Historias inmigrantiles

by Guillermo on August 29, 2006 · 3 comments

in Vivir en Canada


Algunas historias ficticias (aunque no tanto) basadas en personajes que conocí­ en este tiempo…

  • Natacha y Andrev son europeos. A diferencia de los que muchos piensan, no todos la pasan bien en Europa. Hay lugares lindos y lugares feos. Natacha y Andrev hicieron las valjas y junto a su pequeña hija se fueron para Quebec. Fué lo único que pudieron agarrar por que no trajeron ni idioma ni una cantidad de dinero adecuada ni una profesión de las que piden en el listado de profesiones en demanda. Igual Quebec los recibió con los brazos abiertos. Natacha y Andrev eligieron Gatineau por que algún otro europeo les habí­a contado que era lindo. Al poco tiempo de llegar no dudaron en pedir la ayuda social, se alquilaron un “sous-soil” cerca del Plateau y alli viven contentos mientras aprenden el idioma. No pasan muchas urgencias. Andrev tiene su autito con el que hace delivery de pizza por 7 la hora más las propinas. Mientras terminan el curso de francés del gobierno se entretienen en animadas reuniones con sus paisanos europeos y los fines de semana de invierno se van a esquiar a Gatineau. Es linda la ayuda social.
  • Juan Ernesto y Maria Amanda vivieron toda su vida rodeados por la guerra civil. En su templado paí­s caribeño no existe el invierno y la nieve es de postales solamente. Juan y Maria fueron siempre gente humilde pero trabajadora. Nunca se metieron con nadie. Quieren una vida tranquila lejos de las balas, los secuestros, los paramilitares y demás. Entonces, un dí­a, se enteraron que podí­an pedir asilo polí­tico en un hermoso paí­s del primer mundo. Que como su vida corrí­a peligro este gran paí­s los iba a proteger y ayudar para que nada les pase. Eso sí­, habí­a que aguantarse el invierno. El gran paí­s del norte los acogió, les dió la bienvenida, los llevó a vivir a una ciduad donde se habla francés, les dió casa, una mensualidad, cursos de idioma para que puedan trabajar y una red de apoyo de gente de su paí­s tan grande y tan buena… que casi ni hací­a falta hablar otro idioma que no sea el de ellos! Al poco tiempo, Juan Ernesto y Maria Amanda pueden volver por lo menos una vez por año a su paí­s natal a visitar y contar las maravillas de este paí­s donde hace mucho frí­o en invierno. Que lindo es ser refugiado!
  • Adalberto Oscar y Rosenda vienen del mismo paí­s de Juan Ernesto y Marí­a Amanda. Adalberto y Rosenda viví­an en otra ciudad y eran profesionales en compañí­as muy importantes de su paí­s. Adalberto es Ingeniero y todas las mañanas salí­a a trabajar acompañado de su custodia. Un dí­a, trabajando por la selva tropical, un grupo de extraños lo detiene y le pregunta si conoce a alguna de las personas que le mostraban en una lista. Vió que su nombre estaba allí­ pero por supuesto dijo no conocer a nadie. Al poco tiempo comenzó la documentación para inmigrar a Quebec. Sabí­a que allí­ podrí­a vivir en paz, sin custodia y sin listas. Ellos también quieren una vida tranquila lejos de las balas, los secuestros, los paramilitares y demás. Adalberto y Rosenda dejaron todo para irse a Quebec. Allí­ quisieron utilizar la misma red que habí­a ayudado a Juan Ernesto y Maria Amanda pero no pudieron. También quisieron saber quienes eran los malditos que perseguí­an a Juan Ernesto y Marí­a Amanda pero tampoco pudieron. Entonces se conformaron con hacer el curso de francés, utilizar su dinero sin tener que pedir ayuda social y encontrar un trabajo donde Adalberto pueda utilizar sus concoimientos como Ingeniero sin que la Orden lo moleste. Es complicado se Residente Permanente.

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1 Anonymous August 29, 2006 at 9:41 am

Ah que terrible, yo vengo del mismo pais de Adalberto y Rosenda, tambien hice el mismo proceso que ellos y aca estoy de cajero en un supermercado. No me quejo, no me va mal, no vivo mal, pero no se hasta donde sea justo o no.
Llevo aca 3 anos y nunca he vuelto a mi pais.
No entiendo como alguien que dice que es ^perseguido alla, puede volver sin problema

2 Joseph Morin August 29, 2006 at 10:34 am

Muy ilustrativos tus cuentos. Claro, la realidad es así­; pareciera ser más fácil adaptarse allá si no tienes mucho q perder y mientras mayor nivel educativo tengas, sorprendentemente, la tienes más difí­cil xq tienes q homologar carreras y tener la famosa “experiencia canadiense” y un largo etc.

Por eso hay muchos profesionales q no consiguen trabajo en su carrera y terminan en otras áreas; un buen sitio q te hace ver la realidad es http://www.notcanada.com. No todo es color celeste (sobre todo para los profesionales).

3 Alí­ August 30, 2006 at 3:52 pm

Yo pienso que todos tienen algo de razon lo que si es que desde antes de que emigraran ya se tenian que haber dado cuenta de las oportunidades de empleo que habia para ellos y buscar desde antes la revalidacion de sus estudios y terapearse de que no iba a trabajar en lo que estudiaron que venian a empezar de cero.

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