Allá por Febrero de 2005, para cuando la Embajada de Canadá en Argentina nos llamó por teléfono para avisarnos que todo estaba listo, ya habíamos decidido a que ciudad queríamos ir. Por razones que ya explicamos varias veces la balanza se había inclinado hacia Gatineau. Así que, en ese momento, lo único que faltaba era definir la logística. Cómo íbamos a hacer? Cuándo? Con qué recursos? y las setecientas cincuenta preguntas que te asaltan en el momento que la Embajada llama y vos creías que tenías todo pensado. Creo que le llaman “pánico” a eso.
Venía dando vueltas, desde hacía varios meses y por consejo de un antiguo amigo de la casa, la idea de un viaje previo por parte del aplicante principal (que es el que debe activar la visa primero y antes que los demás miembros de la familia) hacia el destino elegido y con el simple propósito de encausar todo y organizar las cosas para que, al poco tiempo, el resto de la familia ya tenga donde instalarse sin problemas. La idea, si bien era cara por que requería un pasaje ida y vuelta adicional, sonaba más que buena: viajar yo por un par de semanas, activar la visa, buscar un lugar para alquilar con ayuda de los contactos que ya habíamos hecho por allá (Los Fernández, Los Marge, Coti y alguna otra gente más de la lista agatineau), equiparlo convenientemente con lo mínimo indispensable, comprar un auto y volver a buscar a la familia (no podía dejar a Patricia viajar sola con los dos chicos y el resto del equipaje!) El resultado más positivo que se nos ocurría, analizando rápidamente, era que a la llegada ya tendríamos todo listo para arrancar, tener que hacer todo eso pero los cuatro juntos aquí hubiera sido muy problemático, estresante, poco conveniente para los chicos y nos reducía el márgen de error que siempre hay cuando uno hace las cosas apurado y con chicos encima. Recordemos que para esa época Facundo tenía apenas un año y medio y Santiago estaba en sus 7 y medio. Facundo iba a requerir mucha atención y Santiago no podía en esa época dar la mano que nos da ahora, ya mas grandecito. Así que hicimos de tripa corazón, pagué un ida y vuelta, compré un seguro médico “just in case” y me puse en campaña para lo que dí a llamar el “Step 2″.
El “Step 2″ era toda la logística previa y las actividades que había que cubrir en ese viaje:
- Mi alojamiento temporario a la llegada y hasta que encontrara el depto.
- Alquileres de vivienda
- Comprar un auto BBB
- Como conseguir amoblamiento
- Abrir una cuenta de banco
- Ver el tema de Daycare para Facundo
- Planificar algunas ventas de Garage del las que ya me habían hablado
- Ubicar las oficinas en las que iba a tener que hacer los trámites de NAS, registro, Carte Soleil y demás
- Ubicar donde y como conseguir los servicios (hydro, gas, teléfono, cable, Internet)
- Comprar otras cosas deseables pero no de primera necesidad (tele, compu, etc)
- Y, si se podía, comenzar a ver el tema laboral
Así fue que me hice mi cuadernito, llené mi computadora de bookmarks que después regalé y comencé a investigar… hasta que algo cayó del cielo. Poco tiempo antes de irme me contacta Coti, de la lista agatineau, y me ofrece el subalquiler del depto que ella y su familia estaban ocupando en la Rue Bedard de Hull. Rápidamente aceptamos la propuesta y esto simplificó todo muchísimo más. Ya no tenía que viajar a buscar una casa para vivir, sino a equiparla y prepararla para los cuatro, junto a otras cosas de las que nombraba arriba y para las que iba a tener mas tiempo que el planeado.
Para fines de Abril de 2005, más exactamente el 27 de Abril de 2005, me puse unos dólares en el bolsillo, hice las maletas y me vine para Canadá. El 28 de Abril de 2005, hace ya exactamente tres años, estaba llegando por primera vez a Canadá para comenzar la aventura mas grande de mi vida. Venía a preparar la cabecera de playa para los que me acompañaban, a suavizar el terreno para que los golpes duelan menos. El 28 de Abril es el aniversario de mi llegada para el viaje preparatorio, para que el aniversario real y el que festejamos como el de la llegada de los Ziegler a Canadá es el 28 de Mayo… así que para recordar el gran acontecimiento aún hay tiempo.
