La respuesta a si necesitamos que nos den las reglas de juego es “Sí”. Definitivamente. No se puede llegar a un país que uno no conoce sin saber como son las cosas, como se hacen las cosas, donde, de que manera, cuando y por que. Es por lo menos irrespetuoso llegar y pensar que uno puede hacer las cosas como piensa que son por que en su país las hacía así… y al que le moleste que se joda! Con ese criterio me voy a vivir a Londres, me compro un auto con volante a la izquierda y lo manejo por la derecha solamente por que en mi país yo lo hacía así y al que le moleste que se vaya a cagar… Que es mas o menos la tesitura de parte de los comments del post anterior.
Sin darnos cuenta estamos pidiendo las reglas (escritas y no escritas) cada vez que nos ponemos a averiguar como se alquila un depto. aquí, donde tengo que ir para sacar el registro de conducir, que papeles tengo que llevar, si hay que traducirlos o no, donde se tramita la OHIP o la Assurance Maladie, como se llena la declaración anual de ingresos, cuando voy a comprar algo y hay una fila de gente… debo respetar esa fila?, en el súper puedo regatear el precio de los productos con la cajera?, puedo llevar a mi mascota sin lazo y sin bozal para que cague donde quiera y no levantar el sorete? , debo registrar a mi mascota?, etc., etc. Todas esas cosas que muchos nos preocupamos por averiguar a la llegada o antes son todas esas cosas relacionadas con las reglas escritas y no escritas de nuestra nueva sociedad. Y por supuesto necesito que mi nueva sociedad me informe eso y por eso necesito un librito como el Newcomers Guide to Canada (o como se llame!), por ejemplo.
Por otro lado y cambio de mi aceptación de estas nuevas reglas, mi nuevo Estado debe comprometerse conmigo a proveerme de lo mínimo que necesito como para que mi transición no se vea afectada. Y en eso Canadá es bastante razonable… sobran organismos de ayuda a los recién llegados en tosas las provincias. Aún en ciudades chicas como Kitchener/Waterloo tenés centros de ayuda a los inmigrantes donde se desviven por ayudarte en tu establecimiento o los centros de ayuda en Gatineau que hemos visto a nuestra llegada hace tiempo atrás.
Me parece que lo menos que podemos ser es razonables y educados con nuestra nueva sociedad e insertarnos a ella de la mejor manera de acuerdo a sus usos y costumbres. O sea, dejemos el “pequeño facho” en Ezeiza por que aquí no corre.
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Anonymous 03.12.07 at 11:13 am
Sin embargo hay una contradiccion. Por un lado necesitamos reglas y por el otro Canada acepta las reglas que algunos inmigrantes ponemos (llamese poder ir a la escuela con un cuchillo o jugar al futbol con velo)obligando a todos a tener que respetarlas.
No era que nosotros nos teniamos que adecuar y no los nativos a los inmigrantes ?
Ric
Los Ziegler 03.12.07 at 11:17 am
No sé de parte de quién es la contradicción. Si lo decís por algo que haya escrito yo… no. No creo que tenga que ser así. En los dos posts hablo de poner un poco de cada parte.
Si lo decís por Canadá… Creo que a veces se le hace difícil encontrar el equilibrio.
Anonymous 03.12.07 at 12:03 pm
Me referi a Canada, que es quien impone las reglas. De hecho, ir al colegio con un cuchillo es, segun comprendo, legal por una cuestion de religion.
A veces tanta inmigracion trae muchos problemas y crea mucha confusion en la gente. En Toronto hay edificios que no tienen los pisos 3, 7, 9, 11, 13 porque son mufa para los chinos.
Aca no hay mucha inmigracion intercultural pero veo confusiones aterradoras. De hecho, aqui se habla de la poutine italiana o el hamburger italiano (que tiene una hamburguesa con lechuga y queso).
Italianisima la hamburguesa, vishte !
Ric
Los Ziegler 03.12.07 at 12:07 pm
Terrible lo que planteas Ricardo acerca del impacto cultural de la inmigración sobre la gastronomía. No pensé que habíamos llegado a tanto!
Sin ir más lejos, aquí la comida japonesa la hacen los chinos. Y la vietnamita también.
Es la famosa fusión multicultural.