Supongamos que cumplir 40 es un hito en la vida de cualquier persona, como la fiesta de quince en las chicas o el viaje a Bariloche de los egresados del secundario. Supongamos que hoy, sábado a la tarde y a horas de cumplir 40, tuviera que rendir tributo a la mitad de mi vida. Que por un momento me atrevo a mirar hacia atrás lo mas que pueda y lo mas que mi mente me permita hacerlo… que vería? Cuán conforme estoy? que podría cambiar si pudiera? Y, lo más importante… como me preparo para la segunda mitad de mi vida?

Supongamos que por un momento tengo ganas de contestarme todas estas preguntas y algunas más, y veamos que sale de todo esto…

Los 40 me agarran en el culo del mundo, a 10 mil kilómetros de la tierra que me vio nacer, de la gente que me vio nacer, de la ciudad que me crió, de los amigos que alguna vez tuve, de la gente que alguna vez quise y de los que aún quiero, lo sepan o no. No me toman de sorpresa, debo decir…. vengo pensando en este momento hace algunos meses. Me encuentran arrepentido de mil cosas, con odios y rencores sin resolver, con metas cumplidas por la mitad, con sueños truncos… Y pensando “si pudiera volver atrás”! Mierda! La utopía del tiempo y el sueño de todos de poder volver el reloj para atrás, aunque sea una única vez. Esa vez, esa sola… Para pedirle “No! Basta!”, para aprender a tiempo que una palabra es mejor que una trompada, para no hacer confesiones estúpidas de cosas innecesarias, para no ir ahí donde te diste cuenta tarde que no estabas invitado, para no decir “Sí” a loq ue tuvo que ser “No”… que se yo… para mil cosas… La verdad que miro para atrás y son mas las cosas que no me gustan que las que me gustan. Carajo… si pudiera reparar “esos” errores…

Viajo en el tiempo y me quedo con sabor a poco. Como que todo aquello que realmente estuvo bueno, fue poco o duró poco. Quizás la gira de rugby a Santa Fe o a Mar del Plata debiera haber durado más, las salidas con Lalo y los chicos se quedaron cortas, el primer trabajo pasó muy rápido, las experiencias no se digirieron lo suficiente, las vacaciones en Pinamar, las noviecitas, los “primero” de todo y un montón de cosas. Todas estas cosas siempre parecen valer menos que los disgustos, los dolores y las broncas. Por que será que nos acordamos mas de lo malo que de lo bueno?

Pero, al fin y al cabo, el reloj no puede volver a atrás, lo pasado pisado y listo el pollo. Hoy estoy aquí. Casado con la mejor mujer que pudo haberse cruzado en mi vida, con el complemento perfecto que pocos podemos decir que tenemos. Con tres hijos que todos los días me regalan una oportunidad nueva de mejorarme. Reinventado. Inmigrante. Profesional. Gordo. Grandote? Maduro. Inmaduro. Menos de algunas cosas. Mas de otras.

Felizmente, puedo decir que los 40 me agarran fuerte. Muy fuerte. Por que hoy tengo otras experiencias encima. Por que me curtí. Por que sufrí. Por que muté. Por que soy distinto. Por que cambié. Por que no soy el mismo. Por que tuve la suerte de aprender un montón de cosas. Por que esta segunda mitad me agarra firme y bien parado. Dispuesto a no comerme ningún amague. Impermeable a los idiotas. Sabiendo sacarme de encima rápidamente, mucho más rápidamente, la mierda que otros me quieren endosar. Siento que puedo ganar cada mano de este poker que “el barbudo” me plantea a cada rato.

Señores, soy otro. Tengo 40 y en esta segunda mitad, tengan bien claro, les va a costar mucho encontrar al Guillermo que quedó atrás.

Enviar nota como PDF a PDF Creator | PDF Converter | PDF Software | Create PDF

Popularity: 1% [?]

Posts relacionados:

  • Lo mejor de la semana 14 de 2008
  • Al final fue “Half-Day”!
  • Una buena razón para no venir a Canadá
  • Algunas curiosidades inútiles de las elecciones…
  • El Reino de los Bajitos


  • RSS / Mail / Citar / Imprimir este Post Imprimir este Post