Hace un par de semanas comenzó Santiago en su nueva escuela, la “St. Nicholas” perteneciente al Waterloo Catholic District School Board. Creo que lo habíamos comentado en este post de aquí.
Para sorpresa nuestra nos hemos encontrado con que, a diferencia de la escuela anterior, no le han enviado una extensa e inentendible lista de materiales para ir a comprar diccionario en mano al Staples (a ver quien sabe que es un “duotang”! Comprar los materiales de una escuela francófona en un negocio anglófono con un diccionario en español es, les aseguro, de fábula). Lo único que tuvimos que comprarle fue una agenda al módico precio de 3 dólares. Los libros de texto que trae a casa (y según pude ver en su aula) son libros que pertenecen a la escuela y van quedando allí para ser usados por las “generaciones sucesivas”. Otra cosa que me llamó la atención: lo están sacudiendo con la tarea de manera increíble. No pasa un día que no tenga una hora y algo de tarea de matemáticas, lenguaje o ciencias.
Pero lo mas sorprendente es Santiago mismo: está desenvolviéndose con el inglés de una manera que no esperaba para ser su primer año estudiando en ese idioma. Otra vez, me saco el sombrero ante tí querido… Cheers! Ya dije qué los chicos no dejan de sorprenderme?
Lo único que tendríamos que arreglar para que todo esté perfecto es el tema del Bus y su fu..ng regla de que como vivimos a menos de 1.5 kilómetros de la escuela no les toca el servicio… cuando todos los días ves llegar los omnibus con algunos asientos vacíos!!