Nuestros hijos Facundo y Santiago, los dos en edad escolar, no son ningunos santos. Tampoco son salvajes. Son chicos comunes y corrientes y como cualquiera de ellos tienen sus cosas.Ambos han pasado en estos tres últimos años por las mismas cosas estresantes que hemos pasado nosotros: desarraigos, mudanzas, extrañar amigos, extrañar abuelos, cambiar de idioma, cambiar de costumbres, etc., etc. Así y todo, han hecho un gran trabajo en su adaptación. Le han puesto mucha voluntad. Se han esforzado por tratar de integrarse (a veces con mayor éxito que otras).
Santiago (11) es algo tímido, quizás algo vergonzoso diría, con cierta dificultad para la cosa social y al que le cuesta un poco hacerse de amigos. Por otro lado, es un chico con intereses muy variados, cierta tendencia a la cosa técnica y un fuerte apego a la lectura. En general prefiere (y se desenvuelve mejor) en los grupos pequeños, tranquilos, sin mucho ruido. Necesita mucha concentración para mantenerse enfocado y, algunas veces, una asistencia de su maestro algo más fuerte que el resto de sus compañeros.
Facundo (5), por el contrario, es pura energía. Vive cantando, hablando, sonriendo. Es de esos tipos que iluminan el lugar al que llegan con su simpatía. Donde va se hace de un amigo enseguida: la fila del supermercado, la parada de omnibus, la escuela, el pelotero, lo que sea. Como es “el del medio”, está acostumbrado a tener que hacerse notar. A veces trata de imponer su voluntad de manera algo brusca o resuelve las cosas de una manera poco adecuada, lo que le ha valido algunos retos y problemillas con sus amiguitos locales.
En la escuela, sin embargo, ambos han tenido sus encontronazos con maestras y directores. Debo admitir que hasta ahora, con el tiempo y algo de voluntad de ambas partes hemos ido encontrando la sintonía adecuada como para llegar a fin del año escolar en paz. Por lo general, parece ser costumbre que la escuela se comunique con los padres mediante notas o llamados telefónicos de la maestra (o del Director o Directora, dependiendo la gravedad) donde se informa de los problemas que suceden con el pequeño y pidiendo algo de ayuda a la familia para corregir la situación. Hemos tenido experiencias dispares en este aspecto pero podría concluir que, si en la escuela tienen ganas, le encuentran la vuelta mas temprano que tarde al asunto y todos podemos terminar el año lectivo sin problemas. Pero, este año, me parece que la cosa viene mal barajada y no va a terminar bien.
Este año los llamados de los maestros y directores comenzaron algo temprano para mi gusto: poco después la primera semana de clases. En general, en esta escuela la Directora se involucra fuertemente y, para peor, tiene todo el perfil de lo que en Argentina llamamos “la maestra ciruela”, esa que está encima de todo y controlando que hasta el mínimo detalle se haga de la manera que ella dice y no de otra.
Los acontecimientos se dieron de manera tan vertiginosa que ya para principios de otoño habíamos tenido las reuniones de rigor tanto con las maestras de Facu como con el maestro de Santi “porque debemos trabajar como un equipo y corregir juntos lo que sucede con los niños”. Las preocupaciones? Principalmente los juegos de contacto de Facundo y las expresiones o la manera de hablar o decir de Santiago. Hay otros detalles menores pero que no valen la pena enunciar. El trabajo de equipo? Parece limitarse a “la escuela se queja y vos corregís en casa”. Entiendo muy bien como padre que es mi responsabilidad educar a mis hijos pero también, como padre, debiera esperar que la escuela tenga suficientes habilidades como para lidiar con un chico de 5 años que, según ellos, le gusta hacer lo que quiere y no les hace caso! O uno de 11 que no se expresa de la manera que a ellos les gusta (y de paso, tener en cuenta que ese chico no tiene inglés como primera lengua!)
