He escrito algunas veces sobre los encontronazos con los directores, maestros y maestras de Santiago y Facundo. Fiel a mi estilo, he dejado ver mi desazón y cierta molestia por algunas actitudes que hemos debido enfrentar en el pasado tanto allá en Waterloo como aquí en Kanata… He tenido oportunidad de intercambiar opiniones con amigos sobre este tema y me da la impresión que comparten mi frustración algunas veces.
En estos casi 4 años en Canadá no ha pasado ciclo lectivo sin que, en los primeros 3 meses, recibamos un pedido de reunión por alguno de los dos niños. Hemos tenido desde el increíble caso de la maestra “farmacóloga” que se atrevió a sugerir que la dosis de necesaria de cierto medicamento para que mi hijo esté tranquilo en clase y no la moleste, hasta la que directamente decidió relacionar todo con “nuestra procedencia desde un país violento” (?!)
Más allá de los extremos que he preferido usar de ejemplo, la pauta común que he notado es la de la doctrina “Dispare primero… pregunte después!” Pareciera, en algunos casos… no puedo decir que todos sean iguales, que es mejor salir con los tapones de punta en dirección a los padres, quejarse sobre cierta “incivilidad” de los hijos, adoctrinar y sugerir soluciones externas a la escuela y luego, sino queda mas remedio, ahí si colaborar desde adentro tratando ellos también de ver cual es la solución para que este pequeño salvaje no alborote la clase de la manera que lo hace.
La experiencia nos ha indicado que, sobre la mitad del año lectivo, los directivos de la escuela suelen darse cuenta que la cosa finalmente no era para tanto, que era cuestión que el chico se aclimate un poco, de tenerle paciencia y trabajar con él y terminan (mas tarde que temprano) diciendo “aquí no ha pasado nada”. En el medio, te rompieron las bolas por teléfono, con reuniones, con notitas y hasta con suspensiones (sí, eso también!)
En casa, mientras tanto, uno sigue día a día insistiendo, como la gota que pega contra la piedra, tratando de penetrar el cerebro de los niños y hacerles entender que se hace lo que la maestra quiere y no se discute, que si hay que sentarse se sienta, que si no hay que hablar no se habla y todo lo de siempre (y que los lectores con hijos han sufrido y sufren a diario con sus pequeños monstruos)
Finalmente, a unos dos meses de terminar el ciclo lectivo 2008/2009, sigo pensando en esta doctrina del “Dispare primero… pregunte después!”, me preparo para terminar el año con una sonrisa y, cuando las encuentre a las maestras, les buscaré la mirada para hacerles saber que no pueden pretender que todos los chicos sean iguales, como ovejas en manada.








{ 11 comments }
Sr. Ziegler, lo he seguido desde que comenzamos nuestro viajer de inmigracion a Canada, somos mexicanos y tenemos dos semanas de vivir en Kitchener-Waterloo, cada vez mas me encanta leer sus relatos los cuales me ayudan a comprender el sistema de vida canadiense, que en lo personal es muy complicado y diferente al de nuestros paises. En el punto particular de la educacion, tengo un hijo de 7 años, que me imagino es como los suyos bastante tremendo, pero al leer su relato me da la tranquilidad y la estrategia para poder manejar las cosas de la escuela con mas facilidad.
Saludos a su esposa, y muchas gracias por mantenerse en linea!
Maria Cantu
Sobre todo, le recomiendo paciencia! Suerte en KW!
No se que tan estricto sea el sistema educativo canadiense, pero yo creo mi hijo no tendria mucho problema en encajar ya que es muy tranquilito, ahorita lo tengo en un colegio montessori y tiene muy buen comportamiento dentro y fuera de la escuela, a veces hace sus corajes pero normal en ellos.
Escuché muy buenos comentarios del Montessori… Aquí también hay un par de esos, pero me han dicho que son caros.
Yo creo que es una cuestión de tiempo a que los chicos se acomoden. En la garderie el chico aprende toda una serie de pautas estrictas de comportamiento desde el año y medio, cuando llegan a la maternelle o primer año ya incorporaron las pautas porque en la garderie pasan gran parte del día. El problema con los chicos inmigrantes es que venimos de otro tipo de, digamos, prioridades entre lo que es bueno y malo como comportamiento, (sin juzgar cual es mejor o peor). Pero la realidad es que nuestros niñitos están aquí y tienen que incorporar ciertas pautas aunque nos parezcan medio tontas, es así, vivirán aquí.