Esa mañana llegué a Toronto y todo se comenzó a desarrollar con normalidad: hice la fila en migraciones y luego en Immigration Canada, entregue los papeles, pasé por la Aduana a dejar los formularios, llegué tarde al vuelo de conexión a Ottawa, llegué a Ottawa, me encontré con Nélida que me estaba esperando no sé hace cuanto, y fuimos al Bed & Breakfast de Hull… en el que no había nadie! Por misteriosos designios del Señor (que conocimos después en detalle) no había nadie! La puerta estaba abierta y nadie contestaba. Golpeábamos y nadie respondía… Y así fue como terminé en el Bed & Breakfast de la calle North en Aylmer, fantásticamente hospedado por los Fernández, a quienes no dejo de agradecerles por ese favor recibido y que hoy son parte de mi nueva familia aquí en Canadá. Todo es por algo, no? Cosas del destino!
Durante quince días frenéticos, en los que fumé como loco y en los que no logré desacelerarme hasta el final logré: ir a las ventas de garage y equipar medio departamento, ir a la sesión de accueill del Carrefour de Integración, ir a los Comptoir a conseguir cosas de segunda mano, asociarme a la biblioteca para usar Internet, averiguar por los seguros para la casa y el auto, comprar las camas, comprar la camarita de fotos digital que llevaba conmigo todo el tiempo, hacer compras en el Super C de Plateau para tener algo en la heladera, anotar a Santiago en la colonia de vacaciones de la Ville de Gatineau (en lo que después me dí cuenta había sido un gran error), hincharle las bolas tres días seguidos a Miguel para que me acompañe a comprar un auto, comprar el auto, sacar fotos de Hull, ir a Sherbrooke a hacer sociales y volver, comenzar el trámite para la licencia de conducir, sacarme la foto para la maladie, tramitar la prueba de domicilio para la maladie, comprar la compu, conseguir la conexión a Internet, comprar cortinas, ponerlas, darme cuenta que iban cortas, volver al Zellers, volver a poner las cortinas, rendir el exámen teórico de la licencia de conducir, sacar el NAS, sacar la Maladie, tramitar la equivalencia de estudios, ir a Emploi Quebec, no lograr nada por que no hablaba francés, ir al nuevo departamento, limpiarlo, caminar como loco por medio Hull, comprar el teléfono, conseguir la linea, abrir la cuenta del banco, depositar la guita que había llevado, conocer otros inmigrantes, asegurarme que el depto haya quedado bien para cuando volvamos los cuatro, ponerme en contacto con una persona que estaba empezando un club de rugby en la zona, ofrecerme de voluntario con ese tipo para ayudarlo a entrenar a los chicos, ir al primer entrenamiento, torcerme un tobillo, que se me hinche como un melón, tener que tomarme tres Tylenol juntos para que se me calme el dolor, tomarme el avión a Toronto, tomarme el avión Buenos Aires, seguir tomando Tylenol y bajarlos con vino para quedarme dormido y no sentir el dolor en el tobillo, llegar a Buenos Aires y muchas cosas mas que ahora se me olvidan.
Y, a tres años de haber comenzado esa epopeya, lo volvería a hacer.
Este mes es especial para nosotros. Es el mes que termina en nuestro aniversario de llegada Canadá, así que trataremos de darle un marco especial escribiendo nosotros y algunos invitados sobre este tema, recordando anécdotas y cerrando con novedades muy especiales. Atentis que hasta el 28 de Mayo vamos a tener un blog muy especial!
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Felicitaciones por los 3 anios Guille.. You made it !!
Un gran abrazo
Claudio
Aylmer QC
Gracias Claudio! Sin gente como ustedes no hubieran sido posible la mitad de las cosas que cuento en este post!
felicitaciones en este tercer aniversario! realmente es poco tiempo y ya tienen un largo camino andado, y sus logros no son por casualidad, implican mucho trabajo.
lo bonito de tener un diario o un blog es poder rememorar las andanzas.
un aplauso de mi parte y que continuen sus anecdotas y exitos en las lejanas tierras canadienses.
Gracias Mauricio, pero esto no deja de ser mas que un recordatorio de un viaje… El festejo de los tres años lo estamos guardando para fines de mayo que fue cuando llegamos todos juntos!
Y aunque no parezca, el tiempo se pasa rapidito y uno no se da cuenta de los 3 años q ya tiene por aquí.. y encima sacando tiempo extra para poder escribir y escribir un blog tan extenso; felicitaciones Guillermo, q tu proceso es el más ilustrativo e informativo…
Pregunta de alguien sin hijos:
(no podía dejar a Patricia viajar sola con los dos chicos y el resto del equipaje!)
Por?
Por que es mucho trabajo para una sola persona.
Me queda una pregunta en el aire:
¿Y Patricia, tu esposa que dice, lo volvería a hacer?