Algo que es común a todos los inmigrantes que conozco (no importa de donde sean) es el tema de extrañar las comidas. No sé muy bien como puede ser el tema con el resto de los latinos por que no soy gran conocedor de la gastronomía regional, pero aún así me imagino frustrante para un mejicano encontrar esas imitaciones “north american style” de los tacos que hay en los supermercados canadienses. Para nos, los argentos, ver que un churrasco/bife/cacho de carne vale 5, 6 o 7 dólares es aún peor. Incomprable digamos, por más que nos digan que es carne AAA cortada a mano por un First Nation en las praderas de Saskatchewan.
Pero sí hay algo que en todos lados se parece y es la pizza. Se parece es un decir. Para mí ir a comer una pizza “normal” en Buenos Aires era elegir entre Muzzarella, Fugazza, Fugazzeta, Napolitana o Jamón y Morrones (mi debilidad!) Podía haber algunos gustos más pero el estándar pasaba por ahí. Simplemente la masa de la pizza, salsa de tomate si correspondiese, y una o dos cosas más. Punto.
Desde que llegué a estos parajes me he dado cuenta que la pizza es: la masa, salsa de tomate, mozzarella y pepperonis. Esa es la base diría “El Bambino.” De allí en más le tiran encima una cantidad de agregados (que ellos llaman toppings) y cuanto más le tirás, más exótica o “fashion” es la pizza y, por supuesto, más cara. Pepperonis, bolitas de carne, tocino y mushrooms. Pepperoni, tocino y pollo, de sólo verduras, con “crust” grande o chico, con extra mozzarella o queso feta, con aceitunas verdes o negras, con salsa italiana o picante, y así sucesivamente. Entrar a la pizzería es entrar en un mundo de elecciones sin fin, donde el menú es complicado de leer y donde saber cuanto vas a pagar forma parte de una ecuación digna de Einstein. La pizza chica es como la mediana nuestra, la mediana de ellos es como la grande de Argentina y la grande… es muy grande. Y las miden en pulgadas, encima!
Si tengo ganas de comer pizza, me la preparo yo. Y si tengo que comprarla seguro que no llamo por teléfono y prefiero ir en persona (ni Pizza-Pizza ni Domino… Pizza Hut sin dudas) Pedir una pizza por tel. puede implicar un grado muy avanzado de english skills… imaginate en francés!
Y vos de que querés?
UPDATE: Hablando de comidas… el amigo Lim me acaba de regalar una bolsita de chimichurri Alicante! Grande flaco! Se nota que estaba contento que ganó Corea.
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Diego 06.15.06 at 9:00 am
En Ottawa al menos se puede conseguir algo que se acerca bastante a la pizza a la piedra nuestra (Jonnhy Farinha y La Favorita por si querian saber). Con respecto a las pizzas que consume la masa (masa de gilada, no la que se come), diria que la que mas se acerca a la pizza original es la de Pizza Pizza, cuya masa es finita y no le ponen tres toneladas de chorreante queso. Por ultimo, en caso de emergencia en el Loblaws se puede conseguir chimicurri, que dieron por llamar “Salsa Patagonia”.
Guillermo 06.15.06 at 9:30 am
Grande Diego! Esos son los comentarios que uno quiere!!
Vos sos Diego el que laburaba en la Embajada?
Diego 06.16.06 at 3:01 pm
Debe haber solo dos Diegos argentinos en Ottawa, porque ya van varios que me preguntan lo mismo. No tuve nunca el honor de trabajar en nuestra querida embajada, pero sé a que tocayo se refiere (solia a vivir en el edificio enfrente del mio).
Saludos de Ottawa la linda.