Hace unas semanas atrás comenzamos un diálogo por correo electrónico con una lectora, que se inició con una simple pregunta de ella desde el formulario de contacto y que, tras pocos días, terminó transformándose en una especie de reportaje.
Esta lectora, a la que vamos a llamar Romina para nuestra historia, no es una lectora más, o al menos no es una lectora común y corriente. Romina es una lectora con una historia muy interesante que mezcla un montón de ingredientes diferentes: aventuras, homosexualidad, un pedido de refugio falso en Canadá, trabajos “bajo la mesa”… Romina pasó por todas esas cosas y muchas más.
Con el permiso concedido por nuestra amiga, entonces, voy a hacer una especie de “collage” con todos esos mails para tratar de hilar su muy interesante historia y compartirla con ustedes.
Me acompañan?
Parte I: Mi condición es mi coartada
Romina nació en México en el seno de una familia pudiente que le brindó una muy buena educación y excelentes oportunidades de desarrollo personal y profesional.Una vida de niña bien, según nos cuenta.
Romina era, y sigue siendo, una amante de las aventuras. Viajó por casi todo el mundo, trabajó en cruceros, conoció las playas más alucinantes y los lugares más pintorescos. Sin embargo, a Romina le faltaba algo. Romina necesitaba expresar su homosexualidad… y México parecía no ser un lugar muy indicado para ello. Necesitaba salirse y buscar un mejor lugar para ella. Un lugar donde su condición no sea un escollo…. y qué mejor que Canadá y Montreal para eso!
Creo que ni ella lo sabe bien. Si fue su deseo de aventura, un loco impulso de su personalidad o que… pero en Abril de 2o04, aprovechando el llamado de un amigo que estaba en Montreal y que le dijo que “era fácil entrar como refugiado” y que él la iba a ayudar, reservó una habitación en un hotel en el que no le pedían depósito, se tomó el avión y se bajó en el Trudeau.
Con su pasaporte y su mejor cara de poker, Romina contestó todas las preguntas que el oficial de inmigración le hizo. Bastó con mostrar su reservación de hotel, los datos de la persona de contacto en el lugar, su pasaje ida y vuelta y un pasaporte lleno de sellos de su viaje por el mundo, para sostener con éxito su historia de turista. La cuestión era lograr entrar a Canadá a toda costa y ella lo había logrado… estaba adentro! Los había engañado!
Para la segunda semana de su estadía, Romina puso en marcha la segunda parte de su plan: solicitar el refugio o asilo político en Canadá. Para ellos, se apersonó en las oficinas de Immigration Canada que hay por la calle Saint Antoine. Su condición de mujer homosexual parecía ser suficiente razón para justificar que su vida corría peligro en México y, por lo tanto, lograr su objetivo. La oficina de Inmigración, después de todo, no es la que debe evaluar su caso… para ello hay otras oficinas. Allí sólo se limitaron a hacer su trabajo: pedirle las piezas de identificación, retirarle el pasaporte y proporcionarle una nueva identificación. Romina ya era, oficialmente, y hasta que alguien diga lo contrario, una refugiada mexicana en Canadá. Romina lo había logrado nuevamente!
Todavía quedaba más por delante… Había que lograr la subsistencia pero, por sobre todo, había que esperar que Canadá creyera su historia… Hasta ahora, la cosa había sido muy fácil.
Sigue el Lunes
En el sidebar: Video “Lesbian Film Favorites”
Pic by Made Underground




y qué pasó Qué pasó???
Don Guillermo:
Excelente toque de dramatismo, jejejeje
Seguimos pues, el lúnes con la segunda parte de la historia….
Un abrazo¡¡¡¡
Hey Guillermo buena historia, no hay duda que cada cabeza es un mundo!! Romina nos ha dejado en suspenso…. hasta el lunes!
Saludos!
Se inició el culebrón Ziegler??
El culebrón de los Ziegler empezó hace como 4 años!
Guillermo, no dejas de sorprender! Que desesperacion esta en la que nos dejas a tus lectores, mira que esperar al lunes…
Es que en realidad esta entrada era para el lunes y “se me escapó” antes! (blogging precoz?) Ahora ya tengo toda la saga escrita para la semana que viene… Paciencia!
Pobre Romina, nada peor que ser homosexual en latinoamerica. Lamentablemente para llevar una vida normal y feliz no les queda otra opcion que inmigrar. Veremos como sigue la historia…
corrijo guillermo gracuas a fernando, en efecto quise decir posts, permiteme tambien felicitarte por la historia de romina, la verdad que esta muy bueno e interezante el culebron, esperemos que sucede, no puedo esperar al lunes para saber que va con ella?
y bueno como te comentaba la informacion que haz montado aqui me ha sido de mucha utilidad, gracias por tanto apoyo a los latinos que como tu queremos un mejor futuro en un pais decente y con las puertas abiertas a todo el que quiera ayudar al progreso mutuo, espero yo tambien poder ser parte muy pronto de esa familia llamada Canada
Saludos….. Andrea
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