Ayer le entregaron el “Bulletin Scolaire” a Santiago. Es la primera vez que tengo que mirar un boletín que en vez de números tenga letras, así que me puse a leer el manual de instrucciones (que en este caso viene en francés) y entendí que: de A- a A+ es un rendimiento por encima de la norma provincial, que B- a B+ es un rendimiento de acuerdo a la norma provinicial, que C- a C+ es “próximo” a la norma provincial, que D- a D+ es “netamente inferior” a la norma provincial y que la R es que debe tener un programa intensivo de “rattrapage” que andá a saber que es pero seguro que hay que enseñarselo de vuelta.
Estamos conformes, muy conformes con su rendimiento. Teniendo en cuenta que llegó a Canadá hace un año sabiendo nada de francés ni más inglés que el de cualquier chico de segundo grado. Teniendo en cuenta que se fué de Argentina con apenas dos meses de segundo grado y esta semana está terminando tercer grado (del cual curso no más de 3 meses)… está bastante bien! Más que bien! No puedo esperar que en francés tenga más que el promedio “C” que trajo, no me llama la atención las “B” en matemáticas o en ciencias ni tampoco nos sorprendió la “A “en Estudios Sociales, considerando que Santi es un chico que lee un montón y se interesa mucho por cosas de historia y geografía. Por otro lado habría que apretarle un poquito las clavijas en las “C” de Educación Física y “Arte dramático y Danza”… Lo vamos a poner a saltar la soga al compás del chupachichi.
Junto con el boletín y todos sus trabajos del año nos enviaron la lista de materiales que va a necesitar en el próximo año escolar (que empieza en septiembre) El colmo de la organización los tipos!
Pero bueno… así y todo, con lo difícil que resultó este año no sólo para él sino para los cuatro, el tipo mostró lo que siempre digo… Tiene la combinación perfecta: la belleza del padre y la inteligencia de la madre!
Felicitaciones Santiago! Estamos orgullosos de vos!
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