecen con sus abuelos maternos. No es fácil coordinar nuestras rutinas cuando estamos juntos. Los abuelos no están acostumbrados al desorden, los llantos y berrinches. Y a los niños se les hace difícil convivir con dos casi desconocidos que “hay que querer” porque son los abuelos. Es difícil crear una relación por Internet. Se me partió el corazón cuando un día mi hija le dijo a mi madre “vete que estás ocupando mi sofá favorito”. Es una niña, creo que así lo entiende mi madre pero de todas formas…
Evidentemente yo extraño más a los abuelos (ojo! no como padres sino en el rol de abuelos) que mis hijos. Cuestiones prácticas aparte (qué daría por dejar 2 horas a mis hijos de vez en cuando!), se están perdiendo lo mejor.
Eso sí, en el futuro no dejaré que mis hijos se vayan a más de 500 kms de mi, jajaja.
That’s life!
Me doy cuenta las veces que dije “difícil” y “no es fácil” en mi comentario anterior… pero bueno, es una más de las cosas a hacer frente en la emigración. Y ya van 8 años!
Dimelo a mi… Aun no tengo hijos pero apenas le comenté a mi mama que iba a comenzar mis estudios de frances para irme a canada lo primero que me dijo fue “Y entonces que? Vas a tener tus hijos alla???!!! Yo quiero a mis nietos aqui!” y ni siquiera he pensado en tenerlos… Imaginate…
… empece a leer este post esta a.m. en el trabajo y tuve quep arar porque las lagrimas me iban a delatar…. ahora he retomado la lectura y nuevamente las lagrimas salen… no solo porque es verdad todo lo que dices isno porque mi situacion familiar se ha convertido en algo peculiar… mis hijos realmente solo han contado con la presencia de sus abuelas… han habido tiempos en que la presencia de una ha sido mayor que la de la otra, pero por vivir en el mismo país… ahora es mi mama la que los ve mas seguido y la otra abuela se ha tenido con contentarse con verlos por un par de horas cada tantos años, pero las circunstancias han sido asi, no cámara web, pocas oportunidades de hablar telefónicamente, asi que es una relación a la antigua… de cartas enviadas por correo tortuga… fotos impresas, etc…
la presencia de los abuelos ha sido prácticamente nula en la vida de mis hijos, uno porque cuando vivíamos en nuestro pais, nunca tuvo mucho interés en compartir su vida con sus nietos.. y el otro… mi padre… que siempre ha vivido en este país… si no me conocía a mi, pues menos a mis hijos… hasta que el destino nos hizo la jugada y este año coincidimos en una iglesia y nos vimos las caras por primera vez… y conoció las caras de sus nietos y bueno… ha empezado una relación diferente… y tal vez por eso es que este post me ha costado mas que otros… porque no solo extraño la relación que mis hijos tenían con sus abuelas… y que ahora depende de tener el dinero para el tiquete aéreo y la visa y etc etc… sino que extraño la relación que no tuvieron con su abuelo… y que a pesar de que vivimos en el mismo pais… y podemos compartir llamadas telefónicas y una que otra visita… la distancia de 800 km entre ciudades, hace que sea una relación tan lejana como la que pueden tener con sus abuelas que viven en nuestros países del sur….
duele.. duele… pero es parte del costo que pagamos por ofrecerles otro tipo de oportunidades y experiencias a nuestros hijos…
You may be right XUP… and although it’s not the same many of us will try to replace the lost with new friends that hopefully can become like family one day. Thanks for dropping by.
Grosso lo del Tri Nations! Me puso muy feliz!
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