Ahora que soy maestra en una garderie multicultural puedo ver que hay ciertos comportamientos que son comunes a todos los nenes sean de donde sean y otros que son propios de la personalidad del niño y /o de lo aprendido culturalmente. De todas maneras yo hay ciertas cosas, que aunque no esté totalmente de acuerdo las debo imponer porque ese niño tiene que entrar a la escuela primaria y si no las incorporó en el jardín los padres tendrán que sufrir llamadas, notitas y suspensiones (esto último me parece una barbaridad).
Cuando la cosa la veo medio ridícula o cuando el sistema de “consecuencias” que se le impone al nene para mi no es adecuado, yo utilizo mi propio método y además, porque también fui criada en otro lado, hay cosas que no me molestan y si veo que no tendrán consecuencias en el futuro del niño, las dejo pasar, cada nene es único.
De todas maneras me parece una bestialidad juzgar a partir del país de origen, muchos niños juegan en forma violenta incluso los canadienses.
Yo creo que esto de la educación de los niños en las escuelas canadienses es un tema complejo. Los sistemas educativos y las culturas son diferentes. Los niños vienen de aulas de clase donde era normal que hubiera muchos niños hablando a la vez a un sistema en donde reina el completo silencio y existe demasiado orden. El choque creo que es difícil para los niños, pero también creo que ellos pueden terminar adaptándose.
En el caso de los adultos sucede un fenómeno parecido. Para mí en Saint-Michel (Centro de educación de adultos de Sherbrooke, donde hice la francización) fue difícil cuando pasé del grupo de francés lengua segunda (donde todos éramos inmigrantes) al grupo de francés lengua materna, donde todos eran quebecos con excepción mía. En el grupo de inmigrantes era normal que la gente hablara, que cuando se salía de clase las personas salieran conversando y, en general, que se generara mucha conversación. En el grupo con quebecos nadie hablaba, todo el mundo se concentraba sólo en sus libros y cuando se salia de clase era en completo silencio, casi nadie conversaba con nadie.
Con lo anterior quiero decir que las culturas son diferentes y que es necesario apoyar a los niños para que puedan adaptarse más fácil. Para terminar, porque creo que me he alargado mucho, me opongo a la solución que he visto aquí para los niños que son un poco inquietos y es que inmediatamente los medican. Creo que la solución a los problemas de adaptación de los niños, si los hay, debe ser educativa y sólo como recurso extremo recurrir a la medicación.
Vos también viste lo de la medicación! Por fin alguien mas! Pensé que eramos nosotros nada más!
Hasta ya esta pasando en nuestros paises, docentes diagnosticando “Deficit de atencion” a diestra y siniestra! Hay que ver cada caso con lupa…
Vengo a rescatar a las dos Chantales que Santi tuvo como maestras!!!
Porque sera que por 2 o 3 buenas hay 5 no tanto???
Cunado recien llegue una inmigrante con 15 anos en Canada, hijo nacido en Canada.. me dijo “Aqui en las escuelas lo quieren a todos igualitos… y si tu hijo es mas hablador, o demuestra mas de lo que se debe (sea alegria, tristeza, etc) entonces ya es un problema para la maestra.y seguro te van a llamar, o te van a empezar a mandar notas”…………………pasaron casi 4 anos.y todavia me acuerdoo de sus palabras!!!
Una de las Chantales la tuvo mi hijo Lucas creo (la del accueil) un fenómeno esa mujer!
Es verdad lo de la medicación, conozco varias chicas jóvenes tomando medicación a la primera ansiedad o depresión.
Con respecto a la medicación para el síndrome de déficit de atención solo debe darse en casos graves de ese síndrome y no porque un chico sea travieso.
Otra cosa:
Yo creo que la sociedad norteamericana en general es la sociedad de la pastilla: pastilla para los nervios, para la depresion, para calmarte, para lo que quieras.
Yo vengo de una sociedad donde si tenes alguno de estos problemas, te tomas un cafe con un amigo, o vas a hacer Terapia..(todos hacen Terapia), la pastilla existe, pero nunca es la primera opcion.
Sinceramente yo a veces extrano la figura del Psicologo o Terapeuta.. que aca se usa solo cuando hay un gran problema o algo muy puntual.
Me encantaria saber la opinion de gente versada en el tema.
He dicho!
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