Uno de los temas principales al momento de encarar la mudanza de ciudad era “Y dónde va a estudiar Santiago?” Las alternativas no eran muchas: o lo metíamos de cabeza en la escuela normal, común y corriente en inglés “y que se arregle, ya aprenderá el idioma” o aplicábamos el antiguo dicho “para que cambiar de caballo a mitad del río?” Para evitarle mas stress del que ya tenía optamos por la segunda… Averiguando, la única opción que teníamos era la escuela católica en francés de Waterloo que pertence, por supuesto, a un Board de Colegios “separados” del resto de los colegios. Como no podía ser de otra manera para la minoría de habla francesa de Ontario.
Bueh, el asunto es que me tuvieron 4 días (sin contar que en el medio me agarró el spring break) de idas y venidas por que a Santiago “lo tenía que aceptar la comisión” Perdón? Y sí, parece que me iba a hacer socio del exclusivo “Club de los franceses que somos minoría en Ontario” Así que me hicieron llenar 32 papeles (entre ellos preguntando nuestra religión , los idiomas que hablamos en la casa “Español y Francés, Por Supuesto!!”, si Santi estaba bautizado, etc. etc.), que exámen de francés para Santiago (no les alcanzó con que de Gatineau les digan que ya aprobó el colegio de accueill) y hasta que finalmente el martes tuvimos una conferencia telefónica con “José Capo del Board de Escuelas Minoritarias de Ontario Que hablamos Francés y nos sentimos en el Exilio”
Luego de una breve explicación de nuestra parte acerca de por que queríamos que Santiago estudiara en su bendita Escuela, “José Capo del Board de Escuelas Minoritarias de Ontario Que hablamos Francés y nos sentimos en el Exilio” nos dijo que lo aprobaba y nos daba la bienvenida. No se imaginan la cara de alegría… de todos los demás que estaban en esa conversació (la directora de la escuela y un tipo más que no me acuerdo quien era) Y no se imaginan el alivio que tenía por haber terminado el proceso este y que por fin Santiago pueda empezar la Escuela.
Finalmente, ayer empezó. Está en 3er grado con otros 15 o 16 chicos de los cuales 2 son varones. Por la tarde tuvimso reunión con la maestra. Mme. Chantal nos comentó lo sorprendida que estaba por la capacidad de hablar y comprender lectura en francés de Santiago, considerando que lo comenzó a aprender hace sólo 5 meses. Por supuesto hay que trabajar en algunas cositas, tengamos en cuenta que Santiago no terminó segundo grado en Buenos Aires y aquí lo pusieron como para terminar tercero, así que obviuamente en el medio se perdi~ algo. Pero entre todos le vamos a dar una mano a nuestro…
Que grande m’hijo!







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