Romina, una historia [Parte 3: Perder el juicio]

by Guillermo on May 12, 2009 · 22 comments

in Vivir en Canada

Seguimos con la historia de nuestra lectora Romina.

Se acordarán los lectores asiduos que en la primera parte les contábamos sobre como Romina escapa de México y, con su homosexualidad como coartada, entra a Montreal a pedir Refugio. En la segunda parte, les contábamos como logró subsistir económicamente medio con ayuda social y medio con trabajo “bajo la mesa”

Pero si bien Romina no estaba en un lecho de rosas, tampoco estaba a disgusto. Aún así, lo más estresante de la historia estaba por llegar. Romina debía enfrentar al tribunal y sostener su historia frente a las autoridades.

Cómo lo hizo? Veamos…

Parte 3: Perder el juicio

Mientras su vida en Montreal seguía adelante, Romina había encontrado el amor y se había casado. Una bella canadiense la había aceptado para compartir su vida. La vida le segu;ia sonriendo y todo parecía seguir el curso esperado. Sin embargo…

En el momento que Romina solicitó el refugio y se le dió una nueva identificación, también se le otorgo una lista de abogados para asesorarla durante su proceso de refugio. El abogado que elijas, nos cuenta, te representará en el juicio en el que se determinará si tu refugio procede o no. Estos abogados no piden dinero, son contratados por el Estado y es el que les paga. PERO… solo hacen el trabajo mecánicamente. Romina dice haber conocido al menos una veintena de personas, cada una con un abogado diferente, y las impresiones fueron siempre las mismas: ellos van al juicio, presentan tus documentos y hacen algunos alegatos pero hasta ahí. No se comprometen con la causa y tu, propiamente, te defiendes solo. Te encuentras a la buena de Dios. Eres tú y tu discurso.

Nos comenta nuestra amiga, con mucho tino, que lo importante durante el proceso de refugio es estar seguro. “No es un un juego el pedir refugio” nos dice y le pide a nuestros lectores que estén considerando el tema que no se dejen llevar por especulaciones que por lo normal son  alentadoras para hacer las cosas al aventón.

El juicio, según Romina, es algo impredecible y su éxito o fracaso dependerá de muchos factores: que tu historia sea cierta o por lo menos factible, las pruebas que puedas presentar, estar y parecer completamente seguro de uno mismo cuando te presentas frente al tribunal, tener muy buena memoria por que te preguntarán cosas tan absurdas como las fechas exactas de todo y si fallas es una contradicción. Por último, pero no por eso menos importante, mucha pero mucha suerte por que así como hay jueces que aceptan a todos, hay jueces que en definitiva  no aceptan a refugiados bajo ninguna circunstancia. Los abogados, como buenos abogados que saben recorrer los tribunales, lo saben.

Se habrá dado cuenta el lector, a esta altura, el stress por el que ha pasado nuestra lectora. Y como se habrán percatado a esta altura también, para Romina el veredicto fue negativo. Su pedido de refugio fue rechazado. A los 30 días Romina fue deportada a México.

Se cerraban allí las puertas de Canadá definitivamente para Romina? Parecía que sí. Ante la pregunta de su pareja, ne la que consultaba con las autoridades si Romina podría regresar aún como turista, la respuesta fue contundente: Romina no podía entrar nuevamente a Canadá

Sin embargo… parece que aún quedaba un recurso más por allí al que se podía apelar… y ella lo iba a usar!

Mañana la cuarta parte

En el sidebar: Video “Deportation Canada”

Pic by publik15

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1 Eric May 12, 2009 at 10:11 am

Esto se pone cada vez mejor, pareciera que esta tercera parte fuera la ultima, fin del cuento!!!

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