Nacionalidad y residencia

by Guillermo on November 29, 2006

Se deja de ser argentino por vivir fuera de Argentina? No lo creo. Si emigro de mi paí­s… vale rasgarse las vestiduras defendiéndolo? Puede ser pero no estoy completamente seguro. Implica la inmigración una renuncia a tus origenes? Sí­, pero no. Es una decisión válida pero muy personal.

Estas y muchas otras preguntas me surgieron ayer después de los comentarios que estuve leyendo. Muchos muy lastimosos por cierto. Y me hubiera gustado leer otros que no recibí­ desde los personajes que siempre la tienen clara. Las ideas que tení­a hasta ayer en la cabeza se aceleraron algo más hoy con el post de Ricardo en su weblog.

Me encontré con ideas del tipo “Vos no sos argentino si criticas” o “Yo llevo el pasaporte en el corazón” o “Aryentain es una merda” La verdad, no coincido con nadie. Ni con Ricardo, ni con Pato (no con “La Pato”, con “Pato”) ni con Enzo. Todas las posturas me parecen radicales realmente. Y lo radical, por lo general no es bueno. No encontré ningún punto de vista moderado en ninguno de los casos. Cada uno tendrá sus razones y me parece bien que quieran defender su posición… pero a mi hay cosas que no me terminan de cerrar. Veamos:

Decidiste irte de Argentina para ir a vivir a otro paí­s, en este caso Canadá. Pudo haber sido cualquier otro pero terminamos cayendo aquí­. Cada uno debe tener sus razones para haberlo hecho pero todos y cada uno decidió irse de Argentina por que allí­ habí­a algo que no les parecí­a o por que algo les faltaba y que encontraron aquí­. O por que se hincharon las pelotas de la economí­a cí­clica que cada 5 años te deja en pelotas, o por que tení­an los huevos al plato con la inseguridad o los polí­ticos o el peronismo o los radicales o lo que se les cante. O por que no encontraron la seguridad que necesitaban para ellos y los suyos, o por que no se sentí­an en sintoní­a con la sociedad, o por que pensaban que Argentina no tení­a nada más que ofrecerles y Canadá sí­. Que se yo…. Podemos hablar mil años de por que te fuiste de allá y por que viniste aquí­ (y no a Sri Lanka, Australia o USA)

Pero el asunto es que te fuiste. Argentina no serví­a más para vos y Canadá sí­. Seguí­s siendo argentino por que naciste ahí­ y tu pasaporte lo dice… Y se puede cambiar? Y claro que sí­! Por que no! Si nadie elige nacer donde nace!! (así­ como no elegí­s a tu familia tampoco… “Madre hay una sola… y justo me tocó a mí­” decí­a el viejo chiste) Por que alguien no puede tener el derecho a renunciar su pasaporte para cambiarlo por otro que le parezca mejor? No veo cual es el problema ahí­. Lo que sí­ creo es que no podés renunciar a tus origenes. Es tu marca en el orillo y la vas a llevar toda la vida por más que te intoxiques con “huevos y bacón” todas las mañanas. Tampoco creo que sea bueno olvidar de donde uno viene. Por mas diarios que le pongas para taparlo, va a estar siempre ahí­ y tenés que vivir con eso.

Desde el otro lado tenés la otra posición “Talibán” de la crí­tica constante a Canadá con la excusa de “llevo al pasaporte en el corazón” Macho, sacate el pasaporte del bolsillo de la camisa y volvete! Si tan comprometido te sentí­s con la “argentinidad”, volvete a Argentina a hacer algo por tu patria. Qué hacés aquí­? En eso tiene razón mi hermano cuando me reprocha que “le saque el pecho a las balas” Y sí­, es así­. Me cansé de que me cagaran a tiros todo el tiempo sin lograr nada. Pero vos, que deseas fervientemente la argentinidad… volvete! Argentina te necesita y te espera! Estoy seguro que muchos estarán felices de ir a buscarte a Ezeiza con el asado de tira en le tupper.

Puede existir una posición moderada o intermedia a todo esto? Seguramente que sí­. Creo que es la posición de no olvidar tus orí­genes siendo agradecido con el paí­s que ha decidido abrirte sus puertas. Por que vas a seguir siendo argentino en algún lugar de tu ser aún con otro pasaporte en el bolsillo y tenés la dicha de formar parte de otro paí­s en el que te sentí­s bien y a gusto.

Categories:

{ 3 comments… read them below or add one }

1

ricardo 11.29.06 at 1:50 pm

Guillermo,

Cada uno tiene que hacer lo que quiera.

Irse de un pais no es necesariamente irse enojado con el pais y con todos sus habitantes. No entiendo la onda de seguir enojado con el pais, si ya uno vive en el extranjero. Para que ?

Hay gente que quiere perder los lazos con Argentina ? Ok, no me molesta. Que los pierda.

Ahora, si es asi, no entiendo cual es la onda de leer los diarios argentinos y cagarse de risa de lo que pasa, si uno ya emigro y perdio lazos. Para que se juntan con otros argentinos si dicen que los argentinos son todos iguales ?

Yo, no pierdo mis lazos con Argentina. Y si los quisiera perder, al menos, respetaria a los argentinos que quieren mantenerlos, de la misma forma que uno respeta a alguien de otro pais, sea cual fuere.

O acaso vinimos a Canada (un pais multicultural, abierto y antiracista) a discriminar argentinos ?