Hace unos días atrás, durante la reunión de mitad de año y luego de la entrega de calificaciones, encontramos con sorpresa que durante nuestra reunión la maestra de Facundo no pudo contarnos cuales eran sus juegos preferidos, con quienes prefería compartir su tiempo Facundo, que problemas puntuales había encontrado en su lenguaje o si en las actividades escolares demuestra un desarrollo madurativo acorde con lo esperado, etc. Pero encontramos que sí podía ella ocupar los diez minutos de reunión en enfatizar que el mal comportamiento que ella había leído en el dossier que le enviaron de Waterloo seguía sucediendo aquí. O sea, es más fácil culparlo por que ya “tiene historial”. Eso sí, sus estrategias para la segunda parte del año no me las dijo. Supongo que seguirá enviándolo a dirección para que me llamen por teléfono
La Directora de la Escuela ha sido la mayoría de las veces la encargada de llamar a casa (o hasta nuestros celulares, que se suponen están para emergencias y no para estas cosas) para decirnos que lo chicos están en penitencia en la dirección y para ponerlos al teléfono para que ellos me expliquen por que. Métodos, al fin y al cabo. No es para tanto. Sí siento que la cosas han comenzado a pasarse de la raya cuando en cada llamado se encarga de marcar diferencias en su inconfundible tono “maestra ciruela” con el que parecería que está dando clases, con frase del estilo “aquí no acostumbramos a hacer esas cosas”, “aquí se enseña el respeto por los demás” o el intimidante “aquí no vamos a permitir ese comportamiento…” al que al final parece faltarle siempre el “… or else?” En la última reunión que tuvimos trataba, con muhca paciencia, de explicarle a esta señora que quizás ellos acababan de pasar por su tercer mudanza en tres años, que debieran tener en cuenta que nosotros venimos de una cultura donde la gente se abraza y se toca y que a veces Facundo puede tender al contacto con sus compañeros por que vive en un hogar que es así! Pero la Señora no me dejó terminar la frase y luego del “nosotros venimos de un país…” prefirió abrir la bocota y agregar “ya sé… violento!”
La más “graciosa”, por llamarle de alguna manera, fue la semana pasada cuando luego de haber pasado a buscar a Santiago por la Escuela suena mi celular y era esta buena Señora para decirme que no le había gustado que yo entre con cara de enojado a la escuela y que no le había gustado mi forma de hablar y agregó los consabidos “aquí no acostumbramos a hacer esas cosas”, “aquí se enseña el respeto por los demás” o el intimidante “aquí no vamos a permitir ese comportamiento…” al que al final parece faltarle siempre el “… or else?” O sea que no solo se encarga de adoctrinar a mis hijos, sino que a mí también. Perdón? Estamos todos locos?
Luego de este último llamado comencé a pensar seriamente si no estaré participando de una batalla de desgaste impulsada por la eventual imposibilidad de expulsar de la escuela a dos chicos que, por lo visto, se salen de la media que ellos pretenden y saben controlar. Me da la sensación que o no quieren o les cuesta lidiar con un chico que no sabe expresarse correctamente en un idioma que no es el suyo o dominar a un chico de 5 años algo más inquieto que la media. Debo admitir, a favor de ellos, que el maestro de Santiago parece haberle encontrado la vuelta y los problemas se terminaron ya hace rato… una cuestión de voluntad! Pareciera ser que la eventual solución es “patear” el problema para el lado de la casa exclusivamente, culpar a los padres que vaya a saber que costumbres tienen puertas adentro, y que, dentro de la escuela, es mejor tener un conjunto de niños parejitos, calladitos y manejables a control remoto. Se acuerdan de la película “La Sociedad de los Poetas Muertos”? A veces creo que la realidad supera la ficción.
Por mi lado, seguiré observando y tomando nota y tratando de entender si es realmente un tema de desgaste o que. Si quisiera ponerme puntilloso y en “inmigrante llorón”, quizás hasta podría encasillar en un caso de “acoso y discriminación”. Pero preferiría no llegar a ese punto.
Cómo ha sido tu experiencia con tus hijos y la escuela en Canadá?










{ 16 comments }
Hace poco leí una frase que no recuerdo el autor (la estuve buscando pero no la encontré) y decía algo así como:
Si los niños son tan inteligentes y los adultos tan estúpidos seguramente la educación tuvo algo que ver.
Saludos.
Alejo.
Puede ser.
Que situaciones así le sucedan a un adulto inmigrante en el ambiente laboral o social es tolerable y hasta enriquecedor… pero que eso le pase a los hijos de uno y que encima no tenga colaboración de las autoridades de la escuela… es por lo menos frustrante. Gracias por compartirlo.
No conozco los detalles, pero en situaciones así yo siempre antes de culpar al chico por una actitud individual pongo la lupa en cómo el docente conoce el grupo primero, y encuentra las herramientas para guiarlo después. Si el tema es sistemático, estoy seguro que no son los únicos padres que reciben notificaciones-advertencias o como se le llame a eso… Y seguramente la directora habla por boca de los problemas que la maestra le presenta.
Siempre habrá una bruja en el colegio, y uno siempre tendrá la mala pata de que le toque a su hijo. Lo más preocupante es cómo el grupo de chicos ve la situación… si esto se resuelve fuera de la clase o dentro… si el pensamiento de la directora se transmite al grupo o no, ya sea directamente o indirectamente? El peor escenario es que los chicos terminen estigmatizados…
Hay posibilidades de integrarse o involucrarse un poco mas a la vida escolar como adulto? Se me ocurre que al estar mas cerca y conocerse mas se pueden llegar a acercar posiciones. Existe algo como un PTA donde transmitir estas problematicas?
Saludos, y paciencia…
PTA? Lo que sí existe es el Board, que es la entidad madre que agrupa a todas sus escuelas. Pero te soy sincero, prefiero no llegar a ese punto por que no sé cuanto pero se pondrían las cosas!
Esta bruja es la bruja mayor que tiene un tamaño pequeño, pero una bocota muy grande.
No soporto a las “maestras ciruelas” creo que rayan lo autoritario, con su incapacidad para escuchar mas que sus propias voces.
Existira algun psicotecnico anual parala gente de este rubro?
Parents and Teachers Association, cumple las funciones de lo que conocemos por cooperadora, no se mete en temas pedagogicos pero brindan soporte economico a la escuela…
Tienen idea de si son los unicos con este tema? Si el problema es la directora, entonces creo que el tema debe ser bastante generalizado…
No, no tengo idea de si existe una PTA y tampoco conozco a otros padres lamentablemente.
Yo tuve un problema con mi hijo mas chico (en ese tiempo 9 años) en la primera escuela que él fue en Sherbrooke. El problema no fue de comportamiento porque en eso Lucas es muy pacífico y “poli” como se dice aquí y se adapta facil a las normas. El problema lo tuvimos porque la escuela no sabia lidiar con un chico que estudiaba en una segunda lengua y me decian que no prestaba atención y no respondia a las consignas escritas de la tarea. Lo mandaron a orthopendagoga (en Argentina habia terminado su 3er año con muy buenas notas) como un chico con dificultades de aprendizaje!! Al principio cuando yo mostré que sus boletines eran muy buenos, me dijeron que “era para darle un apoyo por la lengua” pero después en los informes me dí cuenta que tenian una idea de que el chico era medio tonto.
Como nos mudamos tuvimos la posibilidad de cambiar de escuela con un director muy abierto, acostumbrado a tener chicos donde el francés es la lengua segunda y toda la situación cambió radicalmente mi hijo pasó a ser de “ese chico que no termina los deberes o no respeta la consignas de las tareas” a un chico participativo, con muy buenas notas, seguro y confiado para entrar pronto a la secundaria.
El tema de la disciplina o las contestaciones es un tema mas difícil, aquí, desde la garderie se “los amolda” para un tipo determinada de sociedad donde otro tipo de comportamiento va a excluir a tus hijos. Incluso el tipo de corriente pedagógica es muy diferente es justamete una corriente “comportamental Watsoniana del aprendisaje y en Arg, en los últimos años era de tipo mas Piagetiana o constructivista.
Tengas o no tengas razón y mientras ellos vivan aquí vamos a tener también que ver los adultos como nos planteamos actuar ante esta sociedad y dejar de pensar como actuariamos en la otra, donde ya no vivimos. Quizás esta sociedad sea la que vos entres con una sonriza aunque pienses que la directora es una desgraciada y no entres con cara de culo (que quizás funcionaba en Arg, pero aquí no) y busques otras formas de sortear el sistema.
Yo sé que cambiar de escuela es algo muy engorroso pero también ví que hagas lo que hagas cuando las cosas no cambian (y lo comprobé con otro niño inmigrante que está yendo a la primera escuela de mi hijo y su madre está pasando por el mismo problema) la única forma de que mi hijo estuviera mejor era cambiandolo, no tenía herramientas para luchar en esa escuela porque cuando te toca una persona muy estructurada nunca va a cambiar de parecer.
Si, creo que hay algo de eso Ale. Personalmente he comenzado por casa a marcarles las diferencias sobre que ciertas cosas que en nuestro pequeño núcleo latino “puertas adentro” no son para la sociedad puertas afuera. Por que tampoco van a pretender que mi integración a la sociedad sea puertas adentro también! Mi vida es mi vida!
Guillermo, perdón por sugerir pero yo los sacaría de inmediato, he leido que hay muchisimas opciones y estoy segura de que habrá una esacuela que tome en cuenta a los niños y los respeten por que me parece fatal que por nada armen un escándalo y no le permitan a los niños conservar su valiosa y única personalidad, bueno, ya ni los colegios militares de mi país están en ese plan.
No es tan simple. No puedo sacarlos así como así de la escuela y todavía creo que la cosa se puede corregir. Gracias por tu preocupación!
I hope get the gist of this post. Forgive me if this comments seems completely off topic.
I think in general, teachers do not always understand boys, add cultural issues, and you you are asking for trouble. I have found that I have to be an strong (at times belligerent) advocate for The Boy. It’s such a fine balance… however, if the prinicipal is n’t willing to listen to your concern or take appropriate action, I’d consider calling the superintendant for your district.
Hi Nat,
Your comment was appropriate (Thank God for the Google translator I guess!) To be honest, we are trying to avoid that instance… we are afraid things can get worst for all of us and the last hing they need is a hard time at school.
Thanks for your comment again!
Soy un sequidor del blog desde hace ya un par de anios, y he podido observar ciertas respuestas a comentarios que tal vez un argentino considera normales, pero para otros paises de latinoamerica podrian considerarse agresivas, y en Canada tambien. Pero como en la casa de uno (blog), uno decide lo que hace, pues no hay problema. A lo sumo el agredido y alguno mas dejara de leer, sin mayores consecuencias.
En Argentina es habitual utilizar coloquialmente el dejame de joder boludo y anda a la p… que te p…, y frases similares, no solo los adultos, sino la TV, radio, y en el lenguaje corriente de los chicos en las escuelas. Expresiones o modos de actuar que en un lugar son correctos o por lo menos aceptados, pero que aqui en Canada no lo son.
La integracion no es facil, y con los chicos el problema es el doble mensaje que reciben, que puede resultar muy confuso. Como es bien sabido, un ejemplo vale mas que mil palabras.
Por ello, desgraciadamente, sin que ello signifique perder la esencia, la integracion a la nueva sociedad muchas veces va a obligar a hacer cambios puertas adentro tambien, si se quiere al menos minimizar los problemas puertas afuera. Problemas para los grandes y sobre todo para los chicos, que en definitiva son quienes principalmente motivaron este cambio a esta nueva sociedad.
Ojo, esta no es una posicion a favor de ninguna maestra ciruela, simplemente una vision de la vereda del frente. Desde ya, que si esta es una sociedad de inmigrantes pues los profesores DEBERIAN estar capacitados para estas situaciones, pero aqui tampoco la educacion es perfecta, y finalmente a quien mas le interesa el bienestar de los chicos es a los mismos padres.
Saludos y suerte para tus chicos y familia
Carlos
guille, realmente te entiendo, nosostros nos fuimos a vivir un tiempo al campo, un pequeño pueblito que se llama Bavio, ahi la directora era una persona sumamente proactiva y de muy buen caracter, marcaba las pautas pero realmente conocia a sus alumnos, nunca un grito ni una actitud despectiva, nos mudamos nuevamente a la ciudad de La Plata y ahi nuestra vida con la escuela entro en una vertiginosa caida, pasamos desde que nos llamen porque mi hija les habia inventado a sus compañeros que su papa era canadiense (cosa que era verdad) a que me querian obligar a llevarla a un psicologo porque siempre les contestaba, no de mala manera, es muy educada, pero si a veces en forma ironica. Lo mas importante es como dice Ale enseñarles a los hijos a traducirse, tal como lo explicaste en un post pasado,debemos enseñarles que adecuarse a un entorno no significa dejar de ser quien somos, pero tenemos que socializarnos y ellos son mayoria…debemos acatar sus reglas y costumbres. En el trabajo me enseñaron a tratar situaciones conflictivas, si ella pone cara de problema vos ponele la misma cara (como dice Carlos cara de b…udo) demostrale que estas de su lado pero ponetele firme en que ella es la docente y la que deberia saber tratar situaciones diferentes sin discriminar…cada dia me doy mas cuenta que en todos los lugares del mundo existen los mismos conflictos… Suerte y mucha fuerza
Que tema dificil.
Estoy de acuerdo contigo, en cuanto al criterio aplicado en relación a no desatar una guerra. El reclamo ante alguna entidad por encima de la escuela debería ser la última alternativa. Antes que hacer eso, incluso los cambiaría de escuela.
Tal vez, si sea válido manejarse con un poco de “diplomacia”, quiero decir, mantener siempre las formas, acompasar el lenguaje verbal y físico de la sra ciruela, dandole a entender que estamos de su lado y entendemos lo que sucede y la “gravedad” del asunto, etc.
Una vez que se genere alguna suerte de empatia con la otra parte, confirmando también que estamos de su lado, ahí si se podría generar algún tipo de instancia de devolución, o crítica constructiva, o al menos plantear que es lo que nosotros creemos, sin que los otros nos tratén de “animalitos agresivos sudacas”, cerrando toda posibildad al dialogo constructivo.
Si, si, ya sé que todo suena lindo en la teoría, llevar este tipo de cosas a la practica es dificilisimo. Pero tal vez ayude.
Mucha suerte, ojala que las cosas mejoren en este sentido, y que los chicos y ustedes no sufran mucho todo este tema.
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