Advertencia:
No es mi intención con esto criticar a nuestro país anfitrión ni ofender a nadie. La idea es un poco comentar algunos problemas que vemos y tratar de descargar algunas frustraciones. Al final de cuentas, no hay lugares perfectos ni países sin problemas. El tono de los comentarios es decididamente mitad en serio y mitad en joda, tal vez para no tomarse las cosas tan a la tremenda y no hacer un tango de todo. Al leer esto, les pido que tengan en cuenta en todo momento que bajo ningún punto de vista esto inclina negativamente la balanza de nuestra experiencia en Canadá.
El Sistema de Salud o Tome dos Aspirinas y Llámeme si sigue Vivo:
Uno de los grandes temas. A los tres días de comprar el auto, ya tenía un turno con el mecánico. Paradójicamente, nos llevo varias semanas conseguir médico de familia, y lo hicimos de casualidad, después de que Roxana llamara a TODOS los médicos de las paginas amarillas. Una vez que lo conseguimos, recién tuvimos un turno a los tres meses. Parece mentira, pero hasta ahora es imposible tener con mi médico la misma relación profesional – cliente que tengo con mi mecánico. En el mejor de los casos, se trata de una relación empleado público – usuario del sistema.
Es que eso es lo que son los médicos y demás personas que trabajan en el sistema de salud, empleados públicos. La productividad promedio del sector público es siempre más baja que la del sector privado. Por eso, a pesar de que la productividad promedio de la economía canadiense es casi diez veces más alta que la de Argentina, la productividad en el sistema de salud es más baja y se nota.
En lo personal, no tengo nada en contra del sistema de cobertura universal. Lo que realmente me preocupa es que, por lo menos en Québec, la posibilidad de voluntariamente pagar para tener una mejor atención, está prohibida o seriamente limitada. Un despropósito total e incomprensible que hace que estemos considerando seriamente sacar un seguro medico en EEUU, ya que estamos a unos 55km de la frontera.
El Estado Policial Lingüístico:
El título puede ser una exageración, ya lo se. Puedo entender racionalmente que en Québec haya un esfuerzo oficial premeditado para tratar de mantener el idioma y la “cultura†francesa, con un complicado entramado burocrático de ministerios, organismos de control y fiscalización, leyes y reglamentos, declaraciones de derechos lingüísticos, un presupuesto gigantesco, con miles de empleados. Lo que honestamente es mucho más difícil de digerir es que alguien elija voluntariamente ser ignorante.
El estado provincial de Québec ofrece educación en ingles y francés, dos sistemas públicos paralelos. Pero por ley para poder acceder al sistema en ingles es necesario ser de origen inglés (no se si usan el sistema genealógico o una prueba de ADN). Ergo, los inmigrantes como nosotros deben acceder al sistema en francés. En el sistema francés, los chicos empiezan con una hora por semana de inglés en los últimos años de la primaria.
Nuestro objetivo es que Andrea y “F”pe sean nativos en inglés, de manera que vamos a tener que encontrar alguna manera alternativa de acceso al idioma. Entre las opciones que estamos considerando están las escuelas privadas en inglés, que pasen todo el verano en EEUU con su abuelo, o irnos a la parte inglesa cuando sean más grandes.
Ya lo saben: el inglés es caca, caca; hablar y estudiar castellano (español para el resto) no sólo no está mal, sino que es fashion, porque los que lo hablan son mayoritariamente pobres y tienen pinta de extranjeros, no representan una amenaza para nuestra supremacía cultural (todavía).
Las í“rdenes, Sindicatos y Otras Organizaciones Cuasi Mafiosas:
Para alguien que viene de Argentina, es muy extraño e inesperado encontrarse con este tipo de cosas en el primer mundo. Tenía alguna idea de que la situación era un poco así por haber leído y por mis amigos canadienses, pero nunca imaginé que era para tanto. Es realmente llamativo el poder y la extensión que tienen estas organizaciones, por lo menos en Québec. En gran medida, toda actividad esta regulada, reglamentada, documentada, archivada, procesada, descripta y homologada hasta el hartazgo. Desde trabajar como empleado de la construcción hasta salir a pedir chocolates durante Halloween.
Reconozco que es difícil trazar una línea divisoria entre las regulaciones “necesarias†y las arbitrarias. La sospecha es que en muchos casos todo esto se usa como trabas encubiertas para mantener relativamente más cerrado el mercado laboral y de alguna manera manipular salarios y la entrada y salida al mercado laboral.
La Mentalidad de Victima o las Venas Abiertas de Québec:
De nuevo, es algo que uno no espera encontrar tan marcadamente en regiones del primer mundo. Desde la frase de las chapas patentes de los autos (Je me suviens, es decir, “yo recuerdoâ€), pasando por el discurso permanente de políticos del Parti Quebecois y la visión del mundo y los EEUU de mucha gente en esta zona. La teoría de la dependencia y el tercermundismo al mejor estilo argentino y latinoamericano: nosotros somos pobres porque ellos son ricos; América no es francesa porque nos la robaron; etc. Tal vez sea solo una actitud de la boca para afuera, pero llama la atención.
Hace poco hubo un escándalo con un miembro del parlamento del Partido Quebecuá en un distrito de Québec, cerca de Sherbrooke, que se negó a dar banderas canadienses a unos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, como es tradicional acá, para la celebración del Día del Veterano de Guerra. Esta persona, un tipo de unos 40 años, aducía que Québec es un país aparte y el no entrega banderas de otros países.
El Movimiento Separatista o la felicidad para Todos:
Es el único escenario que haría fracasar nuestra experiencia canadiense. Este punto está íntimamente relacionado con el anterior. Si soy una victima de un mundo hostil, si me cagaron toda la vida los ingleses, anglocanadienses, norteamericanos, y demás personas que tienen la tara mental de hablar inglés, ¿cual es la solución mágica a todos los males? Ser independientes, bien sur. Ojo, no nos confundamos, ser independientes no significa todos los derechos y todas las obligaciones, como me explicaba mi papá cuando era pendejo y le pedía el auto. No, como en mi afiebrada adolescencia, se trata nada más ni nada menos que del viejo clásico latinoamericano: todos los derechos, ninguna de las obligaciones (o algunas, en el mejor de los casos).
Por ejemplo, la propuesta de soberanía de Québec, según leí últimamente, no implica el sustento de fuerzas armadas. El mantenimiento de las fuerzas armadas seguiría en manos de Canadá (o de EEUU, como es en realidad). Impecable. Lo mismo pasa con la membresía al NAFTA y otras cuestiones.
Cuando compramos la casa, uno de los factores que más analizamos con la agente inmobiliaria, y que más se tienen en cuenta, fue el del mantenimiento del precio de la propiedad. La idea es que, salvo alguna catástrofe mayúscula, no hay forma de que perdamos plata con la casa, si decimos venderla más adelante. Cuando le pedimos un ejemplo de una catástrofe mayúscula, la respuesta fue que Québec se separe de Canadá.
Terminé de leer, ¿Qué puedo hacer ahora?
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Que tal,
Hoy recordé mi username y password así que con suerte este comentario saldrá con los datos correctos y no “anonymous”. Bueno yo quería sólo agregar unos datos a los últimos comentarios de Luis; por supuesto, esto es basado en mi propia experiencia y no quiere decir que todo el mundo lo vea de la misma forma. Yo vivo en Ontario, es decir del lado angloparlante de Canadá. El tema de Quebec es para mí, algo que no deja de molestarme a pesar de que adoro esa provincia y tengo muchos amigos allí. Me refiero al separatismo, que se manifiesta en cosas como la “language police”, el acceso a colegios de educación en inglés, la historia de que Quebec es otro país, etc. Lo primero que se puede notar es que la idea de la separación es algo a lo que que la gente joven que conozco (40 para abajo), no le da ni pelota. Ellos hablan (bien o mal) los dos idiomas y se mueven de un lado al otro del país sin problema y sin importarles el tema de la separación. Los jóvenes que conozco están muy orgullosos de pertenecer a Canadá, y no piensan en separarse. Esa idea de la separación está más presente mientras mayor es la persona, es algo que han mamado de sus ancestros y obviamente siguen defendiendo muchas veces sin saber porqué, solo que en su casa fue siempre así, como quien dice “mi familia fue siempre peronista”, etc.
La cuestión de la protección del lenguaje es otra hipocresía, al menos para mí. Si mirás con atención, vas a ver negocios con carteles en castellano, italiano, chino, etc. y nadie les hace problema. Pero que a nadie se le ocurra ponerlos en inglés, porque se arma el lío. A un amigo mío le prendieron fuego al negocio porque tenía un nombre en inglés. Es decir que el tema no es defender el francés, sino combatir el inglés. Y eso es también una hipocresía, porque si los escuchás hablar, vas a ver la cantidad de palabras inventadas que usan, muchas veces mezcla de inglés con francés (j’ai cassé mon bumpeur, je suis fucké, c’est cute) o francés mal hablado y peor escrito. Yo lo digo por experiencia porque yo viví en Francia varios años, y te aseguro que el idioma quebecois no es francés, a pesar de lo que digan. Si quieren defender el francés, que primero aprendan a hablarlo como se debe. Y finalmente, creo que es una de las cosas que mas me molesta, es el trato diferencial que se hace al quebecois. Tienen leyes, presupuestos, feriados, y cuantas otras cosas que el resto de Canadá les tiene que respetar, pero que ellos no respetan. Por ejemplo, la cantidad de quebecois que trabajan del lado de Ontario sin problema, y la cantidad de ontarienses que directamente se ven rechazados de entrar al mercado laboral de quebec. Y ni hablemos de las leyes de tránsito, que son “sugerencias” para quien tiene patente de quebec (semaforos en rojo, velocidades límites, etc) cuando el que tiene patente de ontario, por ejemplo, le hacen la multa por andar 1Km/h por arriba del límite mientras los quebecois lo pasan como alambre caido, a cualquier velocidad. Y podría seguir así para rato. Para mí, la condición de niña bonita de Quebec y la lágrima eterna de víctima son más discriminatorias y ofensivas que el lenguaje para el resto del país.
Pero el tema de fondo es que no hace falta ser un genio para darse cuenta que la separación, la división, en cualquier lugar del mundo, conduce a países más débiles; miremos a europa como ejemplo de la fuerza que produce la unión cuando hay voluntad de crecer, y te aseguro que allí se hablan más que dos idiomas. Y a una escala más global, veamos los problemas que causan las divisiones raciales, idiomáticas, culturales, religiosas, económicas, etc. y cuanto mejor andaría el mundo si todas esas diferencias fueran consideradas como una riqueza, algo para crecer y beneficiarse todos, y no un factor de pelea para ser usuado por gente retrógrada que no puede ver más allá de sus narices.
Saludos.
Ardilla.
Sorry, forgot my pw.
Con respecto al sist. de medicina, es realmente de cuarta. Realmente estan mucho mas atrasados que en Arg.
LOs medicos aca ni te saludan, te atienden de atras del escritorio, ni te dan la mano, es imposible que una consulta dure mas de 5 min.,y que pase el que sigue. Lo grave es que te vas con unas dudas grandes que no te las sacas viendo a otro, porque son todos iguales. Todo tipo panaderia.
La relacion medico -paciente por supuesto no existe, esa materia se ve que aca no la dan (aunque a veces pareciera que la que no dan es la materia “educacion”).
Pero los tipos se hacen ricos en poco tiempo, y ese el el unico tema. Aca no existe ni la vocacion ni el espiritu de servicio, la medicina es un negocio.
Te imaginas un tipo lirico como “medico rural”?
Imposible, hay pueblos 200 km al norte sin ningun tipo de asistencia. Al igual que las ambulancias o sist. de emergencias, los que toman las decisiones son paramedicos o enfermeros.
Que no te tengan que derivar a un especialista porque “fuiste”, tenes no menos de 4 meses de espera.
Y si tuviste una emergencia y caes a un sanatorio?
Ojala que no hayas perdido mucha sangre, porque recien te van a atender a las 4 hs.
No le echaria tan facilmente la responsabilidad a “son empleados publicos, claro!!!”, (resabio de la escuela de Anillaco, acaso?). Es verdad que som empleados publicos, pero a diferencia de alla, cobran muy, muy bien. Excesivamente bien.
Y alla, cualquier medico de cualquier hospital publico
hacia mucho mas de lo posible con la gran carencia que habia de todo, y realmente sentian a la profesion, aca
lamentablemente es al reves.
Aca en Canada el estado tiene un gran peso,esta en casi todo, y se refuerza y crece dia a dia. Lo lindo es que ningun canadiense se queja de esa situacion, lo ven como el contrapeso contra las grandes corporaciones.
O sea que el estado chiquito es otro de los espejitos que nos quisieron imponer los lindos economistas de la city en el balero.
Saludos.
Pato.
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