Yo no pierdo mis lazos ni los perdi. Los mantengo y los defiendo, porque soy argentino y que no me gusten algunas cosas de Canada y si me gusten algunas de Argentina no significa que uno deba volverse. El respeto es mundial.

Un abrazo.

2

Tereré 11.30.06 at 2:55 pm

Hola Guillermo.

Me tomo la libertad de opinar respecto a este tema. Pero creo que esto es como el futbol,la politica y la religion, siempre hay posiciones radicales lastimosamente.

Yo he tenido mi breve experiencia migratoria (temporal) hacia Alemania hace algunos años y como decí­s intento no radicalizarme yo.

Creo que fue justamente ese tiempo en Alemania que finalmente me hizo decidir realizar los trámites para emigrar en forma definitiva, y despues de mucho analizar en familia nos decidimos por Canadá por las ventajas que ofrecí­a en el proceso respecto a otras latitudes y porque obviamente las oportunidades que tendrí­an nuestros hijos serí­an mucho mejor que aqui en Paraguay.

He tenido también ya la clasica experiencia del “por que te queres ir si aquí­ laburas bien”, “por gente como vos que no lucha es que el pais esta como esta” y muchos otros similares. Creo que ya luche mucho y me parece que estoy perdiendo la batalla, asi que decidí­ buscar mejores horizontes.

Pero aun cuando pienso que estaré agradecido con un paí­s extraño que me abrió sus puertas, no despreciaré al mí­o. Me seguirá gustando el tereré, el mate y el chipá. Seguiré vibrando con la albirroja en cada mundial (si clasifica obviamente) y probablemente habran también cosas que me rompan las bolas en Canadá.

Creo que de cada situación siempre hay que tomar lo mejor. Mi paí­s tiene cosas maravillosas así­ como estoy seguro que Canadá las tiene y tambien cosas muy negativas en ambos lugares. Pero como siempre dijiste Guillermo, es poner en la balanza las cosas y ver cual pesa más.

Tal vez hasta llegue a ser ciudadano canadiense pero eso no me quitará el paraguayo (el buen paraguayo, no el avivado ni corrupto) que llevo dentro.

Y estoy seguro que no importa cual sea nuestro pais de origen, porque como en Paraguay hay cosas maravillosas, se que Argentina tambien lo hay (es mas hace unos años conocí­ Bs.As. y tengo muchos parientes viviendo alla), no debemos escupir en el plato que nos da de comer ni tampoco en el que nos dio de comer alguna vez. Tomemos lo bueno de ambos lugares y quitemosles el mayor provecho a estas cosas para que finalmente sean nuestros hijos los que puedan disfrutar de estas oportunidades.

Bueno, medio larguito ya mi comentario.

Un abrazo.

3

Mariel 12.01.06 at 12:07 am

Hola Guille !!

Entro todos los dí­as y sigo disfrutando de tu Blog. La razón por la que no querí­a opinar esta vez fue porque me canso la polémica. Me desagrada el hecho de ser agraviada gratuitamente como me paso en otra oportunidad. Hay gente que hace un esfuerzo increí­ble por diferenciarse de lo que denominan “Aryentain” y muestran caracterí­sticas tí­picas de la clase de personas que ellos mismos desprecian. Este se supone que es un medio para expresarse y ser solidarios con otros inmigrantes, no para descargar resentimientos y bronca. Las personas plenas y felices no pierden el tiempo tratando de demostrar continuamente “lo felices que son”, “lo maravillosa que es su vida”.
Me duele que se menosprecie o insulte mi paí­s de origen, porque es donde nací­, donde fui muy feliz y donde vive mucha gente que amo y admiro. A mí­ nadie me hecho de Argentina y se que si decido volver; me reciben con los brazos abiertos.
A Argentina le debo mi esencia, mi educación y el valor por la familia.
Recibí­ golpes duros de Argentina, pero puse la otra mejilla y fui lo suficientemente inteligente como para retirarme de la lucha con gracia. Estoy en Canadá por elección y aunque fantaseo con el hecho de volverme, al terminar de hacer las cuentas, Canadá me sigue dando el saldo positivo. Será porque hace solo 5 meses que estoy en Calgary y extraño mis afectos ? El estado de ánimo de los Inmigrantes también depende mucho de la etapa del proceso de inmigración/integración en la que se encuentran. Lo se porque viví­ un ano en Sudáfrica, en Brasil y otros paí­ses latinoamericanos. Pero cada experiencia es diferente y las vivencias/ prioridades cambian con la edad.
A Canadá le debo la generosidad de permitirme volver a empezar, crecer, vivir cerca de mi nueva familia, formar parte de una sociedad multicultural.
También me molesta que en Argentina me critiquen a Canadá, porque ya es parte mí­a. Me molesta la ignorancia, la falta de respeto, las opiniones absolutistas; sin diferenciar raza o nacionalidad. Y si el dí­a de mañana se me presenta una buena oportunidad en otro lugar que me guste, armare mis valijas y me iré. A ver si nos dejamos de pelear por Canadá y Argentina, como si fueran equipos de fútbol. No existe el paí­s perfecto, la ciudad perfecta, el trabajo perfecto. Nosotros somos artí­fices de nuestro propio destino, responsables de nuestras decisiones.
La felicidad pasa por uno, no por el lugar fí­sico en que uno se encuentra! Para los nuevos Inmigrantes: Wellcome to Canada ! It’s gonna be hard, but rewarding.
áFelices fiestas para todos á!

Leave a Comment

You can use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Older post: Consumismo apabullante

Newer post: Pa’cortar la mala